¿Por que el dolor?

PREGUNTA: Celebramos Pesaj para agradecer a Di-s el sacar a los Israelitas de la esclavitud egipcia. Pero fue Di-s quien los puso allí. Si Él no nos hubiera hecho trabajar como esclavos, no hubiesen sido necesarios todos los milagros. Así también con cada milagro – Di-s hace los problemas, y después nos da una solución al problema que Él causó, y nosotros le agradecemos. ¿Qué sentido tiene todo esto?

RESPUESTA: Una de las derivaciones más poderosas del monoteísmo es que lo bueno y lo malo vienen de una fuente – Di-s. Todo lo que nos pasa, si nos trae placer o duele, si hace la vida más fácil o más difícil, es parte del Plan Divino. No hay dos fuerzas que luchan por el poder del control del universo, sino un poder de Quien todo proviene.

Esto significa en verdad, que no hay bueno y malo, sino dos tipos de bondad – lo bueno revelado y lo bueno oculto. Incluso los momentos malos son finalmente para bien. Cualquier desafío por el que pasamos, cualquier dolor que experimentamos, debe tener algún propósito positivo, porque todos vienen de un Di-s Que es bueno y determinado.

Encontrar el significado en medio del dolor es duro, a veces imposible. Pero después, una vez que el dolor mengua y lo superamos, podemos mirar atrás e intentar ver lo que tenemos y aprender de la experiencia negativa. A veces, en un momento de claridad, podemos incluso decir que, por más doloroso que fue, necesitábamos pasar por él.

Esto es el por qué en la noche de Pesaj conmemoramos el Éxodo comiendo Matzá, y también conmemoramos la esclavitud comiendo Maror – hierbas amargas. Para apreciar la libertad de verdad, se necesita experimentar primero su ausencia. El amargor de la esclavitud es lo que llevó a la dulzura de la libertad.

Pero extrañamente, comemos Matzá antes que Maror. Esto parece al revés- la esclavitud vino antes de la libertad. ¿Por qué no comemos Maror primero? Porque sólo después de experimentar la libertad podemos mirar atrás, en nuestra esclavitud y comprender la parte buena oculta del dolor. Reconocemos que somos quiénes somos hoy, debido a la libertad que ganamos. Pero también debido al dolor que experimentamos. La identidad nacional judía se formó por la esclavitud tanto como por la liberación de ella. Nuestro prevalecer, instinto de supervivencia, y habilidad para adaptarnos a cualquier ambiente, nacieron durante nuestro doloroso principio en Egipto. Como personas libres, podemos mirar atrás y apreciar lo que la esclavitud hizo por nosotros. Después que comemos Matzá, podemos regresar al Maror y entender su propósito.

¿Por qué debemos sentir el dolor para crecer? ¿Por qué Di-s no podría colocar las cosas diferente, sin que debamos aprender de las lecciones sin dolor?
Estas preguntas son ahora incontestables. Hasta que Mashiaj venga y todo el dolor se vuelva algo del pasado, el misterio sigue siendo un misterio. Pero los hechos aun quedan- nos desarrollamos de verdad como personas, cuando enfrentamos la adversidad.

Nuestro mundo ha visto bastante dolor. Así como el dolor de la esclavitud egipcia acabó en Pesaj, que desaparezca todo el dolor con la llegada de la era de la última libertad.

Por Aaron Moss

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