¿Arrojar al agua?

“Voy a recobrar para mí los ‘defectos’ que mi maestro ha arrojado”…

Rosh HaShaná es el día en el que la mayoría de los judíos va a cabo el ritual de Tashlij, en el cual simbólicamente nos libramos para siempre de nuestros defectos de carácter, arrojándolos al agua.
El Vidente de Lublín, al retornar de Tashlij, encontró a su discípulo, Rabí Naftalí de Ropshitz, quien era conocido por su ingenio, yendo hacia la fuente. A la pregunta de su maestro acerca de hacia dónde se dirigía, Rabí Naftalí respondió con traviesa sinceridad: “Voy a recobrar para mí los ‘defectos’ que mi maestro ha arrojado”. En verdad, así como objetos muy valiosos para personas de menos medios, pueden ser descartados por los ricos, lo que consideramos que son virtudes para nosotros, pueden no llegar a los extremadamente altos niveles que un tzadik demanda de él mismo. Lo que logramos ayer pudo haber sido satisfactorio para ayer, pero debemos mejorar eso hoy, así, por comparación, los logros de ayer parecerán deficientes para nuestros nuevos niveles elevados.
Recuerde que puede hacer tashlij hasta Hoshaná Rabá, último día de Sucot.

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario