Recibiendo la Torá

El Alter Rebe declara en su Shulján Aruj que la costumbre no es ni ayunar ni recitar las plegarias de arrepentimiento diarias (Tajanún) desde el comienzo de Siván hasta el doce de ese mes.

El Alter Rebe cita la siguiente razón para no recitar Tajanún:

“Pues inmediatamente después de Rosh Jodesh [Siván], Moshé comenzó a ocuparse él mismo de ellos, [es decir, el pueblo judío,] con respecto a recibir la Tora. …El Martes [dos de Siván], él les dijo, ‘Vosotros seréis para Mí un reino de sacerdotes, etc’.; el Miércoles él les ordenó …no ascender a la montaña; el Jueves él ordenó a ellos separarse de sus esposas …para estar preparados para el ‘tercer día’, el día de Shabat, cuando la Tora fue entregada”.
A pesar de que la fuente del Alter Rebe es el Maguen Avraham, el Alter Rebe cambia la fraseología del Maguen Avraham. El Maguen Avraham escribe que “inmediatamente, el dos de Siván, Moshé comenzó a santificar a ellos para la Tora”, mientras el Alter Rebe declara, “inmediatamente después de Rosh Jodesh Moshé comenzó a ocuparse él mismo de ellos con respecto a recibir la Tora”.
Haciendo así, el Alter Rebe elucida que la significación de estos días descansa en ser días de “recibir la Tora”. Pues con respecto a la Tora está el aspecto del “entregar la Tora” de Di-s, Matan Tora, y nuestro “recibir la Tora”. A pesar de que, generalmente hablando, recibir la Tora resulta de la entrega realizada a nosotros por parte de Di-s, todavía, en un sentido más profundo, recibir la Tora comenzó aun antes que Di-s la entregara a nosotros, como será pronto explicado.

Dado que el Alter Rebe especifica estos como días de “recibir la Tora”, explica que cada día tuvo su propio aspecto singular: El dos de Siván “recibir la Tora” implicó el aspecto de “Vosotros seréis un reino de sacerdotes”; el tres de Siván “recibir la Tora” consistió en no ascender la montaña; el cuatro de Siván “recibir la Tora” estuvo compuesto de “separarse de sus esposas”.
Estos tres aspectos son semejantes a los elementos de Matan Tora misma: El aspecto fundamental de Matan Tora fue el descenso de Di-s abajo: la revelación de la Shejiná, la Presencia Divina. El propósito de Matan Tora es paz, como el Rambam declara6, “La Tora entera fue entregada para traer paz al mundo”.

Este aspecto de “paz” se refiere no sólo a paz entre hombres, sino también entre D¡-s y Su mundo. Esta “paz” es lograda transformando al mundo en un recipiente para Divinidad, pues entonces el mundo está “en paz” con Él, antes que permanecer en su estado natural de oposición a la Divinidad. Así, el pueblo judío es llamado “Shulamit” – de la raíz shalom, paz – pues, como Di-s dijo, recibiendo la Tora, “ellos hicieron paz entre Mí y Mi mundo”.
Hay dos aspectos distintos para la paz: a) una negación de división y b) causar unidad. Así, también, con respecto a la paz que fue efectuada entre Di-s y Su mundo a través de la Tora:
La Tora, a través de sus preceptos prohibitivos, causó la negación de aquellas cosas que están en oposición a la Divinidad. A través de sus preceptos positivos, la Tora también estableció que las materias fueran ejecutadas de acuerdo con la voluntad de Di-s.

Los tres aspectos de “recibir la Tora”, es decir, “un reino de sacerdotes”, “no ascender la montaña”, y “separación”, reflejan este tema también:
En términos espirituales, “no ascender la montaña”, significa que el ascenso espiritual de uno no debería ser totalmente ¡limitado que se divorcia completamente él mismo de asuntos materiales. Más bien, Di-s desea que el mundo mismo se vuelva una morada adecuada para Él, que el mundo esté en armonía total con los dictados de la Tora. Esta manera de servicio es similar a la razón de ser de los preceptos positivos – atraer hacia abajo santidad dentro de este mundo.

Por otra parte, cuando uno ciertamente se ocupa de asuntos materiales, debe prevenir que no se vuelva tan ¡nmerso en ellos que le causen declinar espiritualmente. Este es el aspecto de “separación”, correspondiente a los preceptos prohibitivos.
Como una preparación para estos dos aspectos de recibir la Tora, Moshé dijo al pueblo judío el dos de Siván, “Vosotros seréis para Mí un reino de sacerdotes y una nación santa”. Éste no es un mandato sino una declaración de hecho -el pueblo judío se tornó un exaltado “reino de sacerdotes”, capaz de servir a Di-s en la manera más profunda posible.

Este aspecto de “recibir la Tora” sirvió como el paso preparatorio para los dos aspectos de “recibir la Tora” que siguieron – que el pueblo judío no ascendiera demasiado alto, ni descendiera demasiado bajo.
Este motivo fue semejante a aquel de la entrega de la Tora de Di-s, en donde el descenso de la Presencia Divina a este mundo hizo posible los dos aspectos de “paz” – los preceptos positivos y prohibitorios de la Tora.

A nosotros se nos manda no sólo relatar el pasado, sino revivirlo. Al igual que cada año la Tora es entregada de nuevo, y además, en un nivel aún más elevado que antes, lo mismo es cierto respecto de nuestros preparativos para Matan Tora:
A fin de recibir la Tora de la manera óptima, nuestros preparativos durante los días conducentes a Shavuot y Matan Torá deberían emular los preparativos del pueblo judío para el primer Matan Tora.
Lo que es decir, que no sólo debemos incrementar nuestro estudio de Tora durante estos días, debemos también dar lugar a los tres aspectos mencionados arriba de “recibir la Tora” en nuestras propias vidas, así como también en las vidas de nuestros semejantes judíos.

Basado en Likutéi Sijot, Vol. XXXVIII, págs. 1-6.

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