Historias de la Rebetzen Jaia Mushka Z”L

Unos relatos para compartir de la Rebbetzin Jaya Mushka publicadas en el libro “Ayer, hoy y siempre… El Rebe. Una antologia de historias jasidicas del Rebe de Lubavitch, Rabbi Menachem M. Schneerson”.

Historia 1

EL BILLETE

Junto con millones de otros, El Rebe y su esposa Rebbetzin Jaya Mushka Z”L fueron desarraigados de su hogar durante la Segunda Guerra Mundial. Poco después de que los Nazis subieron al poder, el Rebe y la Rebbetzin se mudaron de Berlín, donde ellos habían estado viviendo por varios años, a París. Ellos huyeron de París a mediados de 1940 en uno de los últimos trenes antes de la invasión alemana, y llegaron a Vichy, que sirvió de refugio para los judíos que huían.

Vichy estaba bajo el mando italiano y los italianos eran menos antisemitas que sus aliados alemanes. Sin embargo, era sólo relativamente seguro: la vida en cualquier ubicación en una Europa Nazi era peligrosa e insegura para los judíos.

Los hoteles locales no abrían sus puertas voluntariamente a los refugiados desamparados. A fin de entrar en un hotel, el huésped tenía que probar que él poseía por lo menos cien dólares. Esto sobrepasaba, por lejos, los magros medios de la mayoría de los refugiados.

El Rebe tenía solo un billete de cien dólares. El se aventuró afuera en las calles buscando refugiados necesitados.

Pasándole el billete, el dirigía al refugiado al hotel en el cual estaba alojado. Después de que el refugiado fuera admitido, él deslizaba de vuelta el billete al Rebe sin ser notado. El Rebe volvía a las calles con “el billete que abría la puerta”, buscando otro “cliente”.

(Pág. 75-76)

……….
Historia 2

ESCAPE A AMÉRICA

Entre las muchas estrictas regulaciones impuestas a los ciudadanos de un país en guerra, estaba la demanda de vender todo oro poseído en forma privada al gobierno. Un día, un judío desesperado golpeó la puerta del Rebe. “Por favor, ayúdeme. Vender mi oro con una tremenda pérdida me arruinaría totalmente y quebraría la posibilidad de mi familia de sobrevivir a esta terrible guerra. Por favor, guarde mi oro en su departamento”. El Rebe estuvo de acuerdo rápidamente en ayudar a un prójimo Judío. Las pepitas de oro fueron escondidas en un armario del minúsculo departamento.

Al poco tiempo, los italianos comenzaron a buscar oro en las moradas de los refugiados. La Rebbetzin Z”L estaba preocupada de que la posesión de la fortuna del hombre podría poner en peligro sus propias vidas, puesto que la posesión ilegal de oro era una ofensa capital. “Quizás deberíamos transferir el oro a otro lugar” sugirió ella ansiosamente. El Rebe fue firme. “No. Un prójimo Judío nos confió su fortuna completa, y es nuestro deber protegerla”.

Mientras tanto, esfuerzos desesperados estaban siendo realizados al otro lado del océano por el Rebe anterior, Rabbi Yosef Yitzjak Schneerson, para facilitar la inmigración del Rebe y la Rebbetzin a América.

Después de interminables y urgentes llamadas telefónicas, telegramas y horas de esfuerzo, los papeles necesarios y los pasajes de barco fueron obtenidos por la pareja. El viaje estaba programado para embarcar desde Portugal, donde llegaron sin contratiempos. Poco antes de abordar el barco a América, el Rebe recibió un telegrama de su suegro. “No viajes en ese barco” era el breve y sorprendente mensaje.

Tan pronto como un abrir y cerrar de ojos, el Rebe canceló las reservas y esperó la próxima partida. Más tarde, se supo que el primer barco había sido hundido por cañoneros alemanes. No hubo sobrevivientes. El Rebe y la Rebbetzin, en cambio llegaron felizmente a Nueva York el 28 de Sivan 5701 (1941).

“A mis ojos, el aspescto más sorprendente de este incidente” dice un jasid, “no es la visión a distancia del Rebe anterior, sino la aceptación incuestionable del Rebe a su instrucción. El obtuvo los papeles requeridos y los pasajes a través de una serie de milagros. Los nazis estaban al tanto de su identidad y no había ninguna certeza de otra partida adicional. Cualquier demora podría haber arriesgado su posibilidad de escape. Sin embargo, a pesar de que sus vidas corrían peligro, el Rebe siguió la instrucción de su suegro sin pensarlo dos veces”.

(Pág. 76-77)

……….
Historia 3

EL PEDIDO DE UNA ESTUDIANTE

Los alumnos del Seminario de Montreal fueron a Crown Heights el 22 de shvat (el iortzait de la Rebetzen Jaya Mushka). Cuando visitaron el Ohel, una niña de 17 años pidió una rápida recuperación para ella. Había entrado y salido de hospitales por años, con una seria condición del corazón. La clase retornó a Montreal el día siguiente.
En la cita siguiente con el médico de la jovencita, el doctor miró su historial médico, y luego a ella sorprendido. Llamó a otros cardiólogos, quienes, a su vez, la examinaron y a su historial médico y estuvieron igualmente sorprendidos. Fue enviada a casa con una nota de buena salud, para la emoción y absoluta felicidad de su familia y amigos.

(Pág. 198)

Fuente: “Ayer, hoy y siempre… El Rebe”. Una antología de historias jasidicas del Rebe de Lubavitch, Rabbi Menachem M. Schneerson publicado por el Beit Jabad de Paraguay en el año 1997.

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario