Antes de salvar al mundo

El núcleo de la civilización
Por más de tres mil años, el Judaísmo comprendió que la batalla por la sociedad comienza en casa. La familia -no la sinagoga, ni la universidad, ni el mercado, ni el campo de batalla -han sido el núcleo de la civilización.
Dícelo a tu hijo“, Moisés dice constantemente a los Israelitas en la Biblia. La Torá entiende que es en la casa – en el amor, sin prejuicios, y cálido abrazo de la casa, “el lugar en que las expresiones de ternura brotan sin ningún tipo de sensación de torpeza y sin temor al ridículo” (como dijo cierta vez un hombre sabio) -en donde se crea el futuro de la humanidad.
Todos somos bien concientes hoy en día en cómo turubulencias y problemas emocionales, espitiruales y psicológicos en nuestras vidas provienen de casas problemáticas. ” Si no crees en fantasmas, nunca has estado en reuniones familiares”, remarcó una vez Ashleigh Brilliant. Nuestros problemas, o al menos muchos de ellos, crecen en nuestros hogares en donde hemos desarrollado nuestras identidades y relaciones humanas. Si hay una reformación, si es que hay un cambio, si hay una redención, debe comenzar desde la casa. Es aquí en donde se aprende la verdad, la integridad es cultivada, la disciplina es “instalada”, el amor en nutrido y una visión del futuro es engranada.

El Judaísmo entinede, que lo que más importa, no ocurre en grandes salones, sino en las cocinas; no por jefes sino por madres y padres que comparten con sus hijos historias del potencial y dignidad de las personas.
Éste enfoque de la casa y de la familia, surge una vez más de ésta porción semanal de la Torá: Lej Lejá.

Vive y deja vivir
En el capítulo 31 de Génesis, se describe la separación de Abraham con su sobrino Lot. El sobrefondo de este hecho es claro. Los dos, Abraham y Lot habían adquirido una gran riqueza, su rebaño comenzó a crecer, y los pastales ya no eran suficientes para cubrir con todas sus necesidades. Disputas y peleas comenzaron entre los pastores de Abraham y los de Lot.
Así que Abraham le dice a Lot: ” Que no haya discusiones entre nosotros dos o entre nuestros pastores, porque después de todo, somos hermanos” . Abraham sugiere que cada uno vaya por otro camino. ” Si tú vas a la izquierda, yo voy a la derecha, si vas a la derecha yo voy a la izquierda“. De inmediato se pusieron de acuerdo con la propuesta de Abraham, Lot eligió las planicies de Jordania y Abraham se instaló en la Tierra de Cnaan. Se separaron.

Esta historia parece bastante directa. Pero nuestros Sabios nos expusieron otra dimensión de la historia. Luego del suceso de la separación, la Torá continúa con la narrativa: “Y Di-s habló con Abraham luego de que Lot se separó de él…” Es claramente una nueva frase, pero la Torá utiliza la palabra “Y”,  “Y Di-s habló con Abraham“, indicando así una secuencia. Di-s, el Midrash sugiere, Di-s habló también sobre la separación entre el tío Abraham y su sobrino Lot.

¿Qué dijo Di-s sobre ésto? El Midrash cita dos perspectivas. Rabí Nejemia cree que Di-s la aprobó. Abraham, que no tenía hijos en aquel tiempo, erróneamente vio a Lot en su legado, tanto materialmente como espiritualmente. Y ésta era una posición que Lot no podría llegar, y la separación fue entonces productiva.
Pero sin embargo, Rabí Iehudá presenta un punto de vista opuesto. Di-s criticaba profundamente la decisión de Abraham de separarse de Lot. “Enojo fue dirigido hacia nuestro patriarca Abraham cuando Lot, su sobrino, lo dejó. Dijo Di-s: “Él se amiga de todos, pero no con Lot, su propio hermano“.

La desilusión Ésta es una crítica muy fuerte. Abraham era el paradigma bíblico del amor y la bondad; un corazón abierto para gente de todo tipo y formas de vida, dispuesto a abrazarlos con un cálido corazón y una comida deliciosa, abriéndoles ventanas hacia los deseos y anhelos espirituales y curando sus almas heridas.

Abraham fue el primer ser humano en trascender de la fe de su comunidad, y convertirse en monoteísta. Transeúntes beduinos se sentían a gusto con la presencia de Abraham así como también hombres importantes y sabios.

Pero cuando llegamos a la familia, las reglas fueron alteradas. Con su propio sobrino, de alguna forma, no puede encontrar un alcance apropiado y palabras adecuadas para mantener una conexión de amor.
No nos apuremos en juzgar a Abraham. Lot era un alma profundamente problemática. Ciertamente experimentó una relación de amor-odio con Abraham. Abraham lo crió, alimentó, se ocupó de él, pero Lot era conciente de que su propio padre, Haran, fue matado por apoyar a Abraham. En los ojos de Lot, Abraham era indirectamente responsable de su miseria, pero de todas maneras, Lot necesitaba de Abraham para su sobrevivencia. Ésto crea una dinámica familiar un poco complicada. Quizá Abraham sintió que en este punto Lot necesitaba desesperadamente establecer su independencia y lidiar con sus problemas internos -fuera de la poderosa presencia de Abraham.

Más ideas han sido sugeridas por los comentaristas bíblicos sobre el valor de esta separación. Pero ¡Di-s estaba molesto! Sábes cómo abrazar al mundo entero, ¿no podrías haber encontrado alguna forma de abrazar a tu propio pariente? Sabés cómo invocar el nombre de un Di-s curador en los corazones de extraños, pero ¿no puedes generar una cura en el corazón del hijo de tu hermano?
Éstas ideas pueden ser válidas, la situación era efectivamente difícil. Pero Di-s no podía tolerar la dicotomía; ¿Cómo puedes atraer al mundo entero, y sin embargo apartar a tu propio hermano?

Un héroe para Tus Hijos
Muchas veces nos encontramos con gente que son amables, simpáticas, que no juzgan a la gente -siempre y cuando se trate de extraños. Pero dentro de la familia, hay separación y animosidad. Pueden abrazar al extraño más remoto, pero con su propio hermano a veces ni siquiera habla…

Durante la historia, alugnas de las figuras más legendarias fueron venerados por millones, pero odiados por sus propios hijos. Albert Einstein fue acuñado por la revista TIME como El Hombre del Siglo, pero sus hijos lo miraban como traidor. Teodor Herzl transformó el paisaje de la historia judía moderna, pero no podía inspirar a sus propios hijos a que sigan su legado. Ludwig van Beethoven revolucionó al mundo con su 9na sinfonía, pero su situación familiar era muy horrible.
Karl Marx, Jean-Jacques Rousseau, Henrik Ibsen, Leo Tolstoy, Ernest Hemingway, Jean-Paul Sartre, son responsabes por modelar a la sociedad moderna; su impacto en el pensamiento moderno es remarcable. Se han convertido en ídolos para millones e íconos del nuevo mundo, pero su comportamiento hacia sus familiares más cercanos era lamentable. Su abuso hacia sus esposas e hijos son un comentario muy triste de cómo mentes tan gigantes pueden ser moralmente tan pobres.

¿Confiarías en los consejos de Marx sobre la sociedad cuando no tuvo el coraje de reconocer a su propio hijo? ¿Puedes creer en sus teorías acerca de los pobres cuando estudias que el único proletariado Karl Marx nunca conoció en persona a la pobre ama de casa que trabajó para él por décadas y nunca le pagó?

Rosseau fue el autor de Emile, uno de los libros de más influencia en la educuación de los niños. Éste gran pensador del Oeste enseñó a millones cómo educar a sus hijos, pero él mismo forzaba a su esposa a dar a sus cinco hijos cuando nacían…Él los puso en las escaleras de un hospital de caridad, en donde la mayoría de los bebés no sobrevivían más de un par de mseses.
“El amor familiar es desordenado, un apego, y de un patrón molesto y repetitivo, como malos fondos de escritorio” dijo Friedrich Nietzsche. Su propia historia familiar indicaba ésto. El hombre considerado como el filósofo más grande de los tiempos modernos, era detestado por la mayoría de su familia y amigos. El hecho es que es más fácil capturar la atención de las masas, que los corazones de tus hijos. Puedes ser una celebridad para millones, pero una amenaza para aquellos que te tendrían que apreciar más.

Los rabinos del Midrash eran susceptibles a la verdad del Judaísmo, que Di-s es intolerante con un alma universal que no tiene el tiempo y paciencia para cultivar una relación amorosa y genuina con su propia familia. Antes de abrazar a un extraño, asegurate de aprende cómo abrazar a tu propio hermano; antes de salvar al mundo, asegurate de salvar tu matrimonio. Antes de levantarte y dar una brillante presentación a 300 empleados de tu compañía, asegurate de hablar con sus hermanos.

Salvando al mundo
La dicotomía que Di-s se estaba lamentando puede ser vista también en otra área. Hay movimientos dentro del Judaísmo que tienen gran éxito en llegar a los judíos menos afiliados y abrirles las ventanas a sus almas, pero muchos de sus propios hijos los abandonan. Saben cómo inspirar al mundo, menos a sus propios hijos. “Se amiga con todos, pero no tiene en consideración a su propio hermano”. ¿Cómo es que a veces sabemos cómo estar para todos los demás, menos para los nuestros propios?

Abraham, al final, internalizó la crítica de Di-s. Cuando su sobrino estuvo en peligro, arriesgó su vida para salvarlo. En el momento de la verdad, Abraham estuvo ahí con Lot como nadie hubiera estado. Los verdaderos grandes héroes son aquellos que son los primeros héroes dentro de sus propias familias.

Por Yosef Y. Jacobson

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