Calendario de Janucá

¿Cuándo se prenden las velas?

Primera Vela:
Sábado 8 de Diciembre Recite bendiciones 1, 2 y 3.  Encienda luego  de finalizado el Shabat.

Segunda vela:
Domingo 9 de Diciembre Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda al anochecer.

Tercera Vela:
Lunes 10 de Diciembre Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda al anochecer

Cuarta Vela:
Martes 11 de Diciembre Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda al anochecer

Quinta Vela:
Miérc. 12 de Diciembre Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda al anochecer

Sexta Vela:
Jueves 13 de Diciembre Recite bendiciones 1 y 2. Encienda al anochecer

Séptima Vela:
Viernes 14 de Diciembre Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda antes  de las Velas de Shabat

Octava Vela:

Sábado 15 de Diciembre Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda luego de finalizado el Shabat


Cómo encender la Menorá

Tu candelabro de Janucá puede parecer simple, pero usado correctamente es una poderosa fuente para llenar el universo con una luz sobrenatural, la cual incrementa la verdad, la justicia y la bondad en el mundo y desplaza la fuerza de la oscuridad.   He aquí cómo hacerlo:
1-Todos los espacios de tu menorá deben estar a la misma altura y en una misma línea, excepto el Shamash (vela piloto) el cual debe estar más alto que las demás velas.
2-El lugar optimo para colocar la menorá es en la puerta frente a la mezuzá. La ventana también es un buen lugar.
3-Cada uno en la casa puede encender su propia menorá. Una pareja casada se considera una persona y el esposo enciende por ambos.
4-La primera noche enciende la vela de la derecha. Luego cada día agrega una vela más hacia la izquierda encendiendo siempre la vela nueva en primer lugar.
5-El horario correcto para encender la menorá es al anochecer, 30 minutos aproximadamente luego de la puesta del sol. Puedes encenderla antes pero sólo asegurándote que el aceite o la vela duren hasta media hora después de la salida de las estrellas o sea 60 minutos luego de la puesta del sol.
6-El viernes por la tarde debe encenderse 18 minutos antes de la puesta del sol. Ni se te ocurra encenderlas luego de la puesta del sol porque profanarias el Shabat. Solo asegúrate de poner más aceite o usar velas más grandes para que duren hasta media hora después de la salida de las estrellas.
7-¿Llegaste tarde a casa? Mientras haya alguien alrededor despierto para ver la menorá, puedes encenderla. Sino, enciéndelas sin recitar las bendiciones
8-Las mujeres toman un descanso. Sabemos que les encanta estar en la cocina preparando la cena, pero las mujeres judías tienen por costumbre no hacer ninguna actividad mientras la menorá permanece encendida. Aproximadamente entre media y una hora.   Antes de encender la Menorá recite las siguientes Bendiciones:
1)Baruj atá A-do-nai E-lo-heinu melej haolam asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu lehadlik ner Janucá.
Bendito eres Tú, Di-s nuestro Señor, Rey del Universo, Quien nos ha santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado
encender la vela de Janucá.

2)Baruj atá A-do-nai E-lo-heinu melej haolam sheasá nisím laavotenu baiamim hahem bizmán hazé.
Bendito eres Tú, Di-s nuestro Señor, Rey del Universo, Quien hizo milagros a nuestros antepasados, en aquellos días, en esta época.
Sólo la primera vez que enciendes la Menorá se recita shehejeianu.

3)Baruj atá A-do-nai E-lo-heinu melej haolam shehejeianu vekiemánu vehiguianu lizman hazé.
Bendito eres Tú, Di-s nuestro Señor, Rey del Universo, Quien nos otorgó vida, nos sustentó y nos hizo llegar hasta la presente ocasión.
Luego recite lo siguiente:   “Hanerot Halalu”
“Encendemos éstas velas con motivo de las salvaciones, milagros y maravillas que has realizado para con nuestros antepasados en aquellos días en esta época, por intermedio de Tus Santos Sacerdotes. Estas luces son sagradas durante los ocho días de Janucá, y no nos es permitido emplearlas de ninguna manera sino solamente observarlas para agradecer y alabar Tu gran Nombre, por Tus milagros, maravillas y salvaciones”.   “Maoz Tzur”
Maoz Tzur ieshuati, Leja Nae Leshabeaj Tikon Bet Tefilati vesham toda nezabeaj Leet tajín matbeaj Mitzar hamnabeaj Az egmor beshir mizmor janucat hamizbeaj

Nueva Luz

Si echamos un vistazo a los eventos actuales, nos sorprenderemos. La historia de una pequeña luz expulsando al imperio de la oscuridad, la sensibilidad humana desafiando el terror y la fuerza bruta, la vida y el desarrollo luchando contra la destrucción. Esta batalla sigue vigente, está en nuestras vidas, y en el mundo que nos rodea.
La victoria de la “Luz” sobre la oscuridad es el mega drama cósmico, es la historia en curso.
Esta victoria ocurre anualmente en cada solsticio de verano (en el hemisferio sur) y a la puesta del sol de cada día.
Se encuentra en cada decisión que tomamos para hacer el bien en contra de la maldad, ser bueno donde hay crueldad, y construir donde otros destruyen. Janucá es más que una festividad; es un viaje espiritual de ocho días. Muchos conocen la historia de Janucá, el triunfo de un pequeño grupo de judíos enfrentando a sus opresores helénicos y una pequeña vasija de aceite que milagrosamente se utilizó para encender la Menorá del Templo durante ocho días. El espíritu de Janucá se experimenta cuando aplicamos su alegría, calor y luz a nuestras vidas diarias y no sólo influenciamos a nuestros seres queridos sino también al mundo entero.
Mensaje basado en las enseñanzas del Rebe de Lubavitch

Un milagro ocurrió
Si bien Alejandro Magno hizo las paces con Jerusalem, estábamos obligados a pagar tributo al imperio griego.
Entonces, un megalomaníaco llamado Antíoco Epífanes alcanzó el poder. Él saqueó el sagrado Templo de Jerusalem y prohibió la circunsición, el Shabat y los Tefilin, básicamente, prohibió todo aquello que tenía que ver con la identidad judía y nuestra relación con un único Di-s.
Muchos judíos desafiaron estos decretos y murieron como mártires. Finalmente, cuando Antíoco colocó estatuas de Zeus en las ciudades y demandó de la gente que las adoren, una familia sacerdotal de la dinastía Jashmonea se levantó en armas. Se hacían llamar los Macabeos. El milagro ocurrió, a pesar de ser un puñado de campesinos contra el ejército de un imperio, ellos vencieron. Finalmente ellos lograron echar a los griegos de Jerusalem, limpiaron el profanado Templo y declararon la independencia.
Cuando los Macabeos recapturaron Jerusalem y entraron al Sagrado Templo, encontraron un gran desorden. Se dedicaron a limpiar el Templo y lo reinauguraron.
La Menorá de oro de 1,80 metros debía ser encendida con aceite de oliva puro, no profanado por aquellos que son ritualmente impuros. Todo el aceite del Templo había sido profanado por los griegos.
Entonces el milagro ocurrió:
Se encontró una vasija de aceite de oliva puro escondida bajo el piso, sellada con la insignia del Sumo Sacerdote.
Si bien era una sola vasija con aceite suficiente solo para una noche, éste ardió durante ocho días.  

Jugando al dreidl
Cuando Antíoco prohibió el estudio de la Torá, los judíos se reunían a estudiar en secreto. Si veían que un soldado griego
se acercaba, sacaban rapidamente sus perinolas y aparentaban jugar con ellas.
Jugamos el dreidel en Janucá como recordatorio de estos niños valientes y de su valor. La palabra dreidel viene del Idish, drei, “dan vuelta”. Nuestros dreidels tienen cuatro lados, con una letra hebrea impresa en cada uno: Nun, Gimmel, Hei, y Shin. Estos representan las iniciales de “Nes Gadol Haiá Sham”, que significa que “un gran milagro sucedió allí”, en referencia a la victoria milagrosa de los Macabeos.   Un dreidl con cuatro caras.  Algunas monedas, caramelos o fichas. Cada uno contribuye al pozo equitativamente.   Uno comienza a hacer girar el dreidl. Si cae en:   nun = ni pones ni sacas   guimel = toma todo   hei = tomas la mitad del pozo   shin = agregas al pozo   Si el pozo se vacía, todos vuelven a contribuir equitativamente. Puedes incluso subir la apuesta, haciendo que cada uno aporte la misma cantidad que vos.

Receta:

LATKES DE PAPA:

1 kg. de papas.

1 cebolla.

2 huevos.

Sal y pimienta a gusto.

4 cucharadas de harina leudante.

Aceite (cantidad necesaria para freír).

Preparación:

• Pelar, lavar, secar y rallar las papas.

• Rallar la cebolla y poner todo en un bol, junto con los huevos, la sal y la pimienta.

• Agregar la harina y mezclar bien hasta obtener una masa ni muy espesa, ni muy liviana.

• Calentar aceite en una sartén y verter la preparación por cucharadas.

• Freír los latkes hasta que se doren de los dos lados.

Es recomendable ponerlos sobre una fuente con papel absorbente para que no salgan muy aceitosos.

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