El aspecto femenino de Janucá

El rol paradójico de la mujer en el milagro y la celebración de Janucá

La escena transcurre en la casa de una familia, una cálida noche de Janucá. El brillo de las velas de Janucá, ilumina la oscuridad de la noche mientras la familia se reúne atraída por su seducción.

Janucá representa una época especial para el pueblo judío, donde la luz y la rectitud, vencieron sobre las oscuras y malvadas fuerzas del mundo. Celebramos la libertad de nuestro pueblo para poder observar su religión y, en un sentido más profundo, renovamos nuestro propio compromiso con el Judaísmo al enfrentar los desafíos de nuestro tiempo.

A pesar de que Janucá representa la liberación de todo el pueblo judío de la asimilación Griega, para las mujeres en particular. Janucá representa una liberación más íntima y personal, pues representa una liberación de violaciones personales contra la pureza e integridad de la mujer. Cuando imaginamos una típica escena de Janucá, el padre y el hijo, ocupan un papel protagónico, encendiendo la menorá, mientras las mujeres observan de costado, adoptando una participación pasiva.
¿Acaso conocemos alguna ley, ritual o costumbre de Janucá que rinda homenaje o haga referencia a la salvación de las mujeres o su victoria sobre los griegos?
En este escrito intentaremos explorar las ramificaciones halájicas y místicas sobre la participación de la mujer en la festividad de Janucá y la representación práctica de su rol en la vida cotidiana.
La información que se presenta está basada en el Talmud, shuljan aruj, la Torá revelada y exploración de las dimensiones jasídicas y esotéricas.

Las obligaciones de la mujer
Comenzaremos comparando tres fuentes del Talmud en las que las mujeres deben cumplir preceptos positivos de los que normalmente estarían exentas (debido a sus obligaciones como madres y esposas)
Estas tres mitzvot (preceptos) son;
a) Escuchar la lectura de la Meguilat Ester en Purim
b) Encender las velas de Janucá
c) Beber las cuatro copas de vino en Pesaj

El comentarista Rashi nos indica en cada una de ellas, la razón de la obligatoriedad para la mujer, a pesar de ser preceptos limitados por el tiempo, de los cuales la mujer normalmente esta exenta, y hace referencia a otras citas

1 )Talmud, tratado de Meguilá:
Las mujeres están obligadas a escuchar la meguilá, ya que el decreto de
Hamán fue el de exterminar a TODOS los Judíos, sin considerar su genero. Por es motivo están obligadas a leer sobre su salvación.

2) Talmud, tratado de Shabat:
Las mujeres están obligadas a encender la Menorá de janucá ya que:
~ El decreto de los griegos file para todos los judíos, pero más aun específicamente para las mujeres, pues los griegos decretaron que cada virgen próxima a casarse, debería someterse previamente al gobernador local. Cuando ocurrió el Milagro de Janucá, file una salvación para todo el pueblo, pero más aún para las mujeres, que encontraron su liberación particular.
~ El milagro de janucá, sucedió a través de una mujer, Iehudit (la joven viuda que con gran valentía mató al general griego Holofernes, luego de haberlo intoxicado con queso y vino). Este file un suceso decisivo para la victoria de los judíos.

3) Talmud, tratado de Pesajim
Las mujeres están obligadas a beber las cuatro copas de vino en el Seder, ya que los judíos fueron redimidos de Egipto solo en mérito de las justas mujeres (Por ejemplo Miriam que convenció a su padre para que se casara nuevamente con su padre, o la gran cantidad de mujeres que se embellecían frente a sus espejos de bronce para levantar el espíritu de sus maridos, etc.)
Rashi continua explicando que el mérito de las mujeres virtuosas incluye también a las festividades de Janucá y Purim, en las que la salvación llegó a través de la mujer.

Por lo tanto la obligación de la mujer respecto del cumplimiento de estos
preceptos obedecen a:
* estar involucradas equivalentemente en el decreto.
* ser el decreto más severo hacia las mujeres.
* haber llegado la salvación a través de ellas.
* o una combinación de los motivos arriba mencionados.

En el caso de la festividad de Janucá, la conexión con la mujer es más fuerte, debido a que, no-solo la salvación file para todo el pueblo y llegó a través de una mujer, sino como dijéramos anteriormente, la victoria era más significativa para ellas, pues el decreto ponía en peligro su integridad moral, su pureza y espiritualidad.
Esta gran conexión debería reflejarse en las leyes de Janucá, fiesta en la cual su participación debería ser más activa que la del hombre.

El código de leyes, Shuljan Haruj, afirma que la mujer puede encender las luces de Janucá, incluso en lugar del hombre de la familia. Similarmente a las leyes concernientes al encendido de las velas de Shabat, se establecen que la obligación de encenderlas no recae en el individuo, sino en la familia como un todo, y cualquier adulto puede realizar esta mitzva. Las velas de Shabat, sin embargo, fileron encomendadas específicamente a las mujeres, mientras que las de Janucá no fueron específicamente encomendadas ni al hombre ni a la mujer, la mitzva les corresponde a ambos.

¿Por qué la mujer no enciende la Menorá?

Podemos preguntarnos
1. Aun si a la mujer le ha sido encomendado este precepto como al hombre, ¿por qué no vemos representada en la ley judía la fuerte conexión de la mujer con el milagro?
2. La halajá mencionada al respecto de una representación igualitaria, se refiere al nivel más básico de la mitzva, en el que una persona enciende una vela cada noche de Janucá, y un nivel más ejemplar, en el que se agrega una luz cada noche, hasta llegar a las ocho luces encendidas. Existe un nivel más elevado para el cumplimiento del precepto, en el que cada miembro de la familia enciende su propio candelabro, a excepción de las mujeres y niñas que no lo hacen.
¿Cómo se puede entender esto a la luz de lo expresado anteriormente?

El Mikrae Kodesh nos da dos explicaciones
a. Desde la perspectiva de la Torá, la unión matrimonial es tan fuerte que las dos personas se sumergen dentro de una misma unidad. Por eso consideramos a marido y mujer como uno; la menorá que enciende el marido, incluye a su esposa. Esta respuesta no alcanza para explicar por que una hija soltera no debe encender su propia menorá.
b. Originalmente la menorá se encendía filera de la casa y no era modesto ni respetuoso para la mujer, salir por la noche, entre los demás hombres, durante el encendido. Esta costumbre, aunque no es aplicable hoy en día, ha permanecido.

El Rebe, en el Sefer Haminaguim de Jabad, encuentra inadecuada la explicación anterior y argumenta que muchas mujeres debido a diferentes circunstancias y dificultades de la época, no encontraban tiempo ni energía más que para vivir cada día, y por lo tanto, no todas estaban preparadas para recitar las bendiciones adecuadas. Como muestra de sensibilidad hacia sus hermanas, todas decidieron tomar para sí la costumbre de no bendecir las velas de Janucá, para no crear una situación embarazosa a las mujeres analfabetas.
[Las mujeres de esta época, pueden y deben hacer el esfuerzo para profundizar e incrementar sus conocimientos de Torá y judaísmo]
Esta explicación aclara las razones prácticas de la costumbre de las mujeres de no encender las velas de Janucá, pero aún debemos continuar en la búsqueda para descubrir una manifestación de la fuerza interior de la mujer conectada con la victoria de Janucá, en alguna de las leyes o costumbres de la festividad.

Trabajar mientras las velas de Janucá no arden
En la sección 670 del Shuljan haruj código de leyes, dice que la mujer tiene prohibido efectuar cualquier trabajo, mientras las velas están encendidas. ¿Cómo podemos entender el profundo significado de esta costumbre? ¿De qué manera esta prohibición demuestra la profunda conexión de la mujer con Janucá?

Para comprenderlo, debemos conocer el concepto de trabajar. Todos los judíos tenemos la prohibición de realizar toda clase de trabajo creativo en Shabat. No hacemos ningún trabajo en Shabat pues la santidad del espíritu del Shabat, penetra y permea cada aspecto de nuestras vidas. Trabajando, profanamos esta santidad.
El Tzemaj Tzedek explica que la santidad expresada en la festividad de Janucá, es una luz mucho más espiritual que la de muchas otras festividades, incluyendo el Shabat. La luz espiritual de Janucá, esta esencialmente asociada con el futuro, con la era Mesiánica. Esta luz o espiritualidad, no penetra dentro de nuestra realidad en este momento, pues es muy elevada y muy intensa. Esta luz, flota sobre nuestra existencia.

Conclusión
¿Cómo se refleja la fuerte conexión de la mujer con los elementos espirituales de Janucá, a través de que no trabajan mientras las velas arden? Aunque la santidad de las velas de Janucá no sea permeable o tenga una conexión con toda la existencia, si tiene una conexión profunda con la subyugación de los griegos y sus decretos contra el pueblo judío, golpeó a la mujer en un camino más intimo. Así también, la salvación espiritual de Janucá y su luz y santidad, también las alcanza a ellas en un camino más profundo. Esta conexión profunda, interior y espiritual, es la que provocó la victoria de Janucá que vino a través de la mujer. Ya que ellas fueron más afectadas por la situación, ellas tienen una relación mucho más fuerte con la festividad. Este es el motivo también que file Rabi Iehosbua Ben Levi el que revelo esta profunda conexión de la mujer con las luces de Janucá.
R’ Iehoshua era visitado regularmente por Elihau Ha Naví y estudiaban Torá. Elihau Ha Naví está conectado íntimamente con el futuro, la era Mesiánica. Por eso, R’ Iehoshua podía apreciar la conexión de janucá con la mujer, que es, primeramente una conexión con el futuro.

Para resumir el motivo por el cual la conexión espiritual de la mujer con Janucá es más grande y es demostrado en las costumbres de Janucá:
A pesar de que las mujeres no acostumbran a encenderlas Velas de Janucá, si están conectadas con Janucá en un nivel muy profundo. La dimensión interior de esta mitzvá, es absorber e integrar la santidad generada por la luz de las luces de Janucá, y con respecto a esto las mujeres tienen una conexión aun más profunda que los hombres.
Por las razones mencionadas arriba, la parte ceremonial de la festividad, el actual encendido de la menorá, quedó para el hombre.
De todas formas la mujer se une más profundamente; por medio de una relación interior, que llega hasta sus fibras más profundas. La abstinencia de trabajar de la mujer nos demuestra su capacidad para absorber la luz espiritual y la santidad de la festividad, provocando una reacción similar al Shabat y al Iom Tov donde el trabajo esta prohibido, debido al inmenso grado de espiritualidad.

La era Mesiánica
Esta es en esencia la conexión con el futuro, hacia la Era mesiánica, donde la luz y la intensa espiritualidad serán absorbidas fácilmente dentro de nuestra realidad.
Es a través de la mujer judía de hoy, como en las festividades de Purin, Pesaj y Janucá, que vendrá la redención final.
Como dicen nuestros Sabios: “en mérito de las mujeres justas, vendrá la futura redención”. Y entonces todos absorberemos la espiritualidad de las luces de Janucá dentro de nuestra realidad.

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