El poder de la alegría

Una vez un Jasid viajó a uno de los Rebes de Jabad. Le contó que uno de sus difuntos maestros se le había aparecido en un sueño con un espantoso mensaje:

Había sido decretado en el cielo que uno de sus hijos iba a fallecer este año.

El Rebe escuchó sus palabras, suspiró, y se mantuvo en silencio.

Debido a que fue poco antes de la Festividad de Sucot, el Jasid se quedó hasta después de la misma. Cuando llegó la hora de volver a su hogar, fue hacia lo del Rebe para recibir su bendición. El Rebe rápidamente le aseguró que su familia iba a estar bien.

El Rebe le preguntó: “¿qué buena acción realizaste en Simjat Torá?”

El Jasid le contó que durante las Hakafot estaba parado en un costado llorando hasta que recordó que después de todo, ¡era Simjat Torá!. Se lavó la cara y se unió a los bailes, ignorando su temor.

“Debes saber”, le dijo el Rebe, “que esto fue lo que causó cambiar tu situación”.

Por: Yossy Gordon

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario