Erase una vez bajo un cielo estrellado

EL 15 DE MENAJEM Av, -Tu BE Av- RECORDAMOS, ENTRE OTRAS COSAS, QUE FUE ABOLIDA LA PROHIBICIÓN DE CASARSE CON CIERTAS TRIBUS DE ISRAEL, (A RAÍZ DE CIERTO SUCESO HISTÓRICO, EN EL CUAL ALGUNAS TRIBUS FUERON DEJADAS DE LADO). POR ESO ESE DÍA, FUE INSTAURADO COMO PROPICIO PARA ELEGIR PAREJA.

UN DÍA DEL AMOR, BASADO EN LA PUREZA ABSOLUTA QUE NOS ENSEÑA LA TORA.

Muchas veces sostuve que el matrimonio es una relación pactada entre un hombre, una mujer y Di-s. He dicho esto con pasión, con esperanza y sinceridad. Pero nunca lo había sentido de veras, hasta que recientemente tuve una experiencia que me cambio de un modo más interno que lo que alcanzo a comprender. Estuve en muchas bodas adorables que unieron a gente adorable en adorables matrimonios con adorables familias. ¿Pero estuvieron en una boda en la ustedes realmente sintieron la magia de una Presencia Divina como parte de las nupcias? No quiero parecer exagerada, pero recientemente estuve en una boda en la que, por primera vez en mi vida, realmente sentí que Di-s estaba involucrado.

Soy apasionada con respecto a mi religión, pero para ser honesta, nunca me había sentido amada por Di-s, al menos no en la misma manera concreta que un chico que dice “Mamá, te quiero”. Esta boda en particular, llenó en parte este vacío dentro de mí.
El matrimonio fue entre un joven rabino jasídico que yo conocía y una jovencita de Brooklyn. Ellos fueron presentados y propuestos el uno al otro. No fueron obligados a nada: se encontraron, hablaron muchas horas, se vieron más, hablaron otra vez muchas horas, hasta que sintieron que valía la pena estar juntos, y entonces tomaron su decisión. Era una pareja hecha del cielo. Como dijo uno de los rabinos “Son dos almas que fueron designadas en el cielo para unirse”. Y así lo hicieron.

Era mi primera boda jasídica, así que naturalmente formulé un montón de preguntas. Como me fuera explicado, los dos ayunaron en el día de la boda. Es una ocasión feliz pero seria, cuando dos almas son unidas eternamente en una conexión con Di-s y toda la humanidad. Caminé por un pasillo para ver a Dov, el novio, antes de la ceremonia. Lo encontré en un gran cuarto, en medio de un grupo de jasidim. Lo que vi me conmovió profundamente: estaban orando y cantando. El novio no había comido en todo el día, pero estaba concentrado en la Plegaria, recitando sus textos. Era una de las más, si es que no era la más importante y relevante transición de su vida. Estaba lo más lejos posible de una “despedida de solteros” de lo que puedan pensar. Era verdadera concentración espiritual. A lo largo de la historia, el pensamiento ortodoxo del judaismo consideró incompleto al hombre hasta que se casa. Es la mujer la que puede conseguir una conexión más espiritual con Di-s. El hombre tiene que trabajar más duramente. Juntas, sus almas están completas. Otro tema fascinante es el acuerdo prenupcial, que no ha variado en los últimos 2300 años, y en el cual el novio le da a la novia todo: su alma, su vida, sus posesiones, todo. ¿Y qué le da ella a cambio? Como me gusta decirlo, ella sólo aparece. Durante este tiempo, la novia estaba en un cuarto separado, sentada en una especio de trono. Mis amigos me dijeron que debía felicitarla y darle una bendición. Les contesté que la había visto en el ascensor y le había dicho cuan hermosa estaba. “No, no, no” dijeron ellas “este es el momento antes de que la mujer sea desposada, en que ella esta más conectada a Di-s. Así que si deseas ser bendecida en alguna cosa, es ahora cuando debes pedir que ella te de una bendición. Hoy, ella es una especie de conducto”.

Personalmente, siempre que pienso en pedirle algo a Di-s la primera cosa que viene a mi mente son los niños que he visto en el hospital, enfermos de cáncer. ¡Que Di-s se apiade de ellos! Por lo demás, no pido nada. Mis amigas se sintieron evidentemente frustradas cuando dije eso, pero no podía pedir nada para mi misma. Así que me acerqué y solo conversamos en privado. Al rato, el novio entró al cuarto llevado por dos hombres, uno de cada brazo, quienes lo sostenían con firmeza. El novio y yo nos habíamos hecho amigos en Jabad.

Cuando lo vi, supe que estaba totalmente conmovido. Era adorable ver la expresión de su rostro, y tenia lágrimas en los ojos. Evidentemente estaba muy sacudido por lo que significaba ese momento trascendental. Cuando se aproximó a la novia, cubrió con un velo su cara, con lo cual ella sería llevada, porque de otra manera no podría caminar. Escuche la interpretación filosófica y espiritual detrás del velo: uno, o una, se casa porque está totalmente atento a la otra persona; el otro, u otra, aparenta ser exactamente lo que queremos. Se ve bien, es esto, es aquello: pero uno realmente no lo conoce. Verdaderamente, no podemos conocer en profundidad tan fácilmente a la gente. Las personas tenemos aspectos ocultos y lleva tiempo que se descubran. Hay lados oscuros en todos nosotros, que no necesariamente mostramos. Parte del ritual de cubrir el rostro de la novia, es que el novio no esta viendo a su hermosa novia, sino mas bien la totalidad de a lo que él se esta comprometiendo de por vida, incluyendo las cosas que no conoce y las que no puede ver. Ella, a su vez simbólicamente dejándose llevar sin ver, se está comprometiendo en igual sentido a la misma vida juntos. La ceremonia siete veces, como si construyera una fortaleza que es una sólida morada de espiritualidad, de amor y de compromiso. Ese es el poder de la mujer, por que ella está muy conectada con Di-s. Cuando se une a él bajo la jupa, ella ni siquiera lo besa. Sólo cuando el ritual termina, y ellos entran a un cuarto para estar solos, romperán el ayuno, se tomarán las manos tal vez se darán un beso. Y será la primera vez que se tocan el uno al otro. Fue increíble ver cuan especial y sublime es todo el clima que envuelve estas nupcias, realizadas dentro de los antiguos y místicos rituales que son expresados en la Tora, así como en los otros textos sagrados, y también es fascinante cuando uno piensa que llevó miles, miles de años crear este profundo y emocionante momento. Allí, bajo las estrellas, realmente sentí la presencia de Di-s. Por primera vez supe qué es eso de un hombre y una mujer uniendo sus vidas, a los ojos de Di-s. Y yo vi que eso ocurrió.

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario