¿No es ingenuo creer que podemos tirar nuestros pecados al agua?

La tradicional ceremonia de Tashlij, en donde nos acercamos al agua y le rogamos a Di-s que nos perdone nuestras trasgresiones, está basado en un versículo de Profetas: “Él volverá a tener misericordia de nosotros; Él suprimirá nuestras iniquidades. Y echará todos sus pecados en las profundidades del mar “(Mijá 7:19). El concepto de pecado se manifiesta en la realidad espiritual, y el “mar” mencionado en el versículo anterior se refiere a las aguas del mundo físico.

¿Cómo podemos, literalmente, echar una cualidad espiritual en una entidad material?

Cuando “el mar”, o cualquier agua, se considera metafóricamente para personificar el poder de anular más allá de la recuperación, así como purificar, podemos entender la ceremonia de Tashlij que es una especie de ayuda de meditación en nuestro proceso de arrepentimiento genuino. Queremos dejar realmente detrás todas nuestras transgresiones pasadas y faltas personales, saliendo limpios en un estado de renovación, y Tashlij es una manera dramática de enfatizar esas aspiraciones.

Además, cada acción que realizamos en este mundo físico, tiene una contraparte espiritual en los Mundos más elevados. Haciendo determindas acciones con la debida concentración, afectamos a la realidad espiritual, esta es una de las razones de las tradiciones místicas Judías de realizar todas las Mitzvot. Que este Rosh Hashaná podamos ser meritorios de acercarnos a la fuente vivificante de toda benevolencia Divina, nuestras espirituales “manchas” lavadas.

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