Pequeña historia sobre la Ieshiva Tomjei Tmimim

Por los editores de HaTamim (en ocasión de su 40º aniversario)

Han pasado cuarenta años (1897-1937) desde que la Sagrada institución la Ieshivá Tomjei Tmimim fue establecida en Lubavitch por nuestro sagrado maestro y Rebe, Rabí Shalom DovBer Schneerson (de bendita memoria).
La historia de la sagrada Ieshivá puede dividirse en dos períodos generales:
a) El período en el cual la Ieshivá se encontraba en Rusia, entre los años 1897 y 1921
b) El presente período en el que la Ieshivá está localizada en Polonia desde el año 1921.
Bajo la influencia del gran fundador de la Ieshivá, y luego bajo la influencia del hijo del fundador, el Rebe anterior, Rabí Iosef Itzjak Schneerson, el líder actual de Jasidei Jabad, la Ieshivá ha crecido y se ha desarrollado. El cuerpo estudiantil ahora llega a los cuatrocientos o quinientos alumnos.

Durante sus primeros veinticuatro años (en Rusia) nuestra sagrada Ieshivá brilló en dos sentidos: por los aspectos revelados de la Torá, y por las enseñanzas de Jabad.
Ha sido una fuente de poder incluso mayor, de la cual se nutrieron miles de estudiantes. Durante su primer período, la Ieshivá produjo cientos de rabinos y grandes eruditos, shojatim (matarifes) expertos, y cientos de estudiosos de la Torá que se destacan en estudio y en temor al Cielo. Algunos son hombres de negocios, y otros son simples trabajadores, pero todos han extendido sus alas en los campos de la Torá y de la Avodá. La influencia de su espíritu se ha extendido sobre los que los rodean. Honran y glorifican no solo su fuente espiritual, sino también a la tradición judía.

La Ieshivá ha sufrido varios exilios y trastornos bajo el régimen soviético. Al mismo tiempo, también sufrió los terribles decretos y persecuciones de la Yevsektzia. Pero el Rebe se irguió siempre montando guardia, usando todos sus poderes para fortificar y apoyar a la Ieshivá- Con la ayuda de Di-s, tuvo éxito en preservar la existencia de la Ieshivá, para que pueda continuar diseminando la Torá y pueda seguir aceptando un gran número de estudiantes.
En el año 1921, en el aniversario de fallecimiento de su fundador (y su padre), la Ieshivá se trasladó a Polonia, en donde pudo comenzar a expandirse. Multitudes de estudiantes de todas partes de Polonia y de países vecinos comenzaron a venir a Varsovia, a la nueva sede de la Ieshivá.

La Ieshivá se mudó varias veces de sede, para proveer al número creciente de estudiantes un lugar más espacioso y cómodo. La Ieshivá también abrió otras sucursales en diferentes ciudades de Polonia y en el exterior. En el año 1936, la Ieshivá central (junto con sus estudiantes mayores) se mudó a Otwock (dejando a las tres clases menores en Varsovia).
Otwock es un lugar de veraneo famoso y un spa para la salud, no lejos de la capital. Allí, la Ieshivá tiene a su disposición varios edificios con muchos dormitorios, localizados en un gran parque con árboles, proveyendo así de un medio ambiente sano y natural. Esto levanta los ánimos a los estudiantes, y tiene un efecto beneficioso tanto en el progreso de sus estudios como en su salud.

Hay ahora siete edificios adicionales en varias ciudades, todos bajo el mando de la Ieshivá central en Otwock-Varsovia. El número total de los estudiantes en la Ieshivá central y de sus otras sucursales llega a los cientos. Son estudiantes felices, que poseen facultades mentales agudas y perfecto temor a Di-s. Quien sea que los vea, los reconoce como “los niños bendecidos por Di-s”.

La sagrada Ieshivá Tomjei Tmimim es una de las Ieshivot más grandes del mundo, tanto en tamaño como en estatura. Sin embargo, su naturaleza y carácter como Ieshivá Jabad la hace única entre las otras Ieshivot: El campo es especial, los árboles son especiales, y aquél que los ha plantado y los cuida es especial. Tomjei Tmimim no es meramente una academia para el estudio y para la enseñanza; es también una facilidad para el entrenamiento, en donde la juventud Judía se entrena en Torá y Avodá, para que el estudio de la Torá y el cumplimiento de las Mitzvot puedan realizarse con vitalidad interna, y que no sea solamente algo de memoria.

En una carta escrita para Anash (familias de la comunidad) en ocasión a su fundación, nuestro santo fundador describió las metas de la Ieshivá como:
“Un lugar en donde los Bajurim (muchachos) que deseen estudiar, puedan hacerlo, y además, puedan seguir un estudio diligente de la Gemará, Rashi y Tosafot. Sin embargo, todo esto debe estar bajo la supervisión correcta, para que las semillas de la fe y la piedad se implanten en sus corazones. Sus ojos deben iluminarse con la luz de la sabiduría, para que puedan entender a Di-s, y sabes lo que Di-s les demanda: servir a Di-s y seguir Sus caminos. Que la luz de la Torá, mitzvot y Avodá brille dentro de ellos, para que puedan ganar mérito tanto para ellos y para la sociedad.
La Ieshivá adoptó dicha meta, educar a la juventud Judía de acuerdo al espíritu de la Torá como una entidad completa y los caminos del Jasidut. Esto implica que además de estudiar los aspectos revelados de la Torá, Guemará y Poskim, una sesión especial fue instituida todos los días para estudiar el enfoque de Jabad y aplicarlo a las enseñanzas del Jasidut.”
Este estudio de Jabad Jasidut, implanta una base firme de amor a la Torá y temor a Di-s en los corazones de los estudiantes, a través del entendimiento y la apreciación, y basado en sus esfuerzos intelectuales a través de la sabiduría, entendimiento y conocimiento.

Así, la mente del estudiante adquiere una sabiduría más amplia y un correcto entendimiento de la esencia y del significado del Judaísmo. Esto también le da la fuerza de sobreponerse a las atracciones de otros tipos de vida, sin siquiera desviarse un poco del camino correcto. Más aún, a través de la fuerza interna de su alma, también tiene el poder y la fuerza de influenciar a sus vecinos.

Durante las dos generaciones de su existencia, la Ieshivá ha cumplido con la gran misión en el plano más alto. Cientos, sino miles de increíbles eruditos de la Torá, Temimim, se distribuyen en muchos países. Donde sea que viven, son reconocidos por su increíble estudio de la Torá, por su piedad, y por sus maneras sagradas. Muchos distinguidos entre ellos, son prominentes Rabinos en Europa y América, Shojatim, e incluso hombres de negocios prósperos que proveen de ayuda espiritual al público.

La Ieshivá también contempla las necesidades físicas de sus estudiantes: pan y condimentos, ropa y zapatos, cuidado médico y rehabilitación. Los estudiantes reciben todo esto de manera muy honrada, y con mucha alegría…

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