El valor terapeútico del Perdón

En el Día del Perdón, se sella el veredicto para la persona y para el mundo en general, para el año que comienza…

Es el día en que se logra el nivel máximo de unión con Di-s, cuando se revela el nivel de mayor espiritualidad del alma judía, la que recibe el nombre de “Yejidá”. A pesar de su solemnidad, es uno de los días más felices del año, porque en este día recibimos el regalo más sublime de Di-s, Su perdón. Cuando una persona perdona a otra, es por un profundo sentido de amistad y amor que anula y sobrepasa el efecto del mal que se haya hecho.
Del mismo modo la indulgencia otorgada por Di-s es la expresión de su amor incondicional y eterno para con nosotros. Aun cuando se haya transgredido Su voluntad, nuestra esencia -el alma- permanece pura y sagrada.
Yom Kipur es el único día del año en que Di-s revela que nuestra esencia y la de Él es la misma, pues en ese nivel, el pueblo judío es indivisible, y todos sus integrantes son realmente iguales. En la medida que demostremos nuestra unión esencial, al actuar con amor y amistad, se revelará con mayor intensidad el amor de Di-s hacia nosotros.
En Iom Kipur cada persona puede y debe sentirse en la atmósfera especial de la Shejiná o Presencia Divina. Es por esa razón que en Yom Kipur ayunamos.
Comer expresa la conexión con lo terrenal, se consumen cosas que provienen de la tierra y se convierten en parte de nuestro propio cuerpo. En Yom Kipur estamos liberados de esta limitación. Se entra en un ámbito espiritual de eternidad e iluminación. En este día no comemos porque estamos en un plano superior, más allá de lo terrenal.

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