El sandwich: modelo de liderazgo

Uno de los rituales del seder de Pesaj es comer el original “sandwich de Hilel” constituido de dos pedazos de matzá con maror (hierbas amargas) dentro…
¿Por qué Hilel insistió que el cordero de Pesaj, la matzá y el maror se coman todos de un mordisco, considerando que el resto de los Sabios sentía que era suficiente que los tres alimentos sean comidos en la misma comida?
El misticismo judío enseña que el cordero de Pesaj, la matzá, y el maror, simbolizan tres perfiles judíos: el judío inspirado, el judío “regular ” y el judío amargo. El delicioso sabor y aroma del cordero simbolizan a la persona apasionada cuyo corazón arde con un fuego Divino. El sabor desabrido de la matzá representa al judío medio que no está alejado pero que tampoco siente ese fervor interior . El maror es la persona que siente amargura hacia la tradición y la religión, quizás hacia la vida en general.
En un nivel más sutil, las tres comidas representan a la persona sana, al individuo que se esfuerza y a aquel que es débil:
*El cordero de Pesaj se sacrificaba en el Sagrado Templo. Este simboliza al tzadik- justo- cuya vida entera rebosa con santidad, deleite espiritual e inspiración.
*La matzá representa al judío intermedio que vive una vida moral y confronta muchos momentos insustanciales. Él lucha muchas veces con la apatía.
*El maror refleja al ser humano débil que no logra vivir de acuerdo a su verdadera identidad espiritual. Durante las presiones de la vida y en presencia de poderosos desafíos, cae presa de la inmoralidad y la adicción. Un sabor amargo inunda los días y noches de esta persona.
Cada uno de estos tres perfiles es incluido en la experiencia de Pesaj. Cada uno debe aspirar a la liberación; en Pesaj a cada uno se le da la oportunidad para librarse a si mismo y a su ambiente de los grilletes que le impiden alcanzar su potencial y traer al mundo más cerca de la redención.
Según los Sabios, cada uno de los tres tipos de personas tiene su lugar en la mesa del Seder. Sin embargo, las tres categorías permanecen distintas. Ellos son mundos separados; cada uno viendo la realidad e interpretando el significado de la vida de maneras muy diferentes.
Pero Hilel insistió en que si no se intercalaban el cordero, la matzá y el maror juntos, el Seder era inválido. Si estos tres tipos de personas no aprendían a experimentar Pesaj como una entidad holística, ninguno de ellos podría internalizar la libertad de Pesaj. Para experimentar la liberación de verdad debemos unir el cordero, la matzá y el maror en una sola envoltura.
¿Pero cómo puede ocurrir lo imposible? ¿Cómo el judío-cordero puede unirse de verdad con el judío-maror sin comprometer sus ideales? ¿Cómo puede el judío inspirado y el judío amargo llevarse bien? ¿Cómo personas de trasfondos e ideologías tan diversas pueden unirse?
Uno de los famosos refranes de Hilel es: “Sé de los discípulos de Aaron, amando la paz y procurando la paz, amando a vuestros semejantes creados y acercándolos a la Torá”. Esta línea captura la filosofía de Hilel. Si usted desea atraer a las personas a la Torá, debe amarlos primero, debe relacionarse con ellos y debe identificarse con su camino individual.
Hilel también enseñó: “Lo que usted detesta, no se lo haga a su compañero”. Su vida era un comentario de esta instrucción. Consecuentemente Hilel envolvió el cordero de Pesaj, la matzá y el maror y los comió juntos. Hilel creía que los tres perfiles simbolizados por estas tres comidas pueden y deben reunirse. Hilel dijo: “Si no soy para mí, ¿quién será para mí? Pero si sólo me quiero, ¿qué soy?” El judío-cordero siempre debe recordar que su libertad sólo puede lograrse si puede unirse con el judío- matzá y el judío-maror para embarcarse en el camino hacia la liberación.
Cuatro días ante Pesaj, el 11 de Nisan, es el cumpleaños del Lubavitcher Rebe, un Hilel moderno. El Rebe ha enseñado a centenares de miles cómo hacer el sandwich de Hilel, cómo reunir a los judíos de trasfondos y tipos de vida muy distintos. Ha enseñado cómo respetar de verdad y abrazar a personas que son muy diferentes. Y lo más importante, el Rebe nunca dejó de enseñar que el judío-cordero nunca puede disfrutar de la liberación plena mientras que su colega matzá quede atrás e incluso mostró que la mayoría de los judíos- maror se conectan naturalmente a Di-s y a la Torá.
Que cada uno de nosotros tenga el mérito de continuar el trabajo del Rebe y nunca cesar de envolver juntos a todos los judíos del mundo.
Basado en un artículo por Rabino Yosef Y. Jacobson

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