355. No Mantener Relación Intima sin ‘Ketuba’ ni ‘Kidushin’

Es la advertencia con la cual se nos previno de no tener relación conyugal sin ketubí ni kidushín.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Que no haya libertina de las hijas de Israel. El Precepto Negativo en este sentido ha sido repetido ya (en la Torá) con una expresión diferente, y es lo que El, exaltado sea, dijo: No profanes a tu hija para prostituirla.

Dice el Sifrá: “No profanes a tu hija — se refiere a quien entrega a su hija soltera sin propósito de matrimonio, y también a la (mujer) que se entrega a sí misma sin propósito de matrimonio”.

Oye de mí (la explicación de) por qué fue repetido este Precepto Negativo en esta expresión, y qué elemento adicional se agrega en él:

Ya te ha adelantado El, exaltado sea, en Sus leyes, que quien posee a una (mujer) virgen, sea seduciéndola o forzándola, no es pasible de ninguno de los (demás) castigos salvo pago monetario y matrimonio con aquella mujer con que mantuvo relación, como fuera explicado en el versículo. Y puesto que podría ocurrírsenos que, en vista de que no hay más (castigo) que pago monetario, es éste (caso) similar a toda (otra) cuestión monetaria, de modo que tal como la persona tiene derecho a entregar a su semejante todo lo que quiera de su dinero o perdonarle de lo que éste le deba, así también tendría derecho a tomar a su hija naará y entregarla a cualquier hombre para poseerla, perdonándole por ello, ya que éste es uno de sus derechos —vale decir: las 50 monedas de plata que corresponden al padre de la muchacha—; o que la entregue a condición de que se le retribuya con tantos y tantos ‘dinares’. Por eso se le advirtió y se le dijo al respecto: No profanes a tu hija para prostituirla, pues el que Yo haya impuesto su ley con pago monetario es sólo si ocurrió que (alguien la) sedujo o violó; mas, que la cosa se haga con consentimiento mutuo y permisibilídad — no hay modo de (permitir) ello.

Y reveló El la razón al respecto, y dijo: …y no se prostituya la tierra, ni se colme de inmoralidad, puesto que la violación y la seducción son sucesos poco frecuentes, mas si serán a voluntad y con permisibilidad — habrán de incrementarse y extenderse en la tierra.

Esta es una razón bella y adecuada para este versículo, y concuerda con todo lo que han mencionado los Sabios, y con lo que las leyes de la Torá condenan.

Por la transgresión a este Precepto Negativo —es decir: la prohibición de (relación carnal con) una mujer soltera— se recibe (la pena de) Malkut.

Las leyes de este Precepto han sido explicadas ya en (los Tratados Talmúdicos de) Ketubot y Kidushín.

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