La mentalidad de la Matza

Si queremos maximizar nuestra experiencia de Pesaj, debemos conectarnos con el alma de la Matza, el conocido Pan Ázimo.

Para eso, hay que conocer un poco la historia.
Los Judíos eran esclavos en Egipto. Di-s le dijo a Moisés que era la hora de liberar a los Judíos y luego le presentó el plan del Éxodo:
En la noche del día 15 del mes de Nisan, los Judíos tendrían una comida especial, la ofrenda de Pesaj, Matzá y hierbas amargas.
Más tarde esa noche, Di-s enviaría la plaga final sobre los Egipcios.
Los judíos luego abandonarían Egitpo a las primeras horas de la mañana
A medida que se fueron llevando las cosas, los judíos tuvieron que apurarse para irse, y el pan que estaban preparando para su viaje no tuvo tiempo de leudar, por lo que se transformó en Matzá.
Vemos que los judíos tuvieron dos veces Matzá, la planeada para el menú de la noche, y la segunda que surgió del apuro.

El ego superficial representa la mayor amenaza a nuestra libertad interna. Este sentimiento es representado por el pan leudado.

En cambio la Matzá, representa la humildad: el antídoto para el ego. La Matzá es simple, hecho sólo de harina y agua.

La Matzá también representa la fe, porque ésto hace que reconozcamos que no tenemos el control de todo.

Entonces, Di-s le dice a los Judíos que encuentren el significado de la Matzá, para poder dejar su Egipto personal. No era fácil.
Pero lo hicieron, y tuvieron una exitosa comida de Pesaj espiritual.
Esto abrió un segundo nivel de Matzá, un dimensión más profunda.
El primer nivel era la sumisión generada internamente a la Divino, el segundo, generado por lo Divino.

¿Qué harías si Di-s se te revelara? ¿Acaso te quedaría algún interés personal?

La intensidad te sacará todo el ego
Eso es lo que pasó cuando los judíos dejaron Egipto.
Una vez que habían trabajado con ellos mismos para encontrar humildad y fe, Di-s les concedió Divinidad en su lucha contra ego.
En las palabras de la Hagadá: “La masa de nuestros ancestros no tuvo tiempo de leudar (mientras) el Rey del rey de los reyes, el Santo Bendito Sea, se reveló a ellos y los redimió”.
La segunda Matzá no era planeada, y no estaba en nuestras manos crearla.
Fue un regalo Divino.

Este año, en el Seder, podemos vivenciar ambos niveles de Matzá, y la preparación comienza de antemano.

Por: MENDY HERSON

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