La verdad Sobre el Baal Shem Tov

Hay muchos mitos y leyendas sobre el Baal Shem Tov. Incluso los más fantásticos, dicen, que son ciertos, porque incluso si en la realidad no sucedieron, el Baal Shem Tov era capaz de hacerlos suceder.
Pero hay al menos un mito que no es cierto. Y probablemente es el más popular. Es la Leyenda Judía Moderna del Baal Shem Tov.

Para apreciar la Leyenda Judía Moderna del Baal Shem Tov, debes primero apreciar la Leyenda Judía Moderna del Judaísmo. El Judaísmo, como bien puedes ver, es muy lindo. Trata sobre el humanitarismo, éticas y la familia.
Así que, el Baal Shem Tov encaja muy bien aquí. Contó lindas historias, e hizo sentir bien a la gente contándoles que nada es verdaderamente importante siempre que seas sincero, y estés feliz y seas bueno con el otro.
Hace años, me encontraba en una Sala de Concierto, escuchando al gran solista Yehudi Menuhin ejecutando un Concierto de Beethoven para violín. Escuché a dos mujeres mayores charlar sobre la interpretación. Dijeron que era “muy linda”. Me sentí terrible.

Toda la leyenda, como dije antes, es muy linda. Después de todo, ¿Quién puede tener algo en contra del humanitarismo, ética, familia, y sobre ser bueno? Ciertamente nadie. Puedes llamarlo como el Judaísmo Políticamente exacto, equipado con un Políticamente exacto Baal Shem Tov.
Seamos francos: No ha habido algo más desastroso para el Judaísmo que la exactitud política. Los dos acercamientos están parados en extremos mutuos exclusivos. La Exactitud Política no significa estrechar las manos y mantener la paz. El Judaísmo que hace paz con el mundo como lo hace ahora, no es judaísmo.
Hubo una época en el que el misticismo era considerado como algo irracional, bizarro, arcaico y ciertamente no respetado, en el que podían encontrarse muertos a muchos hombres modernos. Los judíos “emancipados” e “iluminados”, por ende, denunciaron la Cabalá. Llamaban al Zohar, “El Libro de las Mentiras”. Crearon un mito que la Cabalá era creación de un lunático que ha crecido junto a los alienígenas. Han llegado incluso más lejos, al clamar que los judíos nunca han creído en una unión mística con el Ein Sof, con la reencarnación, la vida después de la muerte, meditación, etc.

El Baal Shem Tov y el movimiento Jasídico ha sido una gran espina en el costado de estos judíos. Demasiado místico. Muy lejos de la orilla. Y demasiado popular.
Al principio intentaron negar que el Baal Shem Tov alguna vez existió. Intentaron crear una nueva mitología que distorsionase por completo todo lo que los maestros jasídicos enseñaron.
Así es como el Baal Shem Tov terminó siendo bueno. Al estilo Robin Hood.

¿Qué tan bueno es ser “bueno”? No precisas ver más allá de nuestra propia generación. Cuando nos tornamos a nuestros padres y a nuestros rabinos para buscar espiritualidad, ya que nuestra alma está tan sedienta por ella, recibimos el equivalente de una mirada en blanco. Los judíos no creen en esas cosas, se nos dice. Y si lo hacen, lo sentimos, no hay nada que podamos decirte al respecto. Sólo hablamos sobre ética y humanitarismo. Nada sobre las almas.
Así que los jóvenes judíos espirituales terminan en la otra punta del Planeta buscando lo que sus abuelos habían rechazado años atrás, y lo que sus bisabuelos disfrutaban: alimento para el alma, o sea, Misticismo.

Pero basta ya de despotricar. Vayamos a los hechos:
La Cabalá es algo tan central en el Judaísmo como el Sol lo es en el Sistema Solar, como el corazón lo es en el cuerpo.
El Judaísmo comienza con una de las experiencias más místicas en el Monte Sinai, en donde “se vieron los sonidos y se oyeron las cosas dignas de verse”, y finaliza con la mística unión de toda la Creación con su Creador. Todo lo que sucedió en el medio estaba dirigido para absorber la primera revelación mística y alcanzar la última.
Abraham, Itzjak y Iaakov eran místicos, practicaban la meditación a solas en las pasturas y recibían revelaciones Divinas. Moshé era un místico. Los Profetas, también. Los sabios del Talmud eran místicos, como se puede ver de todas las historias que se cuentan de ellos. Desde la época de Najmánides, casi todo erudito clásico Judío había expuesto las enseñanzas de la Cabalá.
Cada intento clásico de explicar el Judaísmo en profundidad ha recurrido a términos místicos. Cada uno de esos intentos en los últimos 600 años ha recurrido al lenguaje de la Cabalá.

Entre los judíos Sefaraditas y Ashkenazim el Zohar es casi tan popular como los Salmos. El Jasidismo es una rama de la Cabalá del Arí (Rabí Isaac Luria). Los grandes Mitnagidm Lituanos (“opositores” al Jasidismo) eran maestros de la Cabalá y justificaban su oposición a los Jasidím y a su dedicación de enseñar utilizando términos de la Cabalá. Incluso la ortodoxia romántica/racional de Samson Rafael Hirsch se basaba en el misticismo de Rabí Jaim Atar (el “Or Hajaim”) y otros.
Los grandes maestros de la Halajá (Ley de la Torá), particularmente Rab Iosef Karo, quien escribió el Shulján Aruj y Rab Moshé Isserles, quien lo adaptó para los Ashkenazim, también escribió libros de Cabalá. Fue el Gaón de Vilna quien escribió “Un Rabino que intenta tomar una decisión Halájica sin entender la Kabalá, incurrirá al error”.
La Halajá es el cuerpo, la Cabalá es el alma. Así como no puedes explicar el cuerpo sin tomar en cuenta su psiquis interno que lo llena, no puedes comenzar a explicar el significado y el propósito de la Halajá sin el conocimiento de la Cabalá.
Ahora, volvamos al Baal Shem Tov: Decir que el Baal Shem Tov era un simple niño campesino que comenzó un movimiento popular es realmente bajarlo de nivel.

El Baal Shem Tov era un estudiante de Cabalá de Rabí Isaac Luria, el “Arí Hakadosh”, como muchos eruditos contemporáneos. Me sorprende grandiosamente cómo tantos autores pudieron imaginar incluso por un momento que el maestro de tantos grandes sabios, pudieron haber sido “menos” sabio que él.
Formó parte desde su juventud, de la sociedad de “Tzadikim ocultos”, (“Justos ocultos”), quienes eran sabios y estudiosos del Talmud y de la Cabalá y viajaban de incógnito en un esfuerzo de reflotar la vida judía en el Europa Occidental que seguían sufriendo las heridas de los trágicos pogroms de los años 1648-49.

La mayoría de las ideas enseñadas por el Baal Shem Tov se originan en las ideas del Arí, especialmente aquellas presentadas en el clásico libro “Shnei Lujot Habrit”. Esta obra fue extremadamente popular aquellos días.
Los que Albert Einstein fue para la física, y Beethoven para la música, lo fue el Baal Shem Tov para el alma humana.
El Baal Shem Tov vino y dijo: “Estos no son dos mundos. Están íntimamente conectados. La Cabalá del Ari tenía mucho que ver tanto con el santo ascético como con el simple campesino, o posadero que servían a Di-s con todo su corazón. De hecho, en el hombre más simple, la última simplicidad de la Luz Infinita brilla mejor”.

Cuenta el Santo Tzadik:
“En mi 16º cumpleaños, el 18 de Elul de 5474 (1714), me encontraba en un pequeño pueblo. El posadero era un judío de extrema simpleza. Sabía sus plegarias con mucha dificultad, no tenía idea lo que significaban las palabras. Pero tenía un gran temor a Di-s y sobre cada cosa que le ocurría solía comentar: “Bendito sea Él, y Bendecido para siempre”. La esposa del posadero y compañera tenía otro dicho: “Bendito sea Su Sagrado nombre”.
Aquél día, fui a meditar solo a las pasturas, como nos han enseñado los sabios antes de nosotros, que en el cumpleaños de cada uno, uno debería meditar solo durante un período de tiempo. En mis meditaciones recité Salmos y me concentré en las combinaciones de los nombres Divinos.
Mientras me encontraba sumergido en esto, perdí conciencia de mi alrededor. De repente, vi al Profeta Elías, con una sonrisa sobre su rostro. Quedé muy sorprendido de haber sido meritorio de la revelación del Profeta Elías mientras me encontraba solo. Cuando estaba con el Tzadik Rabí Meir, y también con otros Tzadikim ocultos, también tuve la suerte de ver al Profeta Elías. Pero tener el privilegio de hacerlo estando solo, me dejó muy sorprendido. Es comprensible, que no pude interpretar la sonrisa en el rostro de Elías.
Y esto fue lo que me dijo:
“Ten cuidado, luchas con mucho esfuerzo para enfocar tu mente en los nombres Divinos que se extienden de los versículos de los Salmos que David, Rey de Israel compuso. Pero Aarón Shlomo, el posadero y Zlota, su esposa que son tan ignorantes de las combinaciones de los Nombres Divinos que se extienden de las palabras “Bendito sea Él, y Bendecido para siempre” que él recita y “Bendito sea Su Sagrado nombre” que ella recita, pero aún así estas combinaciones hacen gran revuelo en todos los mundos, mucho más que aquellas de los Nombres Divinos que los grandes Tzadikim pueden crear”.
Luego, el Profeta Elías me contó sobre el placer que siente Di-s, en cierto sentido, de las alabanzas y agradecimientos de los hombres, mujeres y niños que Lo alaban, especialmente el agradecimiento que vienen de la gente simple, y más específicamente cuando es una alabanza continua, ya que están constantemente unidos con Di-s, bendito Sea, con corazón lleno de fe y sinceridad.
Desde aquél momento, decidí hacerme cargo de la trayectoria al servicio de Di-s para acercar hombres, mujeres y niños a decir palabras de alabanza a Di-s. Siempre les preguntaba sobre su salud, la salud de sus hijos, sobre su bienestar material, y ellos me respondían con diferentes palabras de plegaria y alabanza a Di-s, cada uno a su manera.
Hice esto durante muchos años, y en una de mis reuniones con los Tzadikim ocultos, todos ellos aceptaron este camino…
De encontrar lo más místico en el más simple de los hombres, el Baal Shem Tov prosiguió encontrando las chispas Divinas en cada cosa mundana, la esencia de Di-s en todas partes y en cada evento.
Cuando la verdad de sus manantiales se expandan distorsión, la Era del Mashiaj llegará, que sea antes de lo que pensamos.

Por Tzvi Freeman

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