Números

Los números son algo gracioso. Por un lado, parecen totalmente carentes de sentido…

Por el otro lado, fíjese cómo los números son utilizados en cosas significativas como: “18 años de experiencia en el mercado”, “Una casa de 500.000$”, “Ésta es mi hija, tiene 3 años”.
Contar algo lo hace más real: Sólo cuando le asignamos una cantidad podemos comprenderlo y saber qué significa para nosotros. Imagine que alguien le da una bolsa llena de monedas de oro. Usted agradece a su benefactor y la lleva a casa. ¡Lo primero que hace luego de cerrar la puerta es, por supuesto, contarlas! Es grandioso poder decir: “Soy rico”. Pero si usted desea hacer algo con su riqueza, debe primero saber: ¿cuán rico soy?
“ Contaréis para vosotros desde el día siguiente al día de descanso desde el día en que habéis traído el Omer como ofrenda cernida (la cuenta será) siete semanas completas” Levítico 23:15-21.
Los judíos salieron de Egipto el 15 de Nisán, celebrando desde entonces el primer día de Pesaj. Siete semanas después, el 6 de Siván –marcado en nuestro calendario como la festividad de Shavuot- nos reunimos todos frente al Monte Sinai y recibimos la Torá de Di-s.
Cada año recorremos nuevamente este viaje a través de los 49 días de la Cuenta del Omer. Comenzamos la segunda noche de Pesaj, contamos los días y las semanas. Hasta llegar al día 50 que es Shavuot. Los Cabalistas explican que cada persona posee siete atributos emocionales: amor, restricción, belleza, fortaleza, humildad, fundamento y soberanía. Y cada uno de estos siete atributos incluye elementos de los otros siete. Estos están representados en los 49 días de la Cuenta del Omer.
Cada Pesaj se nos confía un cofre que contiene el mayor regalo que puede recibir el hombre: la libertad. Es un presente muy provechoso. ¿Qué podemos hacer con él? Nada, a no ser que abramos el cofre y contemos lo que contiene.
Por eso el segundo día de Pesaj, después de recibir el cofre, comenzamos a contar. Contamos siete veces siete, pues el regalo de la libertad fue entregado a cada uno de los 7 atributos y 49 dimensiones del alma. Para saber, por ejemplo, qué uso se le da a la capacidad de amar, ¿es esclava de influencias externas o de neurosis internas? ¿Qué valor tiene la ambición? ¿Somos su títere en lugar de su patrón?
Cada noche, por las próximas semanas, abramos el cofre y contemos otra moneda.

Adaptado de un escrito de Yanki Tauber.

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