La segunda oportunidad

Un maestro, un militar y un rabino estaban reflexionando acerca de funerales y entierros y surgió una pregunta…

“Cuando usted esté en su ataúd y sus amigos, familia y colegas estén lamentándose a su lado: ¿Qué le gustaría oír que digan?”
El maestro dijo: “Me gustaría oírles decir que fui un marido maravilloso, un líder excelente para mis alumnos, y un gran hombre de familia.”
El militar dijo: “Me gustaría oír que fui un soldado ejemplar y un fiel servidor de mi patria”
El Rabino contestó: “Me gustaría oírles decir: “¡Miren! ¡¡¡Se está moviendo!!!”
Fuera de broma, el ser humano- hasta último momento- espera tener una segunda oportunidad.
Algunos opinan que no es tan fácil. Todo lo contrario. Como dice el dicho popular: “Es muy difícil dar una segunda buena impresión después de una primera mala impresión”
Sin embargo, nada más lejano dentro del concepto del judaísmo.
En nuestro calendario, esta semana, aparece el nombre de un día de recordación: PESAJ SHENI. Muchos, al ver esto preguntan: ¡¿Qué?! ¡¿Otro Pesaj?!.
Sí, así es. Desde la época de la salida de Egipto, cuando un grupo de judíos se vio impedido de poder traer el KORBAN PESAJ (Sacrificio Pascual) que se traía en la víspera de Pesaj, elevó una queja a Moshé solicitando que se los tuviera en cuenta y se les diera una segunda oportunidad. Moshé se sintió confundido. Una vez que el momento indicado pasó, ¿sería posible traer el sacrificio de Pesaj después? Para su sorpresa, Hashem le respondió: “Cualquier iehudí que no haya podido acercar el KORBÁN PESAJ en su momento (14 de Nisán) sea cual fuera la razón, tiene la posibilidad de hacerlo un mes más tarde (14 de Iyar) y lo comerá junto con Matzá y maror (hiervas amargas)”. Desde entonces, incluso después de la destrucción del Beit HaMikdash (Gran Templo de Jerusalem) este día es recordado como una fiesta y se acostumbra a comer Matzá.
Pero lo que aprendemos de esta fecha es mucho más profundo. Es conocido lo que dijo el Rebe Anterior, Rabí Iosef Itzjak Schneerson- La enseñanza de Pesaj Sheni es que nada está totalmente perdido (“Nitó kain farfaln” en su original en idish), pues siempre se puede corregir lo que no haya sido realizado de manera correcta en el pasado.
Cuando observamos nuestra conducta de ayer y notamos que hay temas que no realizamos de la mejor forma- debemos saber que no está todo perdido, sino que existe la posibilidad de rectificar lo que no haya sido realizado correctamente.
Y tal como lo relata la Torá, la idea de Pesaj Sheni no vino de parte de Moshé Rabeinu, sino de la preocupación de estos iehudim que no pudieron realizar su ofrenda a tiempo. Es decir, ellos sabían que debían corregir algo que no estaba como debía ser. Aprendemos de esto que, así como está escrito en Pirkei Avot: “el tímido no puede aprender”, la persona no debe avergonzarse y debe pedir y reclamar que desea enmendar su pasado. Y como vimos con respecto a Pesaj Sheni, su inquietud será bien recibida…

Miriam Kapeluschnik (Basado en las enseñanzas del Rebe de Lubavitch)

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario