361. Prohibición de Castración (“Sirus”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no destruir los órganos reproductores masculinos de toda especie de seres vivos, y también del ser humano.

Es lo que El, exaltado sea, tras mencionar (de testículos) machacados manualmente, o con instrumento, o desligados manualmente o con instrumento, dijo: Y en vuestra tierra no haréis. Como explicación vino: “Y en vosotros no haréis”.

Quien transgrede este Precepto Negativo —vale decir: el que castra a alguien, de cualquier especie que fuera— recibe (la pena) de Malkut.

En el Capítulo Shmoná Sheratzím dijeron: “Estudiamos (en una Baraita): ¿De dónde (sabemos) que la castración humana está prohibida? Para enseñároslo fue dicho: Y en vuestra tierra no haréis. Incluso el que castra luego de que (otro) castrara — es pasible (de pena), pues dijo Rabí Jiá bar Abún en nombre de Rabí Iojanán: ‘Todos concuerdan en que quien fermenta lo fermentado es pasible (de pena) pues fue dicho: No será horneada jametz y fue dicho: No será hecha jametz; en el caso de uno que castra luego de que (otro) ya lo haya hecho (sabemos) que es pasible (de pena) pues fue dicho: (de testículos) machacados manualmente o con instrumento… Si por machacado con instrumento es pasible de pena, por desligados ¿no es (seguro pasible de pena) con más razón (y para qué, entonces, fue dicho desligados luego de machacados)? Pues para incluir al que desligó luego de que machacara con instrumentos, (y decir) que (también él) es pasible (de pena)”.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en algunos lugares (del Tratado Talmúdico) de Shabat y (del Tratado Talmúdico) de Iebamot.

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario