Elul, Tishrei y el Salmo 27

Este salmo ha sido incluido en el Sidur como una plegaria especial que se dice dos veces diarias en el mes de Elul y la mayor parte de Tishrei (hasta Sheminí Atzeret). Este salmo expresa una intensa fe en Di-s como así también un ferviente deseo de estar con Di-s y experimentar la alegría de estar cerca de Él.

mes de elul chabadSe dice inmediatamente después del Salmo Diario (Shir-shel Iom) a la mañana y antes de Aleniu de Minjá. (De acuerdo con el Nusaj Asquenazi, se dice en Maariv en vez de Minjá).

Habla también del cuidado amoroso de Di-s y de su protección. Éstos son sentimientos particularmente adecuados para la mencionada estación del año, cuando nos despedimos del viejo año e introducimos al nuevo.
La importancia del mes de Elul, como una época de gracia Divina especial y de misericordia en preparación para el nuevo año, ha sido explicada por el Alter Rebe, fundador de Jabad, mediante la ilustración de un “rey en el campo”, cuando es posible llegar fácilmente a él y el rey está especialmente generoso.
El período de los Diez Días de retorno, desde Rosh Hashaná hasta Iom Kipur es, por supuesto, un período de acercamiento a Di-s y de perdón excepcional. Nuestros Sabios dicen que el profeta se refería a este período cuando dijo: “Buscad a Di-s cuando se lo puede encontrar; llamadlo cuando está cerca”.
Finalmente, Sucot, como una de las Festividades de las Tres Peregrinaciones, es también un momento muy auspicioso para acercarse a Di-s.
A la luz de lo que ya hemos visto y mientras observamos más de cerca algunos de los versos de este salmo, apreciaremos mejor varias de las razones por las que ha sido incluido en nuestra plegaria diaria durante la mencionada estación del año.
Di-s es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? Di-s es la fortaleza de mi vida; ¿a quien le tendré miedo?
Algunas personas tienen un sentimiento de soledad, ansiedad o miedo, sin saber realmente por qué, ya que, aparentemente, no existe ninguna razón externa para tener miedo. Ese sentimiento es algo interno y, muy a menudo proviene del alma. El alma busca naturalmente el acercamiento a Di-s, ya que es parte de lo Divino. Esta necesidad queda satisfecha tan sólo si el judío vive su vida diaria de acuerdo con la voluntad de Di-s, una vida de Torá y Mitzvot. Si no se cumple con esta forma de vida, y la persona lo sabe, tiene un sentimiento de culpa, que le hace temer las consecuencias. Si no sabe lo que se está perdiendo, su alma, de cualquier manera, lo siente y el resultado es un sentimiento general de inquietud, o casi miedo, “sin saber por que”
Para poder librarnos de ese sentimiento, debemos volver a Di-s con la absoluta certeza de que Él no nos despreciará ni nos rechazará por ser el hijo desviado de la buena senda. Por el contrario, Di-s está listo siempre a acercar a Él a quien quiera que lo busque y lo llame, particularmente durante el período de gracia Divina y perdón. Damos cuenta de que Di-s es el Creador y el Dueño del mundo, Cuya benevolente Providencia se extiende a todos y cada individuo, incluyéndonos a nosotros, y el poner nuestra confianza en la infinita bondad de Di-s, hará desaparecer la oscuridad de la soledad y el temor.
Éste es entonces el significado de: “Di-s es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré?”, etc.
Nuestros Sabios de bendita memoria explicaron que “Di-s es mi luz” se refiere a Rosh Hashaná y “mi salvación” se refiere a Iom Kipur. Rosh Hashaná Iom Kipur son grandes o oportunidades dadas por Di-s para traer luz y salvación a nuestra vida diaria a través del año.

“Cuando los malvados que están en mi contra se acercan a mi para devorar mi carne, hasta mis opresores y enemigos tropiezan y caen.
aunque se haga la guerra en mi contra, en esto yo confío”

Aquí el Rey David (hablando como siempre por cada judío en particular y por el pueblo judío en su totalidad) declara que su confianza en Di-s no flaquea aun cuando el peligro parece real e inminente; hasta cuando está realmente rodeado de sus enemigos, o cuando éstos comienzan una guerra en su contra.
En un sentido más profundo, los “enemigos” y la “guerra que aquí se mencionan significan también y especialmente, el enemigo “interno”, el Ietzer Hará, la inclinación mala dentro del hombre. Éste es un enemigo artero y peligroso que, a menudo, aparece como un amigo (“malvados” también puede significar “amigos”). Él tienta a la carne y sitia a una persona constantemente, primero para llevarla por mal camino y luego para evitar que ésta pueda volver a Di-s. Al encontrarnos en una situación así, dice David, “en esto confío , o sea, en el conocimiento de que Di-s es mi luz y mi salvación.
En el Midrash se explica que “en esto” se refiere las diez cosas, a las que alude la Torá con la palabra “esto”.
Están incluidas: la Torá, el Pacto, Shabat, Jerusalén, etc. Por amor a cualquiera de estas cosas, Di-s nunca abandonará a Su pueblo en la hora de la necesidad.
Sin embargo, el Rey David espera fervientemente que sus enemigos lo dejen en paz, por dentro y por fuera, para poder dedicarse al servicio de Di-s sin ningún tipo de distracción. Continúa así:

“Una cosa le pido a Di-s, tan sólo esto busco; que yo pueda vivir en la casa de Di-s todos los días de mi vida; para ver la hermosura de Di-s v visitar Tu Santuario”

El Rey David dice que si tuviera que hacerle un pedido a Di-s, le pediría tan sólo que lo dejara “vivir en la casa de Di-s y ver la hermosura de Di-s”.
Esto nos recuerda el pedido que hizo el hijo de David, el joven Salomón, cuando sucedió a su padre en el trono. Cuando Di-s se le apareció en un sueño y dijo: “Dime qué quieres” el sabio y joven rey contestó: “Dale a Tu siervo un corazón comprensivo” No pidió riquezas, poder, ho-nor y otras cosas por el estilo, sino un “corazón compren-sivo”. Di-s le otorgó eso y todo lo demás.
De manera similar, cuando el Rey David pidió “vivir en la casa de Di-s” él quiso decir ganar la sabiduría de Di-s, pero deseaba algo más: “ver la hermosura de
Di-s”, lo cual significa profundizar aun más en la sabiduría de Di-s. Esto es posible, por supuesto, tan sólo a través del estudio de la Torá y el cumplimiento de Sus Mitzvot. Al mismo tiempo, ésta es la forma más segura de ganarse la protección de Di-s y de triunfar sobre todos los enemigos. Por lo tanto, él apela a Di-s para escuchar su voz y contestarle generosamente.

Para Ti mi corazón dijo, “Busca el rostro de Di-s”; Tu rostro, Oh Di-s, buscaré .

Rashí explica las palabras “Para Ti mi corazón dijo” como queriendo significar: Mi corazón, hablando por Di-s, dice: “Busca Mi rostro”. En otras palabras, el corazón judío es un eco de la llamada constante de Di-s, “Busca Mi rostro”, lo cual recibe la respuesta, “realmente buscaré Tu rostro, Oh Di-s”.
La palabra hebrea para “cara” – PANiM – también significa “lo interno”. Esto no es una coincidencia, ya que el rostro generalmente refleja los sentimientos interiores y las virtudes de una persona. Cuando una es feliz, está inspirada, entusiasmada, etc., eso se puede ver en su rostro. La bondad y la benevolencia también se ven en el rostro.
También la sabiduría se refleja en la cara, como dijera el Rey Salomón: “La sabiduría de un hombre ilumina su rostro”
Por eso cuando Di-s dice: “Busca Mi rostro”, significa “busca Mi interior” y lo interior o las cualidades esenciales de Di-s son la santidad, la sabiduría, la benevolencia y otras virtudes Divinas que debemos tratar de igualar. Esto se puede lograr solamente sumergiéndonos profundamente en la san-tidad Divina y en la sabiduría de Di-s, siguiendo el camino trazado por Di-s con todo nuestro corazón y nuestra alma. El aprender la Torá superficialmente, o realizar las Mitzvot mecánicamente, o por hábito o fuerza, no nos brindará el beneficio total del “rostro” de Di-s.
La benevolencia y la santidad se asocian principalmente con el “rostro” de Di-s. Así encontramos en la conocida Bendición Sacerdotal: “Que Di-s haga brillar Su rostro sobre Ti y sea generoso contigo” y “Que Di-s eleve Su rostro hacia ti y te dé paz”. Y en relación con las Festividades de las Tres Peregrinaciones encontramos el mandamiento de la Torá: “Tres veces por año serán todos vues-tros hombres vistos por el rostro de Di-s, vuestro Di-s”.

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