Metzorá – “Leproso – El estado previo a la redención”

“Esta será la ley del leproso” (Vaikrá 14:2)
La Parshá de Metzorá trata sobre las afecciones de la lepra (‘tzaraat’) y los caminos para purificarse de ella. Sin embargo, más allá del significado literal del tema, es sabido que el adjetivo leproso’ es uno de los adjetivos del Rey Mashíaj.
La Guemará1 llama al Mashíaj como “el leproso de la casa de Rebe”, como está escrito2: “efectivamente cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, y nosotros lo considerábamos un leproso, golpeado por Di-s y sufrido”.
El término ‘leproso’ se refiere al Mashíaj durante la época del exilio, previo a la llegada de la redención final. En esa era, a pesar de que el Mashíaj vive y activa en la generación, todavía no se reveló como Rey Mashíaj. Su esencia personal alcanzó el nivel más íntegro y perfecto, como está escrito3: “Será sabio Mi siervo, se elevará, enaltecerá y será muy excelso”. Pero sufre y soporta el dolor de los sufrimientos del exilio del pueblo de Israel. Y por sus padecimientos es llamado ‘leproso’.

AFECCIÓN EXTERNA
El autor del comentario ‘Or HaJaim’ explica, que los detalles de la purificación del leproso simbolizan el proceso de la revelación del Mashíaj y la purificación del Pueblo de Israel de un estado de exilio. “El día de su purificación” alude al día de la redención, y cuando llegue la redención tendrán lugar todos los puntos simbolizados en “los dos pájaros vivos”, “el cedro, la lana teñida de púrpura de gusano, y el hisopo”, etc4.
El hecho de que el Mashíaj es apodado leproso’ indica el tipo de padecimiento que soporta previo a la redención. Se explica en las enseñanzas jasídicas5, que la lepra es una afección “en la piel de su carne”. La lepra no afecta, Di-s libre, los aspectos internos del cuerpo, e incluso tampoco a la carne, sólo a la parte más externa, la piel. Es decir, simboliza una situación donde la esencia de la persona con todo su fuero interior, está en un nivel de perfección total. Hay tan sólo una afección externa, en la piel, que se encuentra fuera de la propia carne.
EL INTERIOR ESTÁ REFINADO
Desde la concepción interna del tema, resulta que el leproso representa un hombre de un alto nivel espiritual, íntegro en todo, que purificó totalmente todas las fuerzas de su alma, hasta que todo su interior está refinado, y ahora sólo le falta refinar los residuales, el desperdicio que quedó en su estrato más externo. E incluso ese desperdicio externo, no es suyo propio, sino del pueblo de Israel, como dice el texto6: “Cargó con nuestra enfermedad”.
Esa es también la situación del pueblo de Israel al estar finalizando el exilio. Exteriormente parecería como que sufre de muchas afecciones (lepra), pero la verdad es que estas afecciones son sólo externas. Todo el fuero interior del pueblo judío ya fue purificado a lo largo de las generaciones anteriores, y sólo resta refinar y purificar los niveles más externos e inferiores.
INTENSA ANSIEDAD
Este es el motivo de por qué el Mashíaj, el salvador de Israel, se llama ‘leproso’. Este adjetivo, en su sentido espiritual e interior, refleja un nivel de perfección de lo más elevado- tanto del propio Mashíaj como del pueblo judío todo. Todo está completo y listo para la redención, y sólo queda purificar y refinar ‘la piel’ exterior.
A su vez, el adjetivo ‘leproso’ refleja el hecho de que el Mashíaj ya se encuentra en el exilio, soportando las enfermedades del exilio y espera impacientemente y con intensa ansiedad el momento de su revelación y para traer la verdadera y completa redención.

(Sefer HaSijot 5751, Tomo 2 Pág. 490. Likutei Sijot Tomo 22, pág. 78)
NOTAS: 1.Sanhedrín 98,b y Rashi allí 2.Ishaiahu 53:4 3.Allí 52:13 4.Al comienzo de Parshat Tazría 5.Likutei Torá Vaikrá 22,b 6.Ishaiahu 53:4

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