La compuerta de escape

Usted se siente atrapado en su matrimonio. Ha dicho ciertas cosas, ella ha dicho cosas, todas bastante imperdonables, y ahora usted está encarcelado en un cubo de tenso silencio que llama “casa” y no ve la salida, sino hacia abajo, el precipicio. Sin embargo, sí hay una forma- incluso ayer se presentó una oportunidad fugaz para la reconciliación. Pero usted era demasiado grande para filtrarse por allí.
· Usted está atrapado entre las deudas. La casa está hermosamente reformada, porque lo tenía que hacer, tiene el automóvil que tenía que tener, las vacaciones que siempre quiso (después de todo, usted merece algo también). Las cuentas lo están rodeando, y no ve escapatoria. Sólo hacia abajo. Pero sí, hay una apertura pequeña a través de una voz diminuta dentro suyo, que a veces llama y dice: “No necesitas esto en realidad”. Pero usted está demasiado grande como para escurrirse por allí.
· Usted se siente atrapado en su vida. Hacia cualquier lado que mire, encuentra paredes-  hábitos inquebrantables, colegas antagónicos, deseos huidizos. La única dirección que parece no estar cerrada es hacia abajo- en dirección al más profundo cenagal.
A veces, el tiempo aclara bastante como para permitirle ver el escape para salir del cascarón, bien alto en la pared- el camino a la libertad. Pero es tan pequeño. Realmente, no es tan pequeño sino que usted necesita hacerse pequeño- verdaderamente pequeño- para poder pasar por él. Necesita desinflar su ego lo suficiente como para decirse a sí mismo: “¡Esperen un minuto! ¡Estoy equivocado! No se trata de mí, se trata de Nosotros. No se trata de lo que puedo ser y puedo tener, sino de lo que puedo hacer y puedo lograr”
Celebramos Pesaj erradicando todo el jametz (alimentos fermentados) de nuestras casas y reemplazándolo por la matzá, el pan ácimo. El Jasidut explica que para re-experimentar la libertad del Éxodo- el momento en la historia que liberó nuestras almas de toda y cualquier forma futura de esclavitud- debemos erradicar el jametz de nuestras almas y reemplazarlo con la matzá.
Jametz- el grano que ha fermentado y se ha hinchado- representa esa hinchazón del ego que esclaviza el alma más que cualquier prisión externa. La delgada, modesta matzá representa la humildad, el colocarse en un segundo plano, el compromiso, que son los liberadores supremos del espíritu humano.
El Lubavitcher Rebe señala que también queda demostrada la calidad liberadora de la matzá en las formas de las letras hebreas que conforman las palabras “jametz” y “Matzá”. Estas dos palabras son muy similares (así como el pan y la matzá se hacen con los mismos ingredientes básicos). Jametz se deletrea jet, mem, tzadi. Matzá se deletrea mem, tzadi, hei. Así que la diferencia entre jet y hei es diminuta, y cuya diferencia gráfica, también es pequeña. La jet y la hei tienen la forma de un cerco de tres lados, abierto abajo; la diferencia que es que la hei tiene una pequeña “compuerta del escape” cerca del vértice de su lado izquierdo.
Y esa es toda la diferencia en el mundo.
Por Yanki Tauber

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