75. El Sacrificio de la ‘Zava’ (“Korban Zava”)

Es el precepto con el cual se nos ordenó que toda mujer zavá, si se curó del flujo, ofrende un sacrificio.

Este sacrificio constituye de “dos tórtolas o dos palomas”. Es éste el korbán zavá — y ella está falta de expiación hasta que lo traiga.

Quizás alguien ha de preguntarme y decir: en vista de que el sacrificio del (hombre) zav es como el sacrificio de la zavá, y tú enumeras (como preceptos individuales de acuerdo) al tipo de sacrificio, sea quien fuere el que deba traerlo —tal como has hecho en el (caso del) sacrificio Jatat, el sacrificio Ashám Vadái, el sacrificio Ashám Talúi y el sacrificio Olé veIored, donde has enumerado a cada uno como precepto individual y no has considerado la multiplicidad de transgresiones por las que, por cada una de ellas, se es pasible de (traer) ese mismo sacrificio— del mismo modo tampoco aquí tomes en consideración al número de personas que, cada una de ellas, se hizo pasible de (traer) ‘Jatat del ave’!

Que sepa (quien pregunta) que el sacrificio (del) zav y (el de la) zavá no viene por transgresiones, sino que es un sacrificio obligatorio en determinada situación. Si la situación de zav —en el hombre— sería igual a la de zavá —en la mujer—, tal como son uno en denominación —pues el nombre de éste es zav y el de ésta es zavá—, entonces se hubiera debido enumerarlos como uno; mas no es así, pues en el hombre es la secreción del semen lo que es pasible de (traer) sacrificio, mas, si en la mujer hubo una secreción similar al semen — no es zavá, sino que es el flujo de sangre, en la mujer, lo que la hace pasible de (traer) sacrificio; y si fluyó sangre del hombre, (éste) no es pasible, por ella, de (traer) sacrificio.

La expresión de zivut no es más que el hecho de ‘fluir’, pero no todos los fluidos son idénticos.

En su explicación dijeron: “El hombre impurifica con blanco, la mujer impurifica con rojo, y la ley del zav y la zavá no es como la ley del (hombre) metzorá y la (mujer) metzoráat

Prueba clara de ello es lo que ellos (—los Sabios) dijeron en (el Tratado Talmúdico de) Keritot: “Cuatro son faltos de expiación, y estos son: el zav, la zavá, la parturienta, y el metzorá“. Ves, pues, cómo enumeran zav y zavá como dos (casos separados) y enumeran al metzorá —sea hombre o mujer— como uno, pues el flujo del hombre no es como el flujo de la mujer.

El versículo que fue dicho respecto de su sacrificio (es): Y si se purificó de su flujo… y en el octavo día tomará para sí dos tórtolas…

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