Las dos caras de Tishá BeAv

Tishá BeAv es un día de intenso luto por la destrucción de los dos Templos Sagrados de Jerusalem.
Hoy, lo más triste sobre Tishá BeAv es que tantos iehudim no conocen de su existencia o no lo observan. No sabemos lo que estamos perdiendo. Desgraciadamente, estamos divididos, padeciendo el mismo odio insensato que causó la tragedia de Tishá BeAv.
Tishá BeAv es el corolario de tres semanas de duelo, empezando con el ayuno del 17 de Tamuz.
Pero hay otra cara de Tishá BeAv.
El Talmud cuenta la historia de Rabí Akiba y los Sabios que se rasgaron sus vestiduras lamentándose al ver Jerusalem en ruinas. Su angustia aumentó al ver un zorro que se paseaba donde se ubicaba el Arca. Los Sabios estallaron en lágrimas, pero Rabí Akiba se rió. Los Sabios estaban conmocionados. “¿Cómo puede reírse cuándo los animales profanan nuestro Santo de lo Santo?”
Dijo Rabí Akiba: “La Torá conecta la caída y la ascensión de Jerusalem”
Zejaria el profeta predijo que: “Tzión será arada” mientras que Uria el profeta previó: “Hombres y mujeres ancianos  descansarán en las calles de Jerusalem con niños pequeños jugando alegremente alrededor”… “¡Ahora que lo negativo se ha cumplido, las buenas profecías se cumplirán de verdad!”
Las Sabios concedieron, y dijeron: “¡Akiba, nos has confortado!”
Tishá BeAv es negativo – pero una vez que tenemos lo negativo, sólo toma tiempo y esfuerzo el desarrollarlo en positivo y ver hechas realidad las palabras de Zejaria (8:19): “Estos mismos días de dolor y ayuno se convertirán en días de alegría y festejo para la Casa de Israel”
Tishá BeAv expresa fuerza en lugar de debilidad. Otras naciones celebran sólo sus días memorables y triunfales, sin embargo nosotros tenemos la fuerza para dedicar un día a nuestra tragedia. Y ése es el secreto de nuestra supervivencia que le ha permitido a Israel sobrevivir a los más grandes imperios que han desaparecido desde hace mucho tiempo. Tishá BeAv nos conduce a la acción positiva y provechosa de la reconstrucción a través de la Torá y la caridad.
Es una costumbre Sefardí, levantarse en la tarde de Tishá BeAv y limpiar la casa, mostrando nuestra renovada fe y esperanza.
Desde el lado positivo, algunas fuentes dicen que Tishá BeAv es el cumpleaños del virtuoso Mashíaj, estimulando el potencial de uno de los principios judíos más importantes: “Creo con fe completa en la llegada del Mashíaj. Y aunque pueda tardarse, esperaré su llegada cada día” (Maimónides, Principios de Fe).
Por último, concluimos los Lamentos con una alta nota positiva cuando declaramos con energía: “¡Retorna a nosotros, Oh Di-s, y retornaremos a Ti; Renueva nuestros días como entonces!”

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario