El plano de la libertad

Hace miles de años que los judíos realizamos el Seder de Pesaj.Un orden estricto que consta de quince pasos.Este concepto se contradice con el de libertad.Sin embargo, comprobaremosque es justamente a través de él,que podemos llegar a la verdadera liberación.
En nuestro agitado e incierto mundo, el mensaje de Pesaj nunca ha sido más oportuno. La palabra hebrea “Egipto”, “Mitzraim”, tiene su raíz en la palabra “meitzar”, que significa ataduras, limitaciones o restricciones. Egipto representa todas las formas de restricciones y confinamientos: psicológico, emocional y espiritual. Cualquier trampa, cualquier enemigo interno o externo que inhibe nuestra libre expresión es una forma de mitzraim.

Vemos entonces que el éxodo de Egipto es uno de los elementos más importantes dentro de la vida: la habilidad de liberarnos de nuestros confinamientos y nuestras trampas. La necesidad de liberarse siempre existe pero la sed de liberación es aún mayor en estos días, llenos de miedo y de incertidumbre. ¿Qué mejor momento para reafirmar y revivir ¡a promesa que Di-s le hizo a Abraham?. Allí fue donde prometió que seríamos liberados de mitzraim y saldríamos de allí con gran riqueza. Esta promesa fue cierta durante el primer éxodo de Egipto y es real aún hoy, ya que recreamos y revivimos el éxodo. “Cada generación y cada persona, todos los días debe imaginarse a si mismo como sí hubiese recién salido de Egipto”.
Durante la primera noche de Pesaj, una nueva energía entra al mundo, la energía de la libertad y la trascendencia. ¿Cómo logramos interceptar esta energía? ¿Cómo accedemos a este poder que nos permite trascender y eliminar nuestros “mitzraims” personales liberándonos de nuestras trabas? Uno de los objetivos del Seder es conectarnos con nuestro niño interior. Este es uno de los motivos por el cual se pone tanto énfasis en la participación de los niños durante el Seder. Así como la inocencia de la juventud se complejiza en la edad adulta, cada uno de nosotros posee un niño interior que no ha sido influenciado negativamente por la vulgaridad del mundo. Los primeros quince pasos del Seder nos conectan con esta parte virgen e inocente que está en el interior de cada persona. A continuación una breve descripción de los quince pasos del Seder, las quince llaves que cada uno de nosotros puede usar para liberarse de los límites y confinamientos, quince pasos que podemos utilizar para elevarnos a un nivel más alto.
LOS QUINCE PASOS
1. Kadesh
Comenzamos el Seder con “Kadesh”, la bendición sobre una copa de vino. Kadesh (proviene de la palabra kedusha) significa santificar, santificamos el nombre de Di-s y el vino bendiciéndolo. Kadesh también significa “separar”, refiriéndose a la separación entre lo malo y lo bueno, lo santo y lo profano. El primer paso del proceso del Seder (y de cualquier proceso) es crear un nuevo espacio para que el viaje hacia la libertad pueda comenzar. Separamos nuestro interior del pasado mundano que nos esclaviza y entramos en la sagrada experiencia espiritual de liberación: Seder. Dentro del plano cósmico, Kadesh es el equivalente a “jojmá” (sabiduría), la primera de las diez sefirot, el principio de un nuevo orden, el primer paso dentro del proceso.
2. Urjatz- Lavado
El segundo paso es Urjatz: lavado de manos previo la inmersión del Karpás (vegetal) dentro del agua con sal. Siguiendo el concepto de la separación de lo sagrado y lo profano, lavamos y sumergimos nuestras manos en agua, limpiamos nuestras herramientas preparándolas para los siguientes trece pasos. Todo nuevo proceso requiere una limpieza previa. Urjatz es el único de los quince pasos que posee una letra conectora “vav”, que une a Kadesh con Urjatz. Esto es porque son gemelas: Kadesh es :”Jojmá” y Urjatz es “Bina” (entendimiento), las “dos amigas nseparables”. Kadesh es la apertura Jojmá) a la separación mental del pasado, Urjatz es el desarrollo (Bina), 3 implementación tangible de esta separación. Juntas nos ayudan a crear a transición que nos lleva desde los onfines (mitztraim) de lo mundano acia la libertad espiritual.
3. Karpas – Lavado de manos
El tercer paso, “Karpás”, consiste en sumergir un trozo de cebolla o papa dentro de agua con sal. Esto se realiza para hacer que los niños pregunten ¿por qué? El Seder comienza con la fomentación de la duda en los niños, esto es porque un componente crucial de la libertad es la motivación y la estimulación hacía los cuestionamientos. (Más información ver Maguid).
¿Por qué Karpás? El vegetal (que crece de la tierra) representa el cuerpo, el cual proviene del polvo de la tierra, el agua salada representa las lágrimas amargas derramadas en aquellos tiempos de dolor (las lágrimas de los esclavos en Egipto y en la actualidad). Debemos tomar nuestro cuerpo físico, hecho de tierra, y sumergirlo en las amargas lágrimas. La sal es una sustancia limpiadora, las lágrimas son una expresión del alma. Limpiamos nuestro cuerpo con las lágrimas de nuestras almas.
Luego de que Kadish y Urjatz nos transportan hacia el espacio del Seder, Karpás nos enseña el secreto de la libertad: sólo es posible la liberación a través de liberar nuestro interior de la ilusión que nos ata y esclaviza al mundo material. Nuestras necesidades físicas, las cuales son vitales para nuestra supervivencia y sustento, nos consumen de una manera que hasta nos hace creer que dependemos de ellas. La naturaleza material del mundo es completamente narcisista, ella exclama: “Solo yo existo”. Mientras nos mantenemos engañados por esta percepción, nunca somos libres.
La libertad comienza cuando nos damos cuenta que el mundo material es como un “vegetal” que debe ser sumergido en agua salada. El Karpás nos recuerda que el cuerpo es solo un vehículo, no un fin en si mismo. Así como el vegetal es sumergido en agua salada, el propósito del cuerpo es trascender el mundo en donde vive, conectando su ser con su alma, elevando y liberando tanto su cuerpo como su alma.
4. Yajatz – Partiendo la mitad de la Matzá
El ego

subjetivo es la trampa más grande que predispone y ciega todas las posibilidades de ampliar las perspectivas. La Matzá nos estimula hacia el bitul (anulación), la habilidad de trascender nuestro propio punto de vista para llegar a una verdad más elevada. Romper la matzá (lajatz) enfatiza este bitul (anulación) aun más. Romper la matzá es quebrarse a uno mismo. Aún la propia matzá se rompe para asegurar que el altruismo no se convierta en otra expresión de ego.
5. Maguid – Recitado de la Hagadá

Luego de que los pasos preliminares fueron concluidos, ganamos el derecho a recitar Maguid reviviendo así, historia del Éxodo de Egipto. Maguid incluye la parte más extensa de la Hagadá.
El principio de la historia comienza con el niño (tanto interno como externo) realizando las cuatro preguntas. Como mencionamos anteriormente, una de las liberaciones más grandes es la de poder ser libre para preguntar, investigar, explorar y obtener desafíos. No solo somos libres para preguntar sino que tenemos la obligación de cuestionar. Las preguntas sanas son la expresión de la búsqueda y la lucha de algo superior, la búsqueda de un espacio que está más allá de nosotros. Si la persona es complaciente y no es curiosa permanece siempre en el mismo lugar. Las preguntas nos dan la posibilidad del verdadero crecimiento.
6. Rajtzá – Lavado de Manos
Luego de recitar la historia (maguid) alcanzamos un nuevo y sublime nivel. Así como lavamos nuestras manos al principio del proceso del Seder (urjatz), lo hacemos nuevamente en esta etapa. Una vez que nos elevamos a un nivel más alto de santidad a través de los 5 pasos (desde kadesh hasta maguid), necesitamos sumergir una vez más nuestras manos en agua, para prepararnos para el próximo paso espiritual de crecimiento y liberación.
¿En qué consiste esta nueva etapa? Los primeros 5 pasos nos ayudan a colocarnos dentro de un marco psicológico de liberación mental, nos dan el sabor de la libertad. La verdadera liberación es solo posible cuando nuestras mentes y corazones están abiertos a la liberación, cuando poseemos la esperanza y la sensación que hay algo más allá de nuestro previo estado de restricciones. Una vez que alcanzamos psicológicamente este punto, y podemos saborearlo, estamos preparados para manifestar e implementar este nuevo descubrimiento dentro de nuestra existencia física y material, la idea no es solo sentir esta sensación de liberación sino introducirla en nuestras vidas. Después de todo, vivimos en un mundo material, y para que la liberación sea completa no solo debe hacerse de manera psicológica sino de manera manifiesta en nuestro mundo real y tangible, para que el universo material no nos tenga más como sus rehenes.
7. Motzí- Bendición de HaMotzí
Luego de lavar nuestras manos, comenzamos con el proceso de transformación: Motzí. ”Motzí” es la primera bendición que se realiza sobre la matzá, “Hamotzí lejem min Haaretz”, bendecimos a Di-s quien crea y trae el pan de la tierra”. La primer bendición enfatiza lo “mundanidad” (el cuerpo) de la matzá (el primer ingrediente de la matzá es la harina, que proviene del grano de la tierra, mezclada con agua). Pero a diferencia del Karpas, donde se focaliza la negatividad del materialismo, en el caso de la matzá hacemos hincapié en la energía positiva de la materia. Nos centramos en el gran potencial que es liberado cuando revelamos la chispa Divina dentro de la matzá. “El hombre no solo vive del pan sino de la palabra de Di-s”, la chispa Divina intrínseca dentro de ese pan. Sin embargo la Kabala nos enseña que las chispas Divinas más elevadas se encuentran en los lugares más bajos. La tierra, símbolo del materialismo, contiene la energía espiritual más elevada. Pero esta energía se mantiene atrapada y encerrada en el mitzraim que aún debemos liberar. “Lejem” (pan), también significa “lucha”. La comida es una lucha entre lo material y las chispas espirituales que yacen escondidas dentro del alimento, la lucha entre la tentación de satisfacer nuestro placer y de trascender y elevar la comida material revelando y liberando estas chispas. Cuando liberamos estas chispas de energía Divina el “lejem” lo convertimos en “jalom” (las mismas letras de la palabra lejem reordenadas), el poder de soñar y alcanzar un lugar Divino. El primer paso para liberar estas chispas es a través del recitado de la bendición de “Hamotzí” sobre la matzá.

8. Matzá – Bendición de Matzá
El próximo paso, es el recitado de la segunda bendición, una bendición especial que es exclusiva de la matzá. Bendecimos a Di-s por “santificarnos con Tus mitzvot, conectándonos y guiándonos a través de la ingesta de la matzá”. Está bendición no enfatiza lo “mundano” de la matzá sino su espiritualidad, el poder de bitul y altruismo. (Ver paso 4 lajatz) Luego ingerimos la matzá. La comemos y la hacemos formar parte de nuestro cuerpo y espíritu. De hecho, el cuerpo adquiere las cualidades de lo que ingiere. Consumiendo matzá, el alimento del bitul, asumimos sus cualidades. Como el Rebe Maharash escribe, “comer matzá es como ingerir Divinidad”. La primera noche de Pesaj la matzá es llamada “el pan de la fe”, la segunda noche es “el pan de la curación”.
Bendiciendo e ingiriendo matzá, la primer y real comida del año en Pesaj y siendo que esta festividad marca el comienzo de un nuevo año, la matzá, el alimento del bitul y la fe, es la primera comida que nos inicia dentro de un nuevo año de alimentos, infundiéndonos el poder de elevar la comida a través de su consumo, llevándola hasta los niveles más altos de sus propósitos Divinos.
Esto nos ayuda a alcanzar la libertad en nuestras vidas, integrando lo material y lo espiritual, el cuerpo y el alma.
9. Maror- Ingiriendo las hierbas amargas
Sin embargo, el materialismo, incluyendo nuestros alimentos, nos captura con su gran poder. Así que, luego de la matzá comemos las hierbas amargas, las cuales nos recuerdan que aun somos esclavos de nuestro mundo egoísta y la esto nos trae amargura. Comer el maror y sentir su sabor picante nos proyecta, trasporta la amargura de la vida hacia una experiencia tangible. Demuestra nuestra conciencia sobre lo anterior y nos libera de tener que experimentar momentos de real amargura en nuestras vidas. Además, el amargo maror nos enseña el proceso de crecimiento. La aceituna no produce aceite si no es presionada. Así también, el maror refuerza nuestra entereza, los problemas y el dolor nos hacen más fuertes. Como el acero que se lo endurece con el fuego y el calor. El maror es sumergido en Jaroset (una dulce mezcla de manzanas rojas, peras, nueces y vino), de manera que se endulce un poco sin perder su amargor. Esto nos demuestra que aun cuando debemos sentir sabor amargo, el propósito y objetivo no es el amargor sino el logro de una mayor libertad. Como sucedió Egipto “Cuanto más fueron oprimidos, más se multiplicaron”. Hoy en día,  años más tarde, millones de descendientes alrededor del mundo se sientan en torno a la mesa del Seder para celebrar su liberación.

10. Korej – El sandiwch de matzá y maror
Unimos ahora la experiencia de la matzá y el maror en un sandwich. Combinando la materialidad de la matzá con el bitul del sabor amargo del maror (sumergido en el dulce jaroset).
Hay un tiempo para cantar y un tiempo para llorar. Un tiempo para celebrar y un tiempo para sentir la dureza de la vida. Un tiempo para lo amargo y un tiempo para lo dulce. Pero luego, debemos aprender a unir los dos momentos dentro de la experiencia llamada vida, la misión para la cual hemos sido enviados por Di-s, luego obtendremos la libertad. No será a través de la negación de las dificultades o el dolor, no será a través de la huida hacia la espiritualidad o hacia a la materialidad, sino a través de la unión de ambos.
11. Shuljan Aruj – Lit. “Mesa servida” comiendo la comida festiva
Finalmente estamos preparados para…comer. Luego de los 10 primeros pasos (correspondientes a las 10 sefirot) de ejercitación para integrar la libertad espiritual a nuestra vida material, estamos preparados para la primera prueba real: Ingerir la comida material de una manera completamente diferente y nueva, un nuevo modo que es permeado por la Presencia Divina y la Santidad.
¿Por qué la comida es llamada “Shuljan Aruj” (mesa servida)”? Porque una comida no es solo una comida. No es un ejercicio de sustento o placer. Es una experiencia completa, como una mesa servida que tiene todo preparado para que los comensales se sienten y tomen lugar en la comida. Cuando alimentamos a otros, ya sea espiritual o materialmente, cuando educamos u ofrecemos servicios a terceros, debemos siempre prepararnos y anticiparnos, todo debe estar listo como un shuljan aruj, una mesa servida.
Cuando reconocemos que hemos sido bendecidos y hemos recibido tantas cosas, incluyendo la mesa del Seder de Pesaj, debemos compartir este regalo con otros. Como le fue dicho a Moshé, que debía presentar las enseñanzas como si fueran una mesa que está servida, así también tenemos la responsabilidad de tender la mesa para aquellos que no tienen la posibilidad (por la razón que fuera) de recibir o comprender el hermoso regalo que hemos recibido. Debemos ofrecerles la comida servida, tanto física como espiritualmente, compartiendo y enseñando todo lo que sabemos, y preparando la mesa aplicando todo lo nuestro para proveer los elementos necesarios a los demás.
12. Tzafón – comiendo el afikomán
Siguiendo con la comida, ingerimos el Afikomán (la mitad más grande de la matzá que ya partimos y luego escondimos en lajatz). Tzafón significa “escondido”, y también “norte”, un lugar donde hace frío y pareciera que el lugar está vació de espiritualidad. Luego de haber ingerido la comida completa, la primera comida de Pesaj y el año entero, y hemos comido como hombres, mujeres y niños libres, una comida material ingerida de una manera espiritual y refinada, ahora tenemos el poder de revelar lo que está oculto e inconsciente dentro de nosotros, y a nuestro alrededor.
Y hay aún más, también poseemos el poder de conquistar las dimensiones reveladas de la materia, no como si fueran un adversario, sino tomando en cuenta las dimensiones escondidas que posee. También podemos revelar la enorme energía espiritual que yace escondida en el “norte”, en aquellos lugares que parecen espiritualmente estériles. El afikomán se come como postre; no por la necesidad de alimentarse sino por puro placer. La matzá del afikomán representa el bitul en un nivel inconsciente (escondido). La primer matzá nos ayuda a aclimatarnos a la experiencia de bitul, ya que aprendemos a domar nuestro ego y nuestro narcisismo material. Una vez que alcanzamos el nivel de bitul podremos integrarlo como un placer dentro de nuestra vida, donde aun nuestros placeres estarán perneados por un propósito más elevado y sagrado.

13. Beiraj – Recitando el agradecimiento a Di-s
Concluimos la comida recitando el agradecimiento a Di-s. La comida es de este modo influenciada por dos polos espirituales, los primeros diez pasos previos a la comida, que incluye el lavado de manos y las bendiciones sobre la matzá, y el agradecimiento que recitamos luego de la comida. Esto nos otorga el poder de asegurarnos que la comida, la cual es un símbolo de nuestras experiencias materiales, dejara que fluya la energía espiritual que yace en las chispas Divinas.
14. Halel – Recitando Salmos de agradecimiento
Halel también significa “brillar”, proviene de la expresión “behiló nero”, “y su vela ardió de allí en adelante”. El Halel es recitado en aquellas ocasiones en las que la verdadera luz de Di-s brilla en nuestro mundo material, revelando y manifestando que la Santidad de Di-s es la única realidad y la materia es nada.
Luego de haber hecho durante los 13 pasos del Seder, todo lo que esta en nuestro poder para logar la libertad, recitamos Halel, y a través de estas palabras nos ubicamos en las manos de Di-s. Nos rendimos ante El pidiendo que complete lo que nosotros solos no podemos realizar por nuestra cuenta y concluimos así el proceso de completa liberación.

15. Nirtzá – Aceptación de nuestro servicio
A diferencia de los 14 pasos anteriores, el final y último paso no manifiesta en si mismo ninguna plegaria o acción. Hemos alcanzado el punto que trasciende las palabras y el rezo. Luego de completar el servicio del Seder, somos aceptados de manera favorable por Di-s “nirtzá”. Entonces, ya estamos listos para la final y completa redención.

¡EL PRÓXIMO AÑO EN JERUSALEM!

Rabí Shneur Zalman de Liadi, el Alter Rebe, no incluía en la conclusión de la Hagadá.
El pasaje “el orden de Pesaj ha concluido”, ya que el Seder de Pesaj nunca termina. Por el contrario continua a través del año. De seguro que la luz de cada festividad irradia luz a cada día del año, pero Pesaj se extiende de manera continua. Cada día debemos abandonar Mitzraim, trascender nuestras limitaciones previas y elevarnos hacia un m    nivel más alto de Santidad.




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