Servicio de tintorería

Rosh Hashaná casi está aquí. Es tiempo para considerar nuestros hechos pasados, rectificar cualquier daño que hayamos hecho, y deducir cómo podemos mejorar en el futuro…

tintoreriaEn la lengua vernácula hebrea esto es conocido como ” Teshuvá” literalmente “retorno”- volver al estado de limpieza del comienzo. A menudo se traduce como “arrepentimiento”.

Durante una semana, empezando esta noche del sábado y continuando hasta Rosh Hashaná, recitamos Plegarias de penitencia, que nos ayudan a poner en forma para el arduo deber del entrenamiento espiritual de Rosh Hashaná. Los días que se encuentran entre Rosh Hashaná y Iom Kipur- conocidos como los “Diez Días de Teshuvá” los dedicamos a la introspección, arrepentimiento, y auto perfeccionamiento. Incluso después de Iom Kipur, hasta la víspera de Simjat Torá, todavía tenemos tiempo para la Teshuvá.
¿Cuál es la necesidad de hacer Teshuvá? Si herimos los sentimientos de alguien o robamos algo, la mayoría de nosotros sabe que debe disculparse, intentar rectificar la situación, e incluso tomar la resolución de no hacerlo en el futuro.
¿Pero eso qué tiene que ver con retornar? ¿Y de qué tratamos de volver y a dónde?
Imagine un artículo de vestir, una camisa buena, limpia, que usted está vistiendo.

¿Qué sucedería si se volcara un poco de café sobre ella, o se apoyara en una pizarra con tiza, o su pluma Mont Blanc favorita goteara sobre la misma. El tipo de daño sufrido por su camisa indicaría el método que usaría para limpiarla.
Ahora imagine que la camisa es su Neshamá, su alma, la chispa de energía de Di-s que se halla en usted y que le da vida.

Cuando hacemos Mitzvot (Preceptos), el alma permanece en el mismo estado limpio, prístino, que la recibimos. Claro, que viviendo se hace una arruga aquí o allí. Pero, básicamente, queda limpia. Sin embargo, cuando descuidamos una Mitzvá o transgredimos un precepto entre una persona y otra o un precepto entre la persona y Di-s -nuestra alma se ensucia.
El tipo y ubicación de la suciedad, nos indicará cómo debemos proceder. El proceso de limpieza es bastante lógico. Así como usted quitaría la pluma de su bolsillo en cuanto comprenda que está goteando, el primer paso de Teshuvá es, dejar de transgredir o empezar a cumplir con la Mitzvá abandonada.
Necesitamos examinar la mancha y el daño para determinar el método apropiado. Ciertas transgresiones causan manchas más grandes o más difíciles que otras. Y ciertamente, la frecuencia también entra en consideración-como por ejemplo- cuellos de camisa bombardeados con transpiración que desarrolla “una aureola alrededor del cuello.”
La Teshuvá para algunas manchas espirituales podría requerir de un mínimo esfuerzo, como el cepillado del polvo de tiza. Otra suciedad espiritual podría ser más difícil quitar, como una mancha de café. Quizás necesite aplicar algún detergente y fregarla vigorosamente.

La tinta es un poco más engañosa, como la trasgresión repetida o las fechorías más serias. Para librarse de una mancha de tinta en el alma, se requiriere de trabajo duro, tiempo, y mucho ejercicio del codo. Además, puede pedir consejo a un profesional, o por lo menos, algunas sugerencias acerca de qué soluciones o productos químicos debe usar. Eventualmente, con tiempo, esfuerzo y persistencia, usted puede librarse totalmente de su mancha en el alma. Esto puede devolverlo a su anterior estado de pulcritud. Ya que después de todo  no es una falla en la tela tejida, es algo temporal, ajeno- algo para nada relacionado.

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