Relato en primera persona

Cuenta Rabi Israel Baal Shem Tov:
“En mi 16 cumpleaños, el 18 de Elul de 5474 (1714), me encontraba en un pequeño pueblo. El posadero era un judío de extrema simpleza. Sabía sus plegarias con mucha dificultad, no tenía idea lo que significaban las palabras. Pero tenía un gran temor a Di-s y sobre cada cosa que le ocurría solía comentar: “Bendito sea Él, y Bendecido para siempre”. La esposa del posadero y compañera tenía otro dicho: “Bendito sea Su Sagrado nombre”.
Aquél día, fui a meditar solo a las pasturas, como nos han enseñado los Sabios, que en día del cumpleaños, uno debería meditar durante un período de tiempo. En mis meditaciones recité Salmos y me concentré en las combinaciones de los nombres Divinos.

Mientras me encontraba sumergido en esto, perdí conciencia de mi alrededor. De repente, vi al Profeta Eliahu, con una sonrisa en su rostro. Quedé muy sorprendido de haber sido meritorio de la revelación del Profeta mientras me encontraba solo. Cuando estaba con el Tzadik Rabí Meir, y también con otros Tzadikim ocultos, también tuve la suerte de ver al Profeta Eliahu. Pero tener el privilegio de hacerlo estando solo, me dejó muy sorprendido. Es comprensible, que no pude interpretar la son- risa en el rostro de Eliahu.
Y esto fue lo que me dijo: “Ten cuidado, luchas con mucho es- fuerzo para enfocar tu mente en los nombres Divinos que surgen de los versículos de los Salmos que David, Rey de Israel compuso. Pero Aarón Shlomo, el posadero y Zlota, su esposa que son tan ignorantes de las combinaciones de los Nombres Divinos que se extienden de las palabras
“Bendito sea Él, y Bendecido para siempre” que él recita y “Bendito sea Su Sa- grado nombre” que ella recita, pero aún así estas combinaciones hacen gran re- vuelo en todos los mundos, mucho más que aquellas de los Nombres Divinos que los grandes Tzadikim pueden crear”.

Luego, el Profeta Eliahu me contó sobre el placer que siente Di-s, alegóricamente, de las alabanzas y agradecimientos de los hombres, mujeres y niños que Lo alaban. Especialmente el agradecimiento que vienen de la gente simple, y más específicamente cuando es una alabanza continua, ya que están asiduamente unidos con Di-s, bendito Sea, con su corazón lleno de fe y sinceridad.
Desde aquél momento, decidí hacerme cargo de acercar al servicio de Di-s a hombres, mujeres y niños e instarlos a decir pa- labras de alabanza a Di-s. Siempre les preguntaba sobre su salud, la salud de sus hijos, sobre su bienestar material, y ellos me respondían con diferentes palabras de plegaria y alabanza a Di-s, cada uno a su manera.
Hice esto durante muchos años, y en una de mis reuniones con los Tzadikim ocultos, todos ellos aceptaron este camino…

De encontrar lo más místico en el más simple de los hombres, el Baal Shem Tov prosiguió hallando las chispas Divinas en cada cosa mundana, la esencia de Di-s en todas partes y en cada evento.
Cuando la verdad de sus manantiales se expanda, la Era del Mashiaj llegará, que sea antes de lo que pensamos.

* Por Tzvi Freeman

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