Amo de las cuentas

Reb Zalman Sender eran uno de los jasidim más prominentes del Alter Rebe, Rabí Shneur Zalman de Liadi. Era un comerciante muy exitoso que siempre tenía su mano abierta para ayudar a su familia y extraños. Repentinamente, sus asuntos comerciales empezaron a fallar. Las cosas se agravaron tanto, al punto que debió declararse en quiebra.

Sus deudores pululaban a su alrededor, exigiendo cobrar y sus problemas lo agobiaban. Para complicar las cosas, tenía dos hijas en edad de casarse así como varios parientes pobres que también necesitaban ayuda para sus bodas. ¿Qué podía hacer? Decidió contar sus problemas a su Rebe, así que partió a Liadi.

Llegó a la tarde, y después de recitar las oraciones con un minian (quórum para la oración), se sentó para esperar su turno para una audiencia privada con el Rebe. Cuando finalmente estuvo en el estudio del Rebe, le vertió su corazón, relatando todo lo que lo había ocurrido, cómo todos sus contratos comerciales habían fallado y lo habían dejado sin dinero.

‘Rebe’, dijo “si es la Voluntad del Cielo que me hunda en la pobreza, estoy listo para aceptar el decreto con amor, pero si soy incapaz de pagar mis deudas y casar a mis hijas y a las otras jóvenes que ponen sus ojos en mí para su salvación, no puedo aceptarlo. ¿No sería acaso un Jilul Hashem- deshonro del Nombre Divino? Una cosa es que Di-s ha decidido castigarme, pero por qué Él debe hacerlo de este modo, trayendo vergüenza a Su honor? ¡Lo único que pido es que me permitan pagar a todos mis acreedores y poder casar a mis hijas y parientes jóvenes. Después de eso, estoy dispuesto a vivir para siempre en la pobreza, si ése es el deseo de Di-s!”
Rabí Shneur Zalman estaba escuchando atentamente a Reb Zalman Sender acerca de sus problemas. Cuando hubo terminado, miró profundamente en los ojos de su jasid con el corazón destrozado y dijo: “¡Sabes hablar sobre todas las cosas que necesitas, pero no tienes interés en absoluto en lo que se necesita de ti!”

Reb Zalman Sender sintió como si se le hubiera agujereado el corazón por las palabras de su Rebe. Abrió la boca inaudiblemente y se desplomó. Los jasidim, oyendo el porrazo en el suelo, se dieron prisa para intentar reavivarlo. Uno ofreció agua, otro, vodka, pero cuando Reb Zalman recobró la conciencia no tenía la necesidad de nada. Cuando se paró sobre sus pies estaba radiante con alegría e infundido de con una nueva visión de la vida.

Puso todos sus problemas detrás y enfocó su energía en estudiar Torá y los aspectos místicos. Asistió a cada curso que se dictaba, oraba con gran fervor. Todos sus actos estaban infundidos con profunda felicidad y alegría de un hombre a que está en paz con su porción.
El Shabat siguiente, Rabí Shneur Zalman habló públicamente de conceptos Cabalísticos. También aprovechó la ocasión para orar en nombre de su jasid, Zalman Sender que se hallaba sentado allí, escuchando cada palabra del Rebe . Era como si las Plegarias del Rebe entraran en el corazón de Reb Zalman así como ascendieron a los reinos más altos, por lo que en el curso de su estancia en Liadi, Reb Zalman logró juntar la fuerza para superar todas sus dificultades.

Una semana después que el Rebe lo bendijo, le dijo que volviera a su casa. A su llegada reasumió su rutina normal y efectivamente, su negocio empezó a repuntar. Dentro de un período relativamente corto de tiempo, había reconstruido su empresa e incluso estaba creciendo más que antes.

Cuando Rabí Shneur Zalman se enteró de la buena fortuna de la que su jasid, citó un pasaje de su obra maestra, el Tania, en referencia al asunto de problemas y tribulaciones: “Cuando uno es molestado por los asuntos mundanos… es el momento apropiado para transformar la tristeza volviéndose $amo de las cuentas’ (‘cuentas espirituales’)… y actuar de acuerdo al consejo de los Sabios de estimular constantemente la Buena Inclinación contra la Mala Inclinación. De esa manera eliminará la tristeza engendrada por los problemas mundanos, y entonces, logrará la verdadera alegría”

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