Cementerio

1) El cementerio es uno de los lugares sagrados que tiene el pueblo judío. Se denomina en hebreo: “Beit Hajaim”- casa de los vivientes, “Beit Almin”- casa de la eternidad, “Hamakom Hatahor”- el lugar puro o “Hamakom Hakadosh”- el lugar santo (idish es conocido como “Heiliker Ort”- el lugar sagrado). Estos nombres tienen su origen en que allí yacen los cuerpos de Ieudim, a los que se considera sagrados, santidad incrementada por el hecho de que en vida contenían Almas Divinas, una “chispa de Dios”; y porque luego del fallecimiento se mantiene una relación entre el alma y el cuerpo. Al respecto, nuestros sabios nos enseñan que las almas flotan por encima de las tumbas.
2) Está prohibido llevar a cabo frente al difunto ningún acto que pueda interpretarse como una burla, sino que solo se permite realizar lo que sea en honor del fallecido.
3) Es debido a esta santidad que se debe ingresar en él con respeto y con la cabeza cubierta (por una kipá) y las mujeres vestidas con el debido recato. Durante la permanencia en el mismo no se debe comportar en forma jocosa, ni como en un encuentro social.
4) El cementerio siempre ha de ser mantenido limpio.
5) Los cementerios no deben ser utilizados con ningún otro fin: no se come en ellos ni se bebe, no se ejecuta en ellos ninguna labor, ni se duerme en ellos; ni puede sacarse provecho de las tumbas en forma alguna (apoyarse sobre ellas, utilizar material de las tumbas rotas, destinar la tierra que antes era de una tumba para otros propósitos, etc.). Tampoco puede darse de pastar del césped de un cementerio a los animales.

LA VISITA AL CEMENTERIO
1) Es grato para el alma del fallecido que sus hijos, parientes o amigos visiten su tumba, recen y den Tzedaká (caridad) por él.
2) No se debe saludar o hablar cerca de la tumba, sobre ningún tema que no esté relacionado con el honor del fallecido o aspectos que hagan a la ceremonia que allí se debe realizar.
3) Esta prohibido que los Kohanim se acerquen a un féretro o a una tumba. Pueden ir al cementerio y rezar a lo lejos, debiendo asegurarse de estar ubicados a una distancia mayor de 4 codos (dos metros aproximadamente) de la tumba más cercana y que no estén debajo de un techo, sea de material, chapa o la rama de un árbol, que los cubra a ellos y a la tumba a la vez. Lo mismo debe ser tomado en cuenta en todo el trayecto hasta la tumba.
4) Si el fallecido es pariente directo del Kohén, (padre, madre, hijo, hija, hermano paterno, hermana paterna no casada, cónyuge) es una mitzvá que participe en su entierro, pudiendo estar cerca del cadáver o el féretro.
5) Cuando se realiza el entierro de un pariente directo del Kohén, éste puede ocuparse del mismo, con la condición de no pasar en el cementerio a una distancia inferior a los dos metros de las otras tumbas ni estar nunca bajo un mismo techo o árbol que otro muerto . Si esto no es posible, el Kohén debe presenciar el entierro desde un lugar donde no haya una tumba dentro de la distancia anteriormente mencionada.
6) Es conveniente que el Kohén busque un lugar para la tumba de su pariente, ubicada de forma tal que tenga acceso en el entierro y que luego de éste, pueda observarla desde lejos, ya que no le estará permitido acercársele.
7) Un Kohén debe ocuparse del entierro de un Met Mitzvá. Este término representa a una persona fallecida que no tiene parientes y/o no hay otros judíos en el lugar que puedan ocuparse de él.

¿CUANDO SE VISITA UN CEMENTERIO?

1) Es muy importante visitar la tumba del fallecido: A) Al final del séptimo día (Shivá). B) En el día trigésimo (Shloshim). C) Al finalizar los doce meses. D) Al cumplirse cada aniversario del fallecimiento.
2) El séptimo día (Shivá), el trigésimo día (Shloshim) y la finalización de los 12 meses se calculan desde el día en que se realizó la sepultura. El día de la sepultura se incluye entre los siete, etc.. El aniversario (Iortzait) se conmemora en la fecha del fallecimiento. (Algunos observan el primer aniversario de la sepultura, aunque los años subsiguientes se observen el día del fallecimiento.)
3) La fecha del fallecimiento y del aniversario deben ser consideradas de acuerdo al calendario hebreo. Las diferentes elevaciones místicas del alma se relacionan con el calendario hebreo, y es una lástima privar al alma de la observancia del Iortzait correcto.
4) En caso de que el séptimo día coincida con Shabat, se posterga la visita al cementerio hasta el Domingo. Las restantes fechas, pueden ser adelantadas al Viernes o postergadas al Domingo.
5) Si alguna de estas fechas coincide con los días en los que no está permitido el ingreso al cementerio, hay que consultar con un rabino, para que nos indique cual es la fecha adecuada para realizar la visita y la ceremonia correspondiente.
6) Es aconsejable no visitar la tumba del fallecido durante el primer año, con excepción de las fechas mencionadas. Pero si una persona debe ausentarse por un período de tiempo muy largo, entonces, puede realizar la visita en cualquier otra fecha en que se pueda concurrir al cementerio.
7) Cuando se visita el cementerio por el aniversario del fallecimiento de alguno de los padres, se acostumbra a no visitar otras tumbas.
8) Antes de ir al cementerio o participar de un funeral, se acostumbra dar Tzedaká para la elevación del alma.
9) Si en ocasión de cumplirse el aniversario de un fallecimiento, el deudo no puede asistir al cementerio, debe de rezar la plegaria correspondiente (ver página 16) y dar Tzedaká (no en Shabat ni fiesta religiosa) en su casa con el propósito de elevar el alma del difunto.

¿QUE SE HACE AL VISITAR EL CEMENTERIO?
1) Al ingresar a un cementerio, se dice una oración – si hace más de 30 días que no se lo visita. Si la razón de la visita es un funeral, no es necesario el recitado de esta plegaria. Dicha oración se encuentra en la página número 14 de este libro.
2) No se visita la misma tumba más de una vez por día.
3) Hay quienes acostumbran a realizar su visita al cementerio en forma circular, es decir que se llega a la tumba por un camino y se vuelve por otro, por esto es conveniente que el recorrido para visitar todas las tumbas (si se visita más de una) se realice en este modo, ya que como dijimos antes no se puede visitar una tumba dos veces en un mismo día. Si se llegara a dar el caso de tener que pasar frente a una tumba ya visitada anteriormente durante la jornada, se debe rezar una petición de permiso.
4) En el cementerio se puede rezar y estudiar únicamente aquellos temas que atañen a la elevación de las almas.
5) Es costumbre de algunos, colocar la mano izquierda sobre la tumba.
6) Hay quienes acostumbran a colocar una piedra sobre la tumba.
7) No se acostumbra en la religión judía a colocar flores sobre las tumbas, ya que esto no representa ningún beneficio para el fallecido. Lo correcto, en cambio, es donar ese importe para Tzedaká (caridad), ya que de esta forma se ven beneficiados el alma de quien yace en la tumba (pues la Tzedaká es hecha en su memoria y esto ayuda a su elevación), quien realiza la donación y aquel que la recibe.
8) Cuando se visita una tumba hay que decir la oración correspondiente, aunque no haya Minián (diez varones judíos mayores de 13 años). El Kadish, NO se permite decir sin Minián, teniendo en cuenta que los hombres que forman dicho grupo, no deben estar dispersos en todo el cementerio, sino todos juntos en el lugar. Dicha oración se encuentra en la página número 16. Si el visitante no tiene el tiempo para decir toda la oración, por lo menos debe recitar algunos de los salmos presentes en este libro.
9) Durante el primer año al realizar las visitas se reza por el alma del fallecido, luego de pasado este período se puede acudir a la tumba para realizar peticiones por terceros, teniendo siempre en cuenta que a quien se le hacen los pedidos es a Dios, pero que el alma de la persona a quien estamos visitando puede ayudarnos con sus méritos, intrercediendo frente al Altísimo, como defensor del necesitado. A su vez las plegarias hechas en el cementerio -donde acompañan pensamientos de pureza y elevación espiritual- tienen más fuerza.
10) Al salir de un cementerio se debe lavar cada mano 3 veces en forma alternada (primero una y luego la otra, repitiendo la acción en tres oportunidades), preferentemente volcando el agua desde un recipiente. Es la costumbre no secarlas con una toalla y no utilizar el agua que dejó otro en el recipiente. Hay algunos que también las lavan al entrar al cementerio.

BENDICIÓN AL VER UN CEMENTERIO
Quien ve un cementerio Judío por primera vez en treinta días dice la siguiente bendición:
Bendito eres Tú, Adonái, nuestro Dios, Rey del universo, Quien los creó a ustedes con razón, los alimentó con justicia, los sustentó con justicia y les dio muerte con justicia. Él sabe el número de todos ustedes, y, en el futuro los resucitará y los realzará. Bendito eres Tú, Adonái, que resucitas a los difuntos. Tú, Adonái, eres eternamente poderoso, resucitas a los difuntos, eres poderoso para salvar. (Él) sustenta con bondad a los vivientes y con gran misericordia resucita a los difuntos. Sostiene a los que caen, cura a los enfermos, libera a los presos y cumple Su promesa hacia los que duermen en el polvo. ¿Quién es como Tú, Poseedor de la Fuerza?, ¿quién se asemeja a Ti, Rey que das muerte, resucitas y haces florecer la salvación?. Fidedigno eres Tú para resucitar a los difuntos. Y por todo esto debemos de agradecer a Ti y proclamar la unicidad de Tu Nombre grande, poderoso y temible. No hay nadie que se compare a Ti, Adonai nuestro Dios – en este mundo, y nadie fuera de Ti, nuestro Rey – en la vida del Mundo por Venir, no hay nadie sin Ti, nuestro Redentor – en los días del Mashiaj, no hay nadie como Tú, nuestro Salvador – en la era de la resurrección de los difuntos.

LAS PLEGARIAS AL VISITAR UNA SEPULTURA
Lo que sigue a continuación es el orden de los salmos y de las plegarias que se acostumbra decir al realizar una visita al cementerio o al llevar a cabo cada una de las ceremonias correspondientes – para la elevación y para el descanso con paz del Alma. Al llegar a la página número 34, se dice el salmo 119, pero se debe considerar que la forma en que dicho salmo ha de recitarse, es de acuerdo al nombre del fallecido. Para esto se han de tener en cuenta las letras que forman el nombre en hebreo de la persona y sólo se han de leer aquellos párrafos que comiéncen con cada una de las letras que lo forman. Por ejemplo, si la persona se llama David, que en hebreo se escribe y que está formado por las letras: dalet , vav, dalet; se debe recitar:
1) el párrafo 4 que comienza con la letra dalet.
2) el párrafo 6 que comienza con la letra vav
3) nuevamente el párrafo 4 que comienza con la letra dalet . Luego se dicen los párrafos que forman la palabra NESHAMA ( ) que significa alma y que pueden ser encontrados más adelante.
La costumbre en Jabad es de recitar los Salmos en la forma indicada en el libro “Maané Lashón”.
Salmo 33
1 Cantad jubilosos, oh Justos, al Señor. A los rectos corresponde ofrecer alabanza.
2 Dad gracias al Señor con arpa, con nabla de diez cuerdas tañedle a Él.
3 ¡Cantadle una canción nueva; tañed diestramente sonidos de júbilo!
4 Porque recta es la palabra del Señor, y todas Sus obras (son hechas) con fidelidad.
5 El ama la rectitud y la justicia, la bondad del Señor llena la tierra.
6 Por la palabra del Señor fueron hechos los cielos, y por el aliento de Su boca todas sus huestes.
7 El junta cualmontículo las aguas del mar; El pone los abismos en bóvedas.
8 ¡Tema al Señor toda la tierra; teman delante de El todos los habitantes del mundo!
9 Porque El dijo: (“¡Sea!”) y fue; El mandó, y (el mundo) se estableció (con firmeza).
10 El Señor anula el consejo de las naciones, desbarata los propósitos de los pueblos;
11 Mas el consejo del Señor permanece eternamente, los propósitos de Su corazón hasta la postrera generación.
12 Bienaventurada la nación cuyo Di-s es el Señor: el pueblo que El escogió como herencia para Sí
13 Desde el cielo mira el Señor; contempla toda la humanidad.
14 Desde Su morada observa a todos los habitantes de la tierra.
15 Es El Quien forma los corazones de todos ellos, Quien comprende todas sus obras.
16 Un rey no se salva merced a un gran ejército; un guerrero no es liberado merced a su gran fuerza.
17 Un caballo es una ilusoria (garantía de) salvación; a pesar de todo su vigor, a nadie podrá librar.
18 Mas el ojo del Señor está sobre los que Le temen, sobre los que esperan en Su misericordia;
19 para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en tiempo de hambre.
20 Nuestra alma espera en el Señor; nuestra ayuda y nuestro escudo es El.
21 Pues en Él se alegra nuestro corazón, puesto que hemos confiado en Su santo Nombre. 22 Esté Tu misericordia sobre nosotros, oh Señor, según esperamos en Ti.

Salmo 16
1 Himno de David, (con instrumento) mijtam. ¡Guárdame, oh Dios, pues en Ti he confiado! 2 Tú, (Israel) dijiste al Señor: “Tú eres mi Amo; no Te corresponde concederme el bien (pues no lo merezco).” 3 (Sino que) por los santos que yacen en la tierra y los fuertes (en temor a Dios), en mérito a ellos cumples mis deseos. 4 Muchas son las aflicciones de los que se apresuran (en pos) de otros dioses. (Pero) yo no ofrendaré sus libaciones de sangre ni llevaré sus nombres sobre mis labios. 5 El Señor es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú guías mi destino. 6 Mi parte cayó en lugares placenteros. Es hermosa mi herencia para mí. 7 Bendigo al Señor, que me aconsejó; también en la noche me amonestan mis pensamientos. 8 Al Señor he puesto siempre delante de mí, porque estando Él a mi diestra no resbalaré. 9 Por tanto se alegra mi corazón y se regocija mi alma; mi carne, también, descansa en paz; 10 porque no dejarás mi alma en el abismo ,ni permitirás que Tu piadoso vea el purgatorio. 11 Me harás conocer el sendero de la vida, la abundancia de alegrías en Tu presencia, las delicias que eternamente se hallan a Tu diestra.


Salmo 17
1 Plegaria de David. Oye, Señor, mi sincero (ruego); está atento a mi clamor, escucha mi oración que no sale de labios engañosos. 2 Que mi sentencia proceda de Ti, que Tus ojos contemplen mi rectitud.3 Tú has sondeado mi corazón; me has examinado de noche; me has probado, y no has hallado en mí (falta). Mi pensamiento no contradice a mi boca. 4 Para que todos guarden la palabra de Tus labios, cuido que nadie se conduzca por las sendas del rebelde. 5 Apoya mis pasos para que se mantengan en Tus caminos, para que no tropiecen mis pies. 6 Te he invocado, porque Tú, Dios, me responderás. Inclina hacia mí Tu oído, escucha mi palabra. 7 Aparta Tu benevolencia, Tú, que con Tu diestra liberas a los que se refugian en Tí de los que se levantan (contra ellos), 8 Cuídame como a la pupila del ojo; ocúltame -a la sombra de Tus alas- 9 de los inicuos que me asaltan, de mis enemigos mortales que me rodean. 10 Su grasa ha bloqueado (sus corazones); han hablado arrogantemente con su boca. 11 En nuestros pasos nos han cercado ahora, fijan sus ojos (para poner obstáculos en nuestra senda) sobre la tierra. 12 Es semejante (el enemigo) al león que quiere desgarrar a su presa, y al leoncito que acecha ocultamente, 13 ¡Levántate, oh Señor! ¡Sal a su encuentro, póstrale!, libra mi alma del inicuo, que es Tu espada. 14 (Sea yo) de los que mueren por Tu mano, Señor, de los que mueren de vejez, cuya parte es la vida eterna, y cuyo vientre llenas de Tu tesoro. Sácianse de (dignos) hijos, y dejan el resto a sus descendientes. 15 Veré Tu rostro en mi rectitud y me saciaré con Tu imagen en la época de la Resurrección.

Salmo 72
1 Para Shelomó. ¡Dios, encomienda Tus juicios al rey y Tu rectitud al hijo del rey!, 2 para que juzgue a Tu pueblo con rectitud y a Tus necesitados con justicia. 3 Los montes llevarán paz al pueblo y las colinas también, por medio de la justicia. 4 Juzgará a los afligidos del pueblo, salvará a los hijos del menesteroso y quebrantará al opresor. 5 Te temerán tanto como perduren el sol y la luna, generación tras generación. 6 (Las palabras del rey) bajarán cual lluvia sobre hierba segada, cual aguaceros que riegan la tierra. 7 En sus días florecerán los justos (=Israel) y habrá abundancia de paz hasta que (se consuma) la luna (=eternamente). 8 Y dominará de mar a mar y desde el río (Eufrates) hasta los confines de la tierra. 9 Ante EI se postrarán nobles y sus enemigos lamerán el polvo. 10 Los reyes de Tarshish y de las islas traerán presente (al rey Shelomó); los reyes de Sheva y de Seva le ofrecerán dones. 11 Delante de él se postrarán todos los reyes; todas las naciones le servirán. 12 Pues salvará al menesteroso que clamare y al afligido que no tenga quien le ayude. 13 Tendrá piedad del desvalido y del menesteroso, y salvará las almas de los menesterosos. 14 Redimirá sus almas del engaño y la violencia, y la sangre de ellos será preciosa a sus ojos. 15 Y (el menesteroso) vivirá, y le dará (el rey Shelomó) del oro de Sheva; (por ello, el pobre) orará por siempre; y todo el día le bendecirá . 16 Habrá abundancia de granos en la tierra y sobre las cumbres de los montes, cuyo fruto crujirá cual cedros del Levanón, y los (habitantes) de la ciudad florecerán cual hierba de la tierra. 17 Sea su nombre (el de Shelomó), (recordado) por siempre; sea su nombre perpetuado como el sol y sea para bendecir unos a otros; todas las naciones le alabarán. 18 Bendito sea el Señor Dios, Dios de Israel, quien solo obra prodigios, 19 y bendito sea Su glorioso Nombre por siempre, y toda la tierra se llene de Su gloria. ¡Amén!, y ¡Amén! 20 Fin de las plegarias de David, hijo de Ishay.

Salmo 91
1 Tú, que habitas en el retiro del Altísimo, que moras bajo la sombra del Omnipotente. 2 Yo te digo del Señor; “Refugio mío, y Fortaleza mía, mi Dios, en Quien confío.” 3 Pues Él te librará del lazo del cazador, de la peste perniciosa. 4 Con Sus alas te cubrirá, y debajo de Sus alas te refugiarás; escudo y armadura es Su verdad. 5 No temerás del espanto nocturno, ni de la flecha que vuela de día, 6 ni de la peste que ronda en tinieblas, ni de la destrucción que asola al mediodía. 7 Aunque caigan a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, a ti no llegarán. 8 Basta con que mires con tus ojos y verás la recompensa de los inicuos. 9 Por cuanto (has dicho): “iTú, oh Señor, eres mi Refugio!”, y al Altísimo has puesto por tu morada; 10 No te sucederá mal alguno, ni plaga se acercará a tu morada, 11 porque dará encargo a Sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos; 12 sobre las palmas (de sus manos) te llevarán, para que no tropiece tu pie en alguna piedra. 13 Al león y al áspid pisarás; hollarás al leoncillo y al reptil. 14 Por cuanto tiene puesto en Mí su amor, Yo también le libraré, le fortaleceré, por cuanto ha conocido Mi Nombre. 15 El clamará a Mí, Yo le responderé; con él estaré Yo en la angustia; le libraré, y le glorificaré. 16 De larga vida le hartaré, y le mostraré Mi salvación.

Salmo 104
1 iBendice, alma mía, al Señor!; Señor, Dios mío, Tú eres muy ensalzado; Te has vestido de gloria y esplendor. 2 Tú (Te) envuelves con luz como una vestidura, extiendes los cielos como una cortina, 3 que techa con agua Sus altas cámaras (los cielos); hace de las nubes Su carroza que anda sobre las alas del viento. 4 Que hace de los vientos Sus mensajeros, del ardiente fuego Sus servidores. 5 Estableció la tierra sobre sus bases para que jamás vacile. 6 Los acuosos abismos cubriste como con una vestimenta; sobre las montañas se establecieron las aguas. 7 A Tu reprensión (=orden) huyeron; al sonido de Tu trueno se apresuraron (a ocupar su sitio en los mares). 8 Se elevaron las montañas, bajaron los valles (al sitio que les asignaste). 9 Estableciste un límite que no pueden traspasar, para que no vuelvan más a cubrir la tierra. 10 El envía manantiales a los arroyos; fluyen entre los montes. 11 Abrevan a todas las bestias del campo, los animales salvajes apagan su sed. 12 Próximos a ellos habitan las aves del cielo; gorjean entre el follaje. 13 El riega los montes desde Sus cámaras (las altas nubes); la tierra se sacia del fruto de Tus obras. 14 El hace crecer heno para las bestias y la hierba para el trabajo del hombre, para obtener pan de la tierra. 15 Y el vino que alegra el corazón del hombre, el aceite para hacer relucir el rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre. 16 Los árboles del Señor están saciados (de vigor); los cedros del Levanón que El plantó. 17 Donde anidan las aves, la cigüeña tiene(en)el ciprés su hogar. 18 Las altas montañas son para las cabras monteses; los peñascos son refugio para los conejos. 19 Creó la luna para (determinar) las Fiestas; el sol conoce su ocaso. 20 Traes la oscuridad y es de noche, en ella se ponen en movimiento todas las bestias de la selva. 21 Los leoncillos rugen por la

KADISH DE DUELO*
según la tradición ashkenazí
Itgadál veitkadásh shméh rabá. (Amén) Bealmá di vrá jirutéh veiamlíj maljutéh, veiatzmáj purkanéh vikarév meshijéh. (Amén) Bejaiejón uveiomejón uvjaiéi dejól béit Israel, baagalá uvizmán karív veimrú Amén. Iehé shméh rabá mevaráj lealám ulealméi almaiá: Itbaréj, veishtabáj, veitpaér, veitromám, veitnasé, veithadár, veitalé, veithalál, shméh dekudshá bríj hu. (Amén) Leelá min kol birjatá veshiratá, tushbejatá venejematá, daamirán bealmá, veimrú Amén: Iehe shlamá rabá min shemaiá, vejaím tovím, aléinu veal kol Israel veimrú Amén: Osé shalóm (en los Diez Días de Teshuvá sustitúyase por: hashalóm) bimromav, hu iaasé shalóm aléinu veál kol Israel; veimru Amén.
*) Se dice solamente cuando se ha formado un minián.

Ensalzado y santificado sea Su gran Nombre (Amén) en el mundo que Él ha creado según Su voluntad. Que Él establezca Su reinado, haga florecer Su redención, y aproxime la venida de Su Mashíaj (Amén) durante vuestras vidas y vuestros días, durante las vidas de toda la Casa de Israel, rápidamente y en una época cercana; y decid Amén. Sea Su gran Nombre bendecido para siempre y por toda la eternidad. Bendito y alabado, glorificado, ensalzado y enaltecido, honrado, adorado y loado sea el Nombre Santo, bendito sea, (Amén) más allá de todas las bendiciones, himnos, alabanzas y consuelos que son expresados en el mundo; y decid Amén. Haya paz abundante del cielo, y una buena vida sobre nosotros y sobre todo Israel ;y decid, Amén. El que hace paz (en los Diez Días de Teshuvá sustitúyase por : la paz) en Sus cielos haga la Paz sobre nosotros y sobre todo Israel; y decid Amén.

KADISH DE DUELO*
según la tradición sefaradí

Itgadál veitkadásh shméh rabá. (Amén) Bealmá di vrá jirutéh veiamlíj maljutéh, veiatzmáj purkanéh vikarév meshijéh. (Amén) Bejaiejón uveiomejón uvjaiéi dejól béit Israel, baagalá uvizmán karív veimrú Amén. Iehé shméh rabá mevaráj lealám ulealméi almaiá: Itbaráj, veishtabáj, veitpaár, veitromám, veitnasé, veithadár, veitalé, veithalál, shméh dekudshá bríj hu. (Amén) Leelá min kol birjatá shiratá, tushbejatá venejematá, daamirán bealmá, veimrú Amén: Iehe shlamá rabá min shemaiá, jaim vesabáh, vishuhá venejamá veshezabá, urfuá, ugulhá, uslijá vejapará, verevaj veatzalá; lanu ulejol amó Israel veimrú, Amén. Osé shalóm (en los Diez Días de Teshuvá sustitúyase por: hashalóm) bimromav, hu berajamav iahasé shalóm aléinu veál kol amó Israel; veimrú Amén:
*) Se dice solamente cuando se ha formado un minián.

Ensalzado y santificado sea Su gran Nombre (Amén) en el mundo que Él ha creado según Su voluntad. Que Él establezca Su reinado, haga florecer Su redención, y aproxime la venida de Su Mashíaj (Amén) durante vuestras vidas y vuestros días, durante las vidas de toda la Casa de Israel, rápidamente y en una época cercana; y decid Amén. Sea Su gran Nombre bendecido para siempre y por toda la eternidad. Bendito y alabado, glorificado, ensalzado y enaltecido, honrado, adorado y loado sea el Nombre Santo, bendito sea, (Amén) más allá de todas las bendiciones, himnos, alabanzas y consuelos que son expresados en el mundo; y decid Amén. Sea enviada desde los cielos una extensa paz, vida, abundancia, salvación y consuelo, libertad y curación, holgura y prosperidad a nosotros y a todo su pueblo Israel y decid, Amén. El que hace paz (en los Diez Días de Teshuvá sustitúyase por : la paz) en Sus cielos haga la Paz sobre nosotros y sobre todo Israel; y decid Amén.

PLEGARIA POR LOS DIFUNTOS
EL MALE
según la tradición ashkenazí
Para un hombre:
El male rajamim shojen mromim, hamtzé menujá nejoná al kanfei Hashjiná, bemaalot hakdoshim uthorim, kezoar harakia mazhirim, et nishmat (nombre del fallecido) ben (nombre de su madre) shealaj leolamó, baavur shenadvú tzdaká bead hazcarat nishmato, beGan Eden tee menujató, lajen baal harajmim iastireu beseter kenafav leolamim, veitzror bitzror hajaim et nishmató, Adonai hu najalató, veianuaj al mishkavó beshalom, venomar Amén.
Para una mujer:
El male rajamim shojen mromim, hamtzé menujá nejoná al kanfei Hashjinná, bemaalot hakdoshim uthorim, kezoar harakia mazhirim, et nishmat (nombre del fallecida) bat (nombre de su madre) shealaja leolamá, baavur shenadvú tzdaká bead hazcarat nishmata, beGan Eden tee menujatá, lajen baal harajmim iastireu beseter kenafav leolamim, veitzror btzror hajaim et nishmatá, Adonai hu najalatá, vetanuaj al mishkavá beshalom, venomar Amén.
Dios, lleno de compasión, que mora en lo alto, concede auténtico descanso sobre las alas de la Shejiná (Presencia Divina), en las excelsas esferas de lo santo y puro, que brillan como el resplandor del firmamento, al alma de (menciónese el nombre del fallecido) hijo/a de (nombre de su madre) que ha ido a su mundo [superno], pues se ha dado caridad en recuerdo de su alma; que su lugar de descanso sea el Gan Eden. Por ello, que el Todo misericordioso lo/la cobije con la cobertura de Sus alas por siempre, y ligue su alma en el vínculo de la vida. Adonai es su patrimonio; que descanse en su lugar de reposo en paz, y digamos: Amén

PLEGARIA POR LOS DIFUNTOS
HASHKAVA
según la tradición sefaradí

En memoria de un hombre sabio que sabe Torá:
¿Donde se encuentra la sabiduría y dónde está la morada del entendimiento?. Feliz el hombre que halló la sabiduría, que obtuvo entendimiento. Cuán grande es Tu bien, que has reservado para los que Te reverencian; que has vertido en los que esperan de Ti ante los ojos de los hombres. ¡Cuán preciosa es Tu merced, oh Dios! Tú cubres con tu protección a los hijos del hombre; Tú los sacías de lo mejor de Tu casa, y los abrevas en el río de Tus delicias.
Para un hombre común:
Bienaventurado el hombre temeroso del Eterno, que ama mucho sus preceptos. Preferible es un buen nombre a los ungüentos perfumados, y el día de su muerte a su nacimiento
En la habitación del reposo verdadero y supremo, bajo la protección de la Divina Presencia, en las alturas santas y puras en que resplandece como el firmamento luminoso; donde los pecados son ignorados y el mal desconocido, donde las almas gozan de las piedades y gracia del Eterno morador de las alturas y de una beatitud perfecta y eterna; que éste sea el destino reservado al buen nombre del alma del finado (nombre del fallecido) hijo de (nombre su madre). Que el eterno le dé descanso en la bienaventuranza del más allá y que sea incluído en la misericordia y perdón divinos. Así sea la voluntad de Dios, y digamos Amén

PLEGARIA POR LOS DIFUNTOS
HASHKAVA

según la tradición sefaradí
Para una mujer:
¿Quién encuentra una mujer virtuosa?. Su valor sobrepasa al de las perlas preciosas. Dadle del fruto de sus manos, y que sus propias obras sean alabadas ante todos.
Aquel cuyo atributo es la compasión y la misericordia, ordene con Su palabra que venga ante Su presencia la memoria de la respetable y honrada (nombre de la fallecida) hija (nombre de su madre). Que el espíritu del Eterno le dé descanso en la bienaventuranza del más allá y sea incluida en la misericordia y el perdón divinos. Así sea la voluntad de Dios y digamos Amén.

Luego se dice esto para hombre y para mujer:
Hamerajem al kol briotav, hu iajus veiajmol vierajem al nefesh ruaj uneshama shel (nombre de la fallecido/a) hijo/a (nombre de su madre) ruaj Adonai tenijnu/tenijena beGan Eden.

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