Trabajo divino

Está escrito en la Torá acerca de la mujer Hebrea en Egipto: “Porque son como las parteras, antes de que la partera venga a ellas, ya han dado a luz”. (Éxodo 1:19) A pesar de que esto podría ser cierto en ocasiones para algunas mujeres aún hoy en día, también está escrito: “Multiplicaré en gran manera su sufrimiento y su embarazo, en el dolor darás a luz a tus hijos.” (Génesis 3:16). De acuerdo con el misticismo judío, como explica el Rabino Itzjak Ginsburg, la rectificación por el pecado, que causó el dolor en el parto, es la alegría.
¿Cómo pueden las mujeres de hoy proveerse de una atmósfera de alegría durante el parto? Un retorno a las formas de Shifra y Púa: el toque de apoyo, consuelo y el comportamiento instintivo calmante de profesionales capacitadas para apoyo durante el parto, permiten a las mujeres encontrar su propia fuerza interior durante el parto. Al acceder a su fuerza interior para completar un desafío tan grande e impresionante como el parto, hace que las mujeres aumenten la alegría personal. Encontrar y utilizar la fuerza personal y las intenciones de Divinidad durante el nacimiento puede disminuir las sensaciones de dolor. La mano de obra profesional de apoyo a las mujeres judías se ocupa de sus necesidades únicas. Todas las mujeres en trabajo de parto son merecedoras del apoyo valioso y precioso de esta gente, que les permita cumplir la voluntad de Di-s con alegría.

La mayoría de estas profesionales ayudan a educar a las mujeres sobre sus opciones de parto. Ellas ayudan a diseñar un plan de nacimiento, ofrecer apoyo amoroso, tanto emocional como físicamente, etc. El objetivo de este apoyo para las mujeres judías abarca tanto lo anteriormente dicho, así como los aspectos espirituales del nacimiento, la protección de la modestia y la asistencia en la relación entre el marido y la mujer. Implementar todas estas medidas de apoyo y ayuda asegura que cada mujer se sienta cómoda y relajada para que ella pueda tener una alegre experiencia de parto. La exuberancia de una mujer que ha dado a luz a un bebé sano con alegría no tiene precio.

Este apoyo sirve como un puente entre el marido y mujer, especialmente cuando la pareja es ortodoxa y las leyes de Taharat Hamishpajá (Pureza Familiar) son observadas. De acuerdo con la ley Judía, cuando el útero de una mujer es abierto, ella y su marido no pueden tener relaciones conyugales, ni ningún contacto físico. Después de que su sangrado haya cesado y después de los preparativos adecuados, se haya sumergido en una Mikve Kosher (baño ritual), la pareja se reúne en armonía física. Estas leyes establecen los ritmos de un matrimonio judío. El apoyo de estas trabajadoras es importante para cada mujer durante el parto, pero es vital para aquellas que están adheriendo las leyes de Taharat Hamishpajá que se encuentran sin el soporte fìsico de su cónyuge.

Los hombres religiosos honran y valoran el trabajo de éstos ayudantes. Ellos se sienten seguros al saber que sus esposas tienen el apoyo emocional y la cercanía del contacto físico que ellos mismos no pueden ofrecer en ese momento. Una asistente proporciona las instrucciones, información y orientación a los futuros padres también. Su comportamiento profesional ayuda a aliviar la ansiedad de los hombres y la inseguridad que posiblemente muchos tienen acerca de la experiencia del parto, la seguridad y el bienestar de su esposa e hijo.
Las mujeres no se sienten solas o abandonadas, porque son conscientes de que su asistente está ahí para apoyarlos al máximo.

El Rebe de Lubavitch instruyó a las mujeres para que lleven el “Shir Lamaalot” con ellas al hospital para asegurar la protección de la madre y el bebé teniendo la conciencia de Di-s en todos los partos.
Sus habilidades abarcan una amplia gama de la formación: el masaje, la respiración, la relajación y técnicas de visualización, la hidroterapia, un posicionamiento óptimo, inicio de la lactancia y una suave transición post-parto.

Hay muchos rituales que una asistente de parto puede hacer para así facilitar el trabajo de parto y el parto: recordarle a las mujeres a hacer obras de caridad durante el parto, orar por los enfermos y estériles, decir el Shemá con el recién nacido, ayudar a la madre y el niño con el ritual del lavado de las manos posteriores al nacimiento, y en general crear un ambiente hermoso espiritual para esta memorable ocasión, independientemente de las intervenciones médicas u obstáculos imprevistos que una mujer puede enfrentar. ¿Qué tan valioso es una asistente de parto? ¿Cuál es su propósito? Está escrito en la Torá que cada niño que nace trae más cerca la Redención. Con cada niño, una madre judía enciende una vela más para Shabat. El judaísmo enseña que cada individuo está dotado de gran poder, capaz de llegar más allá de los límites del mundo natural y sus auto limitaciones asegurándose de que reine la bondad y verdad en todo el mundo. Cada bebé que nace es otra luz en el mundo, otra alma con posibilidades ilimitadas. La asistente de parto es un eslabón en el plan Divino para ayudar a las mujeres en que se conviertan en socios de la creación, ayudándolas a cumplir con su misión Divina con propósito y alegría. Cuanto más bella y segura sea la experiencia de un nacimiento, más honrada y alegre ella será de participar en esta tarea vital de traer bebés hermosos, almas Santas al mundo.

Chana Luba Ertel is a CAPPA Labor Doula Trainer at BirthRite Labor Support Services.

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