¿Por que los judios de mecen cuando estudian?

Si vemos a un grupo de personas meciéndose concentrados frente a libros abiertos, concluiremos de inmediato que están estudiando Torá. Incluso niños que estudian versículos de la Torá ó Mishnaiot, es natural que se mezan. A pesar de que el estudio, como condición, requiere de paz mental y tranquilidad, los judíos acostumbran a moverse mientras estudian Torá.
Hay otro tema donde se destaca el concepto del movimiento- es en el Lulav (rama de palmera datilera sobre la que se bendice en la fiesta de Sucot, junto a otras tres especies vegetales). Luego de tomar “las cuatro especies” y bendecir a Di-s sobre ellas, se acostumbra a agitar el Lulav. Este movimiento del Lulav es parte integral de la las leyes condicionantes del mismo. Su cuerpo debe tener por lo menos 4 puños (32 cm) de altura, un puño (8 cm) más que el mirto y el sauce, “para poder menearlo”.

COMO UNA LLAMA TITILANTE
El movimiento al estudiar Torá y el del Lulav están relacionados entre sí. Entre las cuatro especies que, como explica el Midrash, simbolizan a cuatro tipos de judíos, el Lulav representa a los estudiosos de la Torá (la palmera tiene gusto, es decir, su fruto. Esto simboliza el gusto de la comprensión del estudio de la Torá). Esto mismo se expresa al ser el Lulav el que debe ser movido. Vemos claramente que este movimiento en el estudio tiene un significado profundo y no es casual. ?En el Zohar se explica que los judíos se mecen al estudiar Torá debido a que el alma es similar a una vela, como está escrito “es la vela de Di-s el alma del hombre”. Tal como la vela titila sin cesar, debido a que “le tira” hacia su fuente, así también ocurre con el alma del judío: el movimiento mientras se estudia expresa la aspiración y deseo del alma de unirse con su fuente, en Di-s.

NO ES LÓGICA FRÍA
Cuando un judío estudia Torá, su alma percibe el infinito que hay en ella, y en el transcurso del estudio, el alma va elevándose de nivel en nivel. No se trata de una lógica fría, sino de la Sabiduría Divina, que enciende la añoranza del alma y su deseo de apegarse al Altísimo hasta alcanzar una unión absoluta. La expresión exterior de esto es el movimiento durante el estudio. Esto mismo viene a recordar los movimientos con el Lulav. Como que les diría a los estudiosos de la Torá: no olviden qué es lo que están estudiando! Es verdad que profundizan en una sabiduría y lógica, y tratan de entender el tema con un razonamiento lógico, pero deben recordar que la característica esencial de la Torá es su condición de Sabiduría Divina, y que su estudio liga a la misma con el Creador y genera entre ellos una unión absoluta.

RENOVACIÓN Y MOVIMIENTO

Estos movimientos indican también, la manera de estudiar: el estudio de la Torá no es como un fluir constante, tranquilo, inalterable. Todo lo contrario, el judío debe descubrir en la Torá todos los días nuevas facetas, profundidad adicional. Pero el desarrollo de este estudio es similar a los movimientos del Lulav: primero hay razonamientos especulativos en diferentes direcciones y es como que el estudiante se trasladaría de un lado a otro, y recién al final llega a la conclusión que es verdadera. ?Este significado del Lulav no debe limitarse sólo a estudiosos de la Torá. Al Lulav se atan y adhieren también las demás especies, que simbolizan a los otros tipos de judíos. Incluso “el sauce” debe aprender del Lulav, debe fijar tiempos para estudiar la Torá, no sólo con el objetivo de adquirir conocimiento, sino como un medio para ligarse al Altísimo y elevarse de manera continua, hasta llegar a la elevación más perfecta y completa con la llegada del Mashíaj Tzidkeinu.

Likutei Sijot tomo 4, Pág. 1162.

*de los Comentarios del Rebe de Lubavitch

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