La plegaria de una mujer – Una guía para tocar lo Divino

I. Introducción
Para muchos de nosotros, cuando asistíamos a los servicios de Rosh Hashaná en nuestra infancia, creaba en nosotros un incremento de respeto y santidad. Lo sentíamos en la atmósfera mientras esperábamos el sonido del Shofar y cuando mirábamos los rostros de los adultos que nos rodeaban. Con el correr del tiempo, antiguas melodías y tonadas se convertían en nuestras favoritas mientras otras evocaban un sentimiento especial muy dentro de nosotros. En cierto punto de nuestras plegarias, podríamos haber sido tocados por algo mucho mayor que nosotros, pero que emanaba de adentro nuestro, inspirando una apreciación y temor hacia nuestro Creador.

II. La esencia de Rosh Hashaná
La aceptación y reconocimiento de la soberanía de Di-s sobre toda la creación, es el tópico más importante de la liturgia de Rosh Hashaná. Este conocimiento nos sirve como la base de todos los aspectos del Judaísmo. Más aún, la misma esencia de la realidad depende de esta dinámica. Di-s, como es, expresa su deseo de interactuar con nuestra realidad como la Soberanía del Universo. Nosotros, a su vez, nos percatamos que nuestra perfección, así como la perfección de toda la creación depende de la sumersión dentro de quien todo lo abarca, o sea, la unidad con Di-s. Por consiguiente, nuestra plegaria “Gobierna sobre todo el mundo con Tu gloria”, expresa nuestro reconocimiento de que la esencia misma de nuestro ser, es totalmente dependiente del reconocimiento de su origen Divino.

III. Rezando por preocupaciones materiales
Sin embargo, al leer las plegarias de Rosh Hashaná, nos damos cuenta de que aunque mucho de su contenido habla acerca de la soberanía de Di-s, también encontramos muchos rezos de pedidos a Di-s sobre necesidades específicas del individuo así como también, por el bienestar del pueblo Judío y de toda la humanidad. La inclusión de estas plegarias dentro de la liturgia de las Altas Fiestas, nos hace plantear una muy seria pregunta. ¿Es apropiado de que en el día en el que nos enfocamos en la esencia misma de nuestra relación con Di-s y la dinámica la cual se rige la creación entera, rociamos nuestras plegarias con pedidos personales para nuestras necesidades mundanas?

Más aún, encontramos en el Zohar una referencia específica de alguien que se enfoca en sus necesidades personales durante los días de de las Altas Fiestas. El Zohar, compara a este individuo con un perro que demanda: “¡Dame, dame!” ¿Cómo puede esta declaración del Zohar concordar con el hecho de que los Sabios de la Gran Asamblea quienes compusieron la liturgia de Rosh Hashaná (hace aproximadamente 2200 años), intercalaron la liturgia entera con repetidas referencias acerca de nuestras necesidades personales?

IV. Plegaria en General
En verdad, las dificultades planteadas anteriormente sobre las plegarias de Rosh Hashaná se aplican a la Mitzvá de rezar en general. Rezar, es una obligación bíblica. Aunque los tiempos específicos de la plegaria, así como también el texto de la liturgia, fueron formulados por los Sabios Talmúdicos, la obligación básica es de la Torá. Los Sabios, obtienen esta obligación de Devarim donde el versículo establece que estamos instruidos a servir a Di-s con todo nuestro corazón. El Talmud explica que servir a Di-s con todo nuestro corazón se refiere al acto de rezar. La razón por la cual la plegaria es considerada un servicio del corazón es porque el hecho de rezar no es el simple acto de leer un texto, sino que es la expresión de un profundo y cordial lazo emocional con nuestro Creador.

Esto es muy difícil de entender. Ya que la esencia de la plegaria es la expresión de nuestra más profunda conexión con Di-s, ¿por qué sería necesario, de hecho obligatorio, intercalar esta expresión con nuestras necesidades mundanas personales?

V.  La Haftará de Jana
La clave para un entendimiento correcto de las plegarias de Rosh Hashaná, así como de la plegaria en general, se encuentra en la Haftará del día en el cual se recuerda una plegaria que fue recitada en Rosh Hashaná por Jana, una profetisa de quien de su plegaria derivan leyes fundamentales. La historia de Jana, tuvo lugar en la época de los Jueces en el año 2830. En ese tiempo, vivía en Ramatáim Tzofím del Monte Efraím un hombre que se llamaba Elkaná de la tribu de Leví. Elkaná estaba casado con dos mujeres, Jana y Penina. Jana era estéril y sufría en silencio muchas humillaciones por parte de la más afortunada Penina, quien tenía hijos. Como está prescrito en la Torá, Elkana llevaba a su familia en una peregrinación a Shiló, en donde se encontraba el Mishkán ( el Santo Templo temporario que servía como centro espiritual para los judíoas hasta que se contruyera permanentemente el Templo en Jerusalem). Nuestra historia toma lugar durante uno de estos peregrinajes en el que Jana entra al santo Mishkán para ofrecer sus plegarias más profundas por un hijo.

a) Muchas de las leyes de las plegarias se aprenden de la conducta de Jana durante su rezo, la más notable, al recitar el Shemoná Esré, el climax de nuestras plegarias, en silencio, “sólo sus labios se movían, pero su voz no era escuchada”

b) Acorde a algunos comentarios, Penina “la provocaba amargamente para irritarla” no por malicia y pesar sino precisamente para causarle un agudo dolor para que intensifique aún más sus rezos que serían cumplidos acorde a sus deseos, que de hecho ocurrió.

c) El hijo que le nació a Jana, era Shmuel Hanaví, (el Profeta Shmuel), el último líder de Israel durante el período histórico de los Jueces, y este gran profeta coronó al primer rey de Israel, Shaul Hamelej y a David Hamelej. Fue enseñado por Elí, el Sumo Sacerdote.

Dificultades específicas en la Haftará:

i) Elí, El Sumo Sacerdote y uno de los Shoftim (Jueces) del pueblo Judío era sabio y tenía experiencia en tratar con la gente. ¿Cómo es entonces, que juzgó a Jana tan duramente sin investigar sus verdaderos motivos?

ii) La Torá nunca habla en negativo (por ejemplo, al discutir los animales que son Tahor (puros) y Tamé (impuros), la Torá emplea palabras extras al escribir “asher einó tahor” (“que no es puro”), sólo para evitar usar la palabra Tamé. De ser así, ¿porqué es necesario redactar el obvio juicio erróneo de Elí? ¿Qué podemos aprender de su conducta?

iii) ¿Cuál es la profunda conexión de los contenidos de esta historia de Rosh Hashaná (descontando que ocurrió en Rosh Hashaná según algunas autoridades)? ¿Qué lecciones se deducen de esta historia que sean específicamente relevantes para el día de Rosh Hashaná?

Para poder responder a estas preguntas, debemos examinar más minuciosamente la conversación entre Elí y Jana.

Cuando Elí le pregunta a Jana cuánto tiempo estuvo ebria, es obvio de que él no creía de verdad que pudiera estar intoxicada. De haber sido así, hubiera pedido inmediatamente que sea retirada de las premisas por respeto a la santidad del Mishkán.  Más bien, las palabras de Elí pueden ser entendidas figurativamente. Elí le estaba preguntando a Jana, cuánto tiempo estaba intoxicada en sus propios deseos. “¿Cuánto tiempo vas a permanecer absorbida en tus necesidades, embriagada en tus propios pedidos?”

A esto, Jana le respondió: “No, no estoy borracha. No estoy atrapada en mis propios deseos o en mis preocupaciones. Mis plegarias no son por razones egoístas, más bien,’ He volcado mi alma frente al Señor’, y este derrame viene de los más profundo de mi ser, de las profundidades de mi alma”. Para entender la respuesta de Jana, tenemos que examinar la verdadera fuente de nuestros deseos físicos en general.

En un nivel simple:
La necesidad más básica e innata del Judío es la de cumplir su misión en la vida. Para esto es necesario ser concedido con salud, así como también medios financieros para mantenerse a él  y a su familia, para que pueda enfocar su atención en la significativa y dimensión espiritual de la vida. Cuando un judío reza por salud y sustento material no es la meta sino más bien es para que Di-s lo provea con todos los medios para poder servirLo.

Jana, también, no estaba pidiendo un hijo solamente para placeres y najat a los padres que se derivan de un hijo, más bien ella quería jugar un papel en el rol de traer otra vida Judía a este mundo quien pueda dedicar su vida a Di-s.

En un nivel más profundo:

El Baal Shem Tov explica este versículo de la siguiente manera:
Al ser humano le fue dada la tarea de refinar este mundo y todos sus contenidos materiales, de forma que revele la Divinidad que se encuentra. Todos los temas materiales, tienen un propósito específico Divino, que la persona por medio de su trabajo en este mundo puede causar que sea realizado. De esta forma, cada individuo es destinado durante su vida a elevar y darse cuenta la Divinidad innata dentro de las partes físicas específicas que se le asignaron.

Esta es la idea de las Mitzvot (mandamientos), que las cosas materiales se elevan a través de la realización y cumplimiento del mandamiento Divino. Por ejemplo, decir una Brajá (bendición) sobre la comida Kosher, eleva la comida y libera la energía Divina que en ella contiene, unificándolo con su fuente.

VI. La lección de Jana en Rosh Hashaná
Entendiendo esto, podemos apreciar la plegaria de Jana y su consiguiente respuesta de Elí. Jana quería tener la posibilidad de dedicar y santificar a su hijo para Di-s. De hecho, el Naví (profeta) nos cuenta, que tan pronto como su hijo Shmuel dejó de ser amamantado, ella lo llevó a lo de Elí en Shiló para que lo criara. Así que podemos ver que el propósito del pedido de Jana no era un simple deseo de querer tener un hijo por razones personales, más bien ella “volcó su alma”,- su pedido provenía de lo más profundo de su ser. Esta es la conexión interna de los contenidos de la Haftará que es leída en Rosh Hashaná. El enfoque de Rosh Hashaná es la soberanía de Di-s y la aceptación de toda la creación de Su Reinado.

El propósito Divino de la creación es Dirá Betajtonim, un lugar en el que Di-s desea morar y tener una conexión con los ámbitos físicos. Di-s no quiere permanecer en las esferas espirituales, sino que quiere tener una relación con los seres humanos en este mundo físico bajo. Los deseos físicos de la persona son una manifestación de la verdad. No podemos servir a Di-s correctamente cuando nos están faltando necesidades físicas. Más aún, cumplir las Mitzvot de la Torá depende de objetos físicos específicos asociados con la Mitzvá.

Nuestra atracción a lo físico es una expresión de nuestra alma que desea facilitar el mandato de Di-s, de crear una morada para Él, una Dirá Betajtonim. Por lo tanto, es apropiado y hasta esencial que pidamos bendiciones materiales en nuestras plegarias, y en Rosh Hashaná en particular.

En Rosh Hashaná, el día en el que nos enfocamos en la manifestación de la soberanía de Di-s sobre toda la creación, hacemos mención también de objetos materiales específicos necesarios para alcanzar este propósito. Es también particularmente apropiado el hecho que leemos la Haftará de Jana, que revela la profunda dimensión de nuestras plegarias. Rosh Hashaná, el aniversario de la creación del hombre, es un momento oportuno para reafirmar nuestro mandato de transformar la realidad física en un recipiente para la expresión de la unidad de Di-s.

Al mismo tiempo, también leemos la actitud inicial de Eli. El cuestionamiento de Eli nos enseña la necesidad de un proceso introspectivo durante nuestras plegarias. Nuestro pedido de necesidades materiales es apropiado y obligado, pero debe ser acompañado, al mismo tiempo con el diálogo de Eli. Mientras rezamos, el Elí, el Sumo Sacerdote dentro de nosotros debe hacernos frente y preguntarnos nuestros motivos acerca de nuestro pedido de necesidades físicas.

VII. La Segunda plegaria de Jana
Esto nos lleva a la segunda plegaria de Jana que fue recitada luego del nacimiento de Shmuel, en donde Jana alaba y agradece a Di-s por haberle cumplido con su pedido. Esta plegaria nos hace referencia a una nueva era, la era del Mashíaj. En esta era no habrán conflictos o dicotomías entre lo material y espiritual, ya que la Divinidad va a impregnar toda la realidad en una forma revelada. En la segunda plegaria de Jana, vemos el último propósito de nuestro trabajo cuando “los adversarios de Di-s serán destruidos…y Él dará fuerza a Su rey, y exaltará el cuerno de Su ungido”. “Su ungido” se refiere al Mashíaj.

Esta plegaria describe la era de la última culminación y propósito de la creación cuando,”el mundo se colmará de sabiduría de Di-s así como las aguas cubren los mares”, cuando toda la realidad será llena, abierta y visiblemente imbuida con Divinidad.

En nuestro tiempo presente, luego de que el Rebe nos ha informado de que estamos verdaderamente en el umbral de la Gueulá (Redención), esta plegaria toma una nueva relevancia y significado. ¡Que podamos ser meritorios de aprender de la plegaria de Jana para abrir nuestros ojos y corazones hacia este nuevo período y que juntos, como uno, roguemos a Di-s, como Jana demostró, de las profundidades de nuestro ser, para que nos mande a “Su ungido” inmediatamente!

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