La Teshuvá, retorno a Di-s, según nuestros sabios

Retorna (a la buena senda) el día anterior al de tu muerte”…

•Dijo Rabí Eleazar:
Retorna (a la buena senda) el día anterior al de tu muerte”.
Le preguntaron sus alumnos:
— ¿Acaso hay alguien que conoce con antelación el día de su muerte?
—Debe retornar hoy —contestó Rabí Eleazar— por si mañana es su último día. De esa manera, estará retornando toda su vida. A ello se refería el Rey Salomón cuando decía: “En todo momento, tus ropas deben ser blancas..

•Rabí Iojanán ben Zakai narraba al respecto la siguiente anécdota:
Un rey invitó a sus servidores a un gran banquete, sin darles a conocer la fecha exacta en que éste se llevaría a cabo.
Los súbditos inteligentes, vistieron rápidamente sus ropas de gala y esperaron en los portones del palacio, pues pensaron:
— ¿Es posible que falte algo en el palacio real, como para hacer demorar el comienzo del banquete?
Los súbditos de menor inteligencia se dirigieron a sus ocupaciones habituales pues pensaban:
—Seguramente el banquete se está demorando por los preparativos del mismo. Pues ¿es posible realizar un banquete sin preparativos?
Imprevistamente, el Rey mandó llamar a sus súbditos.
Los inteligentes, se presentaron inmediatamente, engalanados con sus mejores atuendos. Los otros en cambio, debieron hacerlo con sus ropas de trabajo.
Al ver a sus súbditos inteligentes, vestidos de acuerdo a las exigencias de la corte, se llenó de alegría. Mas, al ver a los demás con sus ropas burdas y desgastadas, montó en cólera, y gritó:
—Aquellos que se han preparado para la fiesta, que tomen asiento y disfruten de ella; los que no lo hicieron, que permanezcan de pie y se contenten con observar.

• “Meuvat lo iujal litkon vejisaron lo iujal lehimanot” —Un daño imposible de reparar, una falta que no se puede contar (entre los justos)-.
Mientras se encuentra en este mundo, en la vida terrenal, un perverso puede enmendar su camino del mal hacia el bien.
Aún quien no es digno de ser contado entre los piadosos y justos, si modifica su comportamiento y actitudes, puede llegar a la perfección espiritual. Pero una vez que se fue de este mundo ya es imposible reparar.

Referente a ello, se cuenta la siguiente parábola:
Dos amigos se encaminaron juntos en la senda de la maldad y el delito.
Antes de morir, uno de ellos se arrepintió sinceramente del mal que había cometido durante su vida y murió, mientras que el otro permaneció en su ruindad hasta su último instante.
Cuando ambos llegaron al Mundo Venidero —el Olam Habá— fueron juzgados de acuerdo a sus actos y el que se arrepintió a último momento fue situado entre los justos mientras que su ex-compinche fue enviado junto a los malvados.
Este último, advirtió que su compañero estaba sentado en el grupo opuesto al suyo y exclamó sorprendido:
— ¿Hay aquí predilecciones? Ese hombre y yo hemos robado y realizado las peores acciones que se puedan imaginar sobre la tierra. ¿Cómo es posible que él se halle ahora entre los justos cuando a mí me toca estar con los malvados?
Entonces le respondieron:
¡Tonto! ¿No sabes que tu compañero retornó a la senda del bien?
—Si es así, que se me permita volver a la tierra y también yo he de regenerame.
—Ello es imposible —le respondieron— por el momento. Este mundo está comparado al Shabat, en relación al mundo del cual provienes. Si no has preparado alimentos en Erev Shabat —víspera de Shabat— ¿qué pretendes comer en Shabat? Además, este mundo se compara con los días invernales, en cuanto a que el mundo del cual provienes es como los días del verano. Si no has arado, sembrado y cosechado durante el verano, ¿qué comerás durante el invierno?
Al escuchar tamaña verdad, crujieron con rabia los dientes del malvado, por no haber obrado tal como lo hiciera su compañero.

•Dijo Rabí Ionatán: Tan grande es el poder de la “Teshuvá” (arrepentimiento y retorno a Di-s) que ocasiona la salvación del mundo, pues está escrito: “Y vendrá a Tsión el Salvador, para los que retornan a la senda del pecado, dice Di-s”.

•Dijo Rabí Iehudá: Israel será redimida sólo por medio de la Teshuvá. A ella llegará por medio de privaciones, de deambular por el mundo, y por la falta de víveres.
Ellos retornarán con sinceridad con la venida del Profeta Eliahu, en la época mesiánica, como está dicho: “He aquí que Yo enviaré hacia ustedes al Profeta Eliahu y hará volver el corazón de los padres (hacia el Creador) por intermedio de sus hijos y el corazón de sus hijos por medio de sus padres”(Malaji 3).

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