Perdón Sr. ¿Es ud. judío? excuse me sir, are you jewish?

Quienquiera haya viajado por el mundo se habrá topado con algún desconocido con barba y sombrero que se le acercó con esta pregunta perturbadora, acompañada de una cálida sonrisa.
Después de esa fracción de segundos entre el asombro, la vacilación y la duda, seguramente Ud. respondió con un titubeante “si”, y poniéndose en guardia preguntó, o su mirada reflejó un ¿¡por qué?! Seguidamente, y todo en fracción de segundos, se le invitó a colocar los Tefilín, a recibir un candelabro de Shabat, o se le ofreció interesarse por otro precepto – del rico “menú” de alimentos para el alma, que nos dio Hashem.
Este breve episodio, repetido en los últimos treinta y cinco años, millones de veces, no es simplemente una de las “tácticas” de Jabad para que judíos se encuentren con sus raíces, sino que encierra conceptos fundamentales del judaísmo que el Rebe no se cansó de enseñarnos a traducirlos en acción concreta.
El tema da para un profundo análisis filosófico y sociológico a la luz de las fuentes bíblicas, talmúdicas y místicas del judaísmo, pero debido a la limitación del espacio enumeraremos algunos puntos.
1) La propia pregunta ¿Sos judío? Por su carácter perturbador y en el contexto más descontextuado, es lo que la convierte en sumamente movilizante.
2) La oferta de cumplir “ahora y ya” una Mitzvá de Di-s a aquel judío que no parecería preparado- ni racional ni emocionalmente- para hacerlo, nos indica que todo judío sí está siempre dispuesto (aunque él no sea conciente de ello) a cumplir con el mandato de Di-s
3) El abordar al judío en los lugares más insólitos, en la misma calle Florida, Corrientes, etc., es porque se debe ir a buscar al judío dondequiera que se encuentre. Quién no viene a preguntar es quien más necesita que le cuenten.
4) Todo judío es importante, y merecedor de todos los esfuerzos para que conozca su herencia. No sólo quien es miembro de una comunidad, es de los “nuestros”, o paga la cuota social.
5) No perdamos tiempo. Primero hagamos y luego vamos a filosofar. Desde el Sinai este fue el sistema judío. “La acción es lo principal” (Pirké Avot).
6) Cada Mitzvá cuenta. No esperemos hasta que la persona “cambie” puesto que él es judío y le pertenece cada Mitzvá.
7) Si no lo logramos hoy, intentémoslo mañana, porque sin dudas el Iehudí en el fondo quiere vivir como judío.
8) Cada uno puede hacer algo concreto para fortalecer al judaísmo, conectar a un judío ¡con Hashem! ¡Su tradición! ¡Su pueblo! Invitar a otro a hacer una mitzvá está al alcance de cada judío. Y cada judío puede ser invitado.
9) Puede que esta Mitzvá, cumplida por este judío sea el acto que finalmente incline la balanza del mérito y traiga -en las palabras de Maimónides, Leyes de Teshuvá – “la redención y la salvación para él y para el mundo entero” con la llegada del Mashíaj -que como claramente dijo el Rebe ¡Esta listo para llegar!
* * *
Los días posteriores al 3 de Tamuz, aniversario del fallecimiento del judío que más hizo por la revitalización espiritual del mundo judío contemporáneo, el Rebe de Lubavitch, son propicios para aprender del Rebe y seguir su camino e indicaciones, que cambiaron el curso de la abrumadora asimilación del pueblo judío. Y para recibir las bendiciones que el Rebe sigue derramando desde las “alturas celestiales” redoblando los esfuerzos para fortalecer la vida judía de Torá y Mitzvot, única barrera contra la asimilación, y único medio para conectarnos con Di-s.
Para que todos los que se vieron beneficiados por la obra de Jabad, que es la obra de nuestro querido Rebe, reflexionen sobre su deuda personal con el Rebe, y tomen decisiones positivas para fortalecer y expandir las instituciones del Rebe que son su legado viviente.
Y el Rebe no se cansaba en repetir: “La acción es lo principal”

Rabino Tzví Grunblatt

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario