251. No Causar Aflicción con la Palabra (‘Honaat Devarim”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no causar aflicción uno a otro con palabras; esto es: que le digamos cosas que le causen dolor o vergüenza, de las que no pueda recuperarse —por ejemplo, que le precedieron actos de juventud (errados) de los que se arrepintió, y le digamos: ‘Gracias a Di-s que te llevó de tal senda a este buen camino’, y todo similar de expresiones peyorativas por anomalías que causan dolor—.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: No afligirán uno a su semejante, y temerás de Di-s. Dijeron: “Esto es honaat devarím, aflicción con palabras”.

En expresión del Sifrá: “Cuando El dice No afligirán uno a su semejante— la aflicción con palabras está dicha. ¿Cómo es? Si se trataba de un penitente, que no le diga: ‘recuerda tus actos anteriores…; si padecía enfermedades,..; si vio burreros…; que no diga ‘ten cuánto (vendes) este objeto…”.

Y dijeron: “Es peor la aflicción con palabras que la aflicción con dinero, pues en la aflicción con palabras El dice: y temerás de Di-s“.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en el Capítulo Cuarto (del Tratado Talmúdico) de Babá Metziá.

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