Mensajes del Rebe Lubavitch

Presentamos a continuación una carta de Sucot del Rebe de Lubavitch para todo el pueblo judío…


(Editada en ocasión de Sucot 5767 – 2006)

Baruj Hashem
13 de Tishrei, noche del 14
Víspera de Sucot, 5737
Brooklyn, NY.

A los hijos e hijas de Israel
dondequiera se encuentren
D´s los bendiga!

Shalom y bendición !

Viniendo del sagrado día, el “único en el año”[Iom Kipur],momento de la conclusión y el sello de los Diez días de Teshuvá (arrepentimiento y retorno a D´s), y encontrándonos en la víspera de la festividad de Sucot, Tiempo de Nuestra Alegría, festividad que abre la segunda mitad del mes de Tishrei, la cual es la conclusión y el sello de las fiestas del “jodesh hashevií” – el séptimo mes –
término que además de su significado literal de ser el séptimo mes en número, es también un “mes saciado” (shevií del término sevií – sova, que quiere decir lleno, satisfecho, saciado), un mes “saciado con todo”, con todas las cosas buenas, tanto materiales como espirituales, de acuerdo a la explicación de Nuestros Sabios Z”L.
Corresponde aquí detenerse sobre el significado de los próximos días, en comparación con la primera parte del mes, y extraer de ello una conclusión acorde.
En términos generales, el mes de Tishrei está dividido en dos partes básicas, que difieren una de la otra, pero que a su vez se complementan una con la otra, generando un mes unificado como ingreso y principio del nuevo año.
La primera parte del mes está inmersa en el concepto del Teshuvá, el arrepentimiento y retorno a D´s. En ella, los judíos se encuentran en un espíritu de “salir” de su nivel actual y elevar fuertemente hacia a una (mayor) espiritualidad y Divinidad.
Puesto que éste es el significado general de los Diez Días de Teshuvá, como nuestros Sabios explican el mandato (así como pedido) de “Busquen a D´s cuando se encuentra, llámenlo cuando está cerca”, que éste se refiere a los Diez días de Teshuvá. A su vez, también los cuatro días subsiguientes se encuentran bajo el efecto de la Teshuvá, hasta que recién el día quince del mes es llamado “el primer día”, como primer día para una nueva cuenta.
La segunda mitad del mes de Tishrei se encuentra bajo la influencia de un espíritu direccionado a traer Divinidad al mundo, a través de hacer de los elementos materiales del mundo instrumentos de santidad y de mitzvot, al punto de que esto genere alegría, cantos y bailes. Es éste el punto central de la festividad de Sucot, Tiempo de Nuestra Alegría: Su precepto se expresa en que la comida y la bebida cotidianas, etc., tengan lugar en la Sucá – el propio comer se transforma en una mitzvá , en el recuerdo de los milagros que tuvieron lugar con la salida de Egipto, etc.
Esta alegría alcanza su expresión, de una manera especial por medio de cumplir el precepto de Las Cuatro Especies, que deben ser tomadas en la mano a partir del primer día (salvo en el día de Shabat), como la Torá indica: “Y tomaréis para ustedes en el primer día, el fruto de un árbol bello” (el fruto indefectiblemente debe ser bello) conjuntamente con otras tres especies vegetales, y debe hacerse de todas una Mitzvá, adjuntándole el recitado de una bendición: “Que nos santificó con sus preceptos y nos ordenó”, y con la alegría de “y os alegraréis frente a Hashem vuestro D´s”.
Y estas dos direcciones mencionadas del mes de Tishrei, “de abajo hacia arriba” y “de arriba hacia abajo” se complementan la una a la otra, generando una unidad, como se explicó arriba.

* * *

Además de ello, hay un punto fundamental que es idéntico en ambas partes, que aparece como apertura del mes y que penetra y envuelve a todos los aspectos del mes. Nos referimos al tema de la unidad judía.
Incluso previo al inicio del mes, en el Shabat previo a Rosh Hashaná, se lee en la Torá públicamente, frente a todo el pueblo: “Están todos ustedes parados firmemente hoy todos ustedes frente Hashem vuestro D´s”. Los judíos se paran con fortaleza, todos juntos: “ustedes todos – unidos como uno”, “como una estructura completa”.
Asimismo, la segunda mitad del mes abre con el precepto de la Sucá (la cabaña), la que envuelve y une a todos los que se encuentran en la Sucá, desde el más grande hasta el mas pequeño, de la misma manera, hasta que se dice: “Todo Israel está en condiciones de estar en una Sucá”.
La unidad del pueblo de Israel se expresa con mayor énfasis en el precepto de las Cuatro Especies – El Etrog, la palmera datilera, los mirtos y los sauces – que reflejan, como es sabido, los cuatros tipos de judíos, desde aquellos que poseen “gusto” y “aroma” (estudio de Torá y cumplimiento de preceptos) hasta los que (temporariamente) carecen de gusto y de “aroma”. Única y exclusivamente cuando las cuatro especies se unifican en una entidad puede cumplirse con ellos el mandato Divino

* * *

Como en todos los temas de la Torá, también en lo antedicho hay numerosas indicaciones y simbolismos. Una de las enseñanzas más sencillas y claras de lo expuesto es una relacionada con la conducta práctica, ya que la acción es lo principal: el precepto de “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Tal como se explica en múltiples lugares, esto significa que debe amarse al judío, a todo judío, como sea y donde sea se encuentre – “como a tí mismo”, como que fuera parte tuya. Como se explica en el Talmud Jerosolomitano que debe ver al otro como “un hueso de entre mis huesos y carne de mi propia carne”, literalmente como un solo cuerpo.
Y “como a tí mismo” también en el siguiente sentido: tal como uno actúa consigo, a pesar de que ve su propios defectos, sin embargo (como consecuencia de su amor propio), “el amor tapa todos los pecados”,y a pesar de los propios pecados, la persona trata de satisfacer todas sus necesidades materiales y espirituales, con el mayor esfuerzo posible, haciéndolo lo hace con ganas y energía. Así debe ser también su actitud hacia el otro judío.
Y en especial, tomando en cuenta, que en lo que respecta los propios defectos, cada uno conoce la verdad, pero en lo que se refiere a los defectos del otro “el hombre desconoce lo que hay en el corazón de su compañero”, y fácilmente puede errar en su cálculo y evaluación.

* * *

Quiera D´s, que el “Tiempo de Nuestra Alegría” sea en su medida más plena , y en consonancia con el objetivo de cada festividad, que requiere que el contenido de la misma influencie y dé vida a los días que vendrán a continuación de la festividad – que así sea también con el Tiempo de Nuestra Alegría, que la alegría eleve y motive con entusiasmo a todos los días del año, y parafraseando el texto.”y yo habré de decir por siempre (= relataré permanentemente los milagros del Altísimo), habré de cantar al D´s de Iaakov”

Respetuosamente y con bendición
para una festividad alegre

Fdo: Menajem Schneerson

JABAD LUBAVITCH ARGENTINA
AGÜERO 1164
TEL: 4963 – 1221

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario