365. Prohibición —para el Rey— de tener Demasiado Dinero Personal (“Lo Iarbe Lo Kesef Vezahav”)

Es la advertencia con la cual se previno al Rey de no tener demasiado dinero destinado para sí mismo.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Plata y oro no aumentará para sí, en demasía.

El límite de ello es que no tenga por encima de lo que ha de gastar para sus soldados y esclavos propios.

Mas, juntar dinero para las necesidades de todo Israel

— esto, pues, está permitido.

Ya explicó Di-s, exaltado sea, en el versículo, la razón de estos preceptos —es decir: Que no aumente caballos para si; Que no tenga muchas mujeres para sí; Plata y oro no aumentará para sí, en demasía—. Y puesto que se han sabido sus razones, (estos preceptos) han llegado a ser anulados, como es notorio en el caso de (el Rey) Salomón —sea sobre él la paz— a pesar de su gran rango en la ciencia y la sabiduría, y que él es “Iedidiá”.

Dijeron (los Sabios) que en esto hay una advertencia para la gente: de haberse conocido las razones de todos los preceptos, (los hombres) hubieran encontrado para sí formas para su supresión, ya que incluso este gran (hombre) íntegro erró en esto y pensó que esta acción (de tomar muchas mujeres) no sería de manera alguna causa de transgresión. Cuánto más entonces la plebe, con su débil entender, llegaría al menosprecio (de los preceptos), diciendo: ‘No prohibió El esta cosa, y no ordenó El acerca de aquella otra, sino en razón de esto y aquello. Nosotros hemos de cuidarnos del concepto en virtud del cual ha sido entregado este precepto, mas no hemos de ser cuidadosos con el precepto en sí’, y así hubieran llegado al deterioro del credo.

Por eso, Di-s, exaltado sea, ocultó sus razones; no obstante, no hay en ellos siquiera uno que carezca de razón y causa, sólo que la mayoría de aquellas razones y causas no serán captadas ni entendidas por las mentes del populacho.

Todos (los preceptos) son, como testimonió el Profeta: Las órdenes de Di-s son rectas, alegran al corazón. Y de Di-s he de requerir asistencia para dar cumplimiento a todo lo que El ordenó en ellos, y para alejarme de todo aquello sobre lo que El advirtió.

Esto es lo que quisimos agrupar en esta obra.


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