La historia de Iael, mujer de firme convicción

La Haftará Beshalaj relata la profecia de Devorá sobre la victoria de Barak ante Sisrá.

Tras la lectura de la Torá con las siete aliot de cada parashá (sección semanal), se convoca a una octava persona para la lectura de la Haftará, la lectura de los Profetas. Primero se vuelve a leer los últimos versículos de la parashá que se conoce como Maftir.

Debido a la prohibición de la lectura de la Torá por parte de gobiernos déspotas, los Sabios dispusieron la lectura de una sección semanal del Libro de los Profetas, cuyo tema guardara relación con la parashá correspondiente. Según otras opiniones, la lectura de la Haftará fue establecida por Ezrá HaSofer (aprox. en el año 3370 de la creación, 390 a.e.c.).
La Haftará que le corresponde a la parashá Beshalaj se da lectura al Capitulo 4:4 -5:31 del libro Shoftim (Jueces). En tanto que, los Sefaradim comienzan desde el Cap. 5 – 5:31.

La historia relata de Devorá, esposa de Lapidot, profetisa que juzgaba a Israel en el monte de Efraim, entre Ramá y Bet-El. Ella mandó a llamar a Barak, hijo de Avinóam, de Kedesh –Naftalí y le expresó la orden de Hashem para entrar en guerra en el monte Tavor con Sisrá, general del ejército de Iavín. Ante la suplica de Barak, Devorá lo acompañó pero le dijo: “Iré contigo, pero no tendrás gloria en la campaña que vas a emprender, pues Hashem entregará a Sisrá en manos de una mujer”. Hashem hizo caer en pánico Sisrá. Sisrá se bajó.Todo el ejército de Sisrá cayó a espada y ninguno sobrevivió.

Sisra huyo a pie a la tienda de Iael, esposa de Jéver el kenita. Había entendimiento entre Iavín, rey de Jatzor y la Casa de Jever. Iael salio al encuentro de Sisra, y le dijo: “Por aquí, señor mío. No tema”. Entro a la tienda de ella y lo tapo con una manta. Él le dijo: “Por favor, dame de tomar un poco de agua, que tengo sed”. Ella abrió la cantimplora de leche (que tiene efecto somnífero), y le dio de tomar. Entonces él le dijo: “Quédate a la entrada de la tienda, y si alguien viene y te pregunta si hay alguien aqui, respondele que no hay nadie”. Entonces Iael, esposa de Jever, agarró la estaca de la tienda y un martillo. Se acerco a Sisra en silencio, que estaba exhausto y profundamente dormido, y le clavo la estaca en la sien —lo estaqueo a tierra y así murió. Barak estaba persiguiendo a Sisra. Iael salio a su encuentro y le dijo: “Venga, le mostrare al hombre que Ud. esta buscando”. Así humillo Elokim a Iavín, rey de Kenaan, ante los israelitass. La mano de los israelitas se fue haciendo progresivamente más fuerte contra Iavín, rey de Kenaan hasta que lo destruyeron.

El cántico de Devorá
Ese dia Devora y Barak -hijo de Avinoam- entonaron este cántico:
“Cuando (el enemigo) abre brechas en Israel (porque se apartan de Su senda, pero nuevamente) se consagran (a El) — bendigan a Hashem. Escuchen reyes; presten atención principes — yo cantaré, entonaré alabanzas a Hashen, Elokim de Israel. Hashem, cuando saliste de Seir, cuando avanzaste desde los campos de Edom, tembló la tierra y también el cielo derramo agua y también las nubes derramaron su lluvia. Se derritieron los montes ante Hashem -como paso con el Sinai ante Hashem, Elokim de Israel”.

Luego, continúa la Haftará refiriéndose a la opresión de Israel en los tiempos de Shamgar, hijo de Anat, y las diferentes respuestas del pueblo al llamamiento de Barak para la guerra contra Sisrá donde detalla las tribus que participaron en la misma.
De Efraim, de su raíz (salió quien venció) a Amalek. La raiz de Efraim es lehoshua, que venció a Amalek. Y luego lucho contra Amalek el rey Shaúl, descendiente de Biniamin. Habla de Isajar estaban con Devora y de que se deberia investigar la indecisión de Reuven en ir a la guerra. Prosigue con la mención de los reyes y principes (enemigos a Israel) se unieron a Sisrá; pero destaca como los reyes de Kenaan pelearon desde Taanaj hasta las aguas de Meguido, sin aceptar recompensa monetaria (a favor de Israel) y como desde el cielo, los mismos astros pelearon contra Sisra. (Incluso las fuerzas de la naturaleza tomaron batalla a favor de Israel). Como lo hizo e1 arroyo de Kishon que barrio al enemigo. O como las pezuñas de los caballos fueron golpeadas con el galope.
Por último, enfatiza: “Bendita sea entre las mujeres Iael, esposa de Jéver el kenita; bendita sea entre las mujeres de las tiendas. Él pidió agua y ella le dio leche. Le dio leche para provocarle sed, Devora describe poéticamente como Iael mato a Sisra). Su mano (izquierda) la extendió hacia la estaca, la derecha hacia el martillo de obrero. Ella golpeo a Sisra, le rompió la cabeza, le atravesó la sien. A los pies de ella Sisra se retorció, cayó, yacio tendido”…

Conclusión
¡Hashem, que todos Tus enemigos sean eliminados! Los que Le aman sean como el sol poderoso cuando brilla en todo su esplendor. Y la tierra estuvo en paz durante 40 años.

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