Oración de Minjá y la Seudá Shlishit – tercera comida

Minjá comienza con ashrei - bienaventurados los que viven en tu casa – y continúa con   uva letzión goel - y el redentor vendrá a Sión -, selección de versículos de la Biblia. Después que el oficiante recita jatzi kadish y el versículo veani tfilati, se abre el Arcavaihíbinsoa haaron, voiomer Moshe diciendo: partiendo el Arca, Moshé dijo – y con la oración “Bendito Seal Tu Nombre, D’s del universo, bendita sea Tu corona y bendito el lugar de Tu morada”. Se saca la Tora y se convocan a tres personas – Cohén, Leví e Israel ante quienes se lee la primer parte de la porción de la semana entrante, misma que se leerá también el lunes y jueves próximos.

Después de la lectura de la Tora y de la devolución al Arca, nos ponemos de pié para la amida. La bendición central comienza resaltando la exclusividad del Eterno y la particularidad de su pueblo de Israel, que fue elegido por Él mismo para entregarles la santidad del Shabat y su descanso: ‘Tú eres   uno   y   Tu   nombre   es   uno,   ¿y   quién   es   tan i singularmente único como tu pueblo Israel en esta tierra?”.

Al concluir la repetición del oficiante de la amida se acostumbra recitar tres versículos de Salmos (119:142, 71:19, 36:7) Estos tres versículos son una justificación del juicio divino como baruj daian emet – bendito juez de la verdad – que se dice para aceptar el veredicto del Santo Bendito, a pesar de que pueda ser muy difícil, amargo, duro y doloroso. La tradición de recitar estos tres versículos en minjá de Shabat se debe a que tres de los pilares del judaismo fallecieron en el horario de minjá en Shabat: losef, Moshé y el rey David.

Después de estos versículos el oficiante dice kadish titkabel y la congregación recita aleinu - y se concluye la oración con el kadish de duelo.

Después de minjá se lavan las manos para la Seudá Shlishit, la tercera comida sabática. Esta comida no es para satisfacer al hambre. Su cometido es realzar los momentos con el estudio, para acumular energías espirituales para la semana entrante. Enseñanzas de la Tora, cánticos que aportan al alma que se eleva y la melancolía,  a medida que  se hace patente  la penumbra que cae afuera acompañan a esta comida.

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