El tzadik y el médico

Durante la Primer Guerra Mundial, Rabí Shalom Dovber- 5to Rebe de Jabad- vivía en la ciudad de Rostov. Cierta vez fue visitado por uno de sus jasidim, que se encontraba muy enfermo y los médicos le habían diagnosticado una enfermedad terminal. El Rebe le recomendó viajar a Jarkov y allí visitar al Profesor Fabrikant, quien debía operarlo y le aseguró que así sanaría. El jasid viajó a Jarkov y visitó al Profesor. Éste lo revisó detenidamente y su diagnostico coincidió con el de los demás médicos. Pero se negó a llevar a cabo la operación pues la enfermedad -dijo- se encontraba en una situación tal que cualquier tipo de intervención podía acortar la poca vida que le restaba al paciente. El jasid volvió a lo del Rebe y le relató lo dicho por el Profesor Fabrikant. Rabí Shalom Dovber le ordenó volver a Jarkov, y el Rebe a su vez, envió un telegrama al médico- a quien conocía personalmente- pidiéndole que realice la operación. El judío volvió a Jarkov, y solicitó al doctor que lo operara. El Profesor, que ya había recibido el telegrama del Rebe, sopesó el asunto y decidió que de todas formas la cirugía no afectaría demasiado al paciente, ya que así como todos sus colegas y él mismo aseguraban, la situación era irreversible. Así que resolvió hacer caso al jasid. El enfermo se internó en el hospital y el Profesor Fabrikant llevó a cabo la operación. ¡Para su sorpresa descubrió que su diagnóstico era equivocado y que si no se realizaba la intervención, se hubiese desarrollado la enfermedad que aseguraban que sufría! Luego de un corto período de convalecencia, el jasid se sanó completamente. El Profesor Fabrikant, que era uno de los médicos más renombrados de su época, guardó el telegrama del Rebe por 25 años, y siempre recalcaba delante de sus colegas la enorme fuerza del Rebe. Likutei Sipurim

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