Vaikra

Horario para el encendido de las Velas de Shabat:
Buenos Aires 18:51 – Rosario 18:59 – Tucumán 19:16 – Bahía Blanca 19:07 – Concordia 18:59 –
Córdoba 19:13 – Salta 19:17 – S. Fe 18:59 – Bariloche 19:44 – Mendoza 19:32

“EL REBE RASHAB”

Este miércoles, 2 de Nisan, es el aniversario del fallecimiento de Rabí Shalom Dovber (el Rebe Rashab), quinto Rebe de Jabad-Lubavitch, ocurrido en 1920.
El Rebe Rashab tenía sólo 22 años cuando su padre, Rabi Shmuel, falleció. No fue sino hasta varios años después que Rabi Shalom Dovber tomó el lugar de su padre y asumió el liderazgo.
Había una vez un judío que vivía en la ciudad de Nevel que era conocido como “Reb Zalman, el Arenque”, pues se ganaba la vida vendiendo toda clase de pescado en escabeche.
Un día, Reb Zalman se enfrentó a un dilema terrible cuando su terrateniente de repente decidió vender la casa en la que vivía. Aunque buscó por todas partes, fue incapaz de encontrar un apartamento adecuado, y no podía permitirse el lujo de comprar el departamento, pues no tendría suficiente dinero para comprar pescado. Sin saber qué hacer, Reb Zalman fue a ver al Rebe Rashab para pedirle consejo.
“¿Qué debo hacer, Rebe?”, imploró.
“Comprar ambos, la casa y los pescados”, respondió el Rebe.
Reb Zalman se preguntó qué quizo decir el Rebe. Si tuviera el dinero para comprar todo, razonó, no habría venido hasta aquí para preguntarle qué hacer.
De repente, una idea se le ocurrió. Tal vez su propietario accedería a vender la casa por la mitad del precio en efectivo de inmediato, mientras que el resto se pa- garía en cuotas. ¡Tal vez el mayorista de pescado haría el mismo trato!
Reb Zalman dijo a ambos lo que el Rebe había dicho, y el propietario y el mayorista de pescado estuvieron de acuerdo con esta forma de pago.
Al final compró ambas: la casa y el pescado.

Durante una de las visitas del Rebe Rabí Shalom Dovber junto a su hijo, Rabí Iosef Itzjak a Paris, se dirigieron a uno de los hospitales de la ciudad, para cumplir con el precepto de “visitar a los enfermos”. En uno de los pasillos no- taron que un judío se hallaba en un rincón, llorando. El Rebe se le acercó y le preguntó cuál era la razón de su llanto. El
hombre le relató que su es- posa hace varios días que está internada y no puede dar a luz.
El Rebe pidió entrar a la habitación de la mujer. Cuando ingresó, le preguntó si estaba dispuesta a asumir el compromiso de encender las velas de Shabat. La mujer, de- bido a su situación, no pudo responder. Sólo movió la cabeza asintiendo.
A los pocos minutos que el Rebe
abandonó la habitación, dio a luz a un hermoso y saludable niño.
***
Rabí Shalom Dovber de Lubavitch, escribe en uno de sus Maamarim: “Ha- llamos en los grandes Tzadikim (justos), el hecho de que no apreciaban el sabor de la comida, debido a la fuerza del Alma Divina, que no desea saborear el gusto de lo material. También hallamos en grandes Tzadikim que no veían lo que no desea- ban ver, y no escuchaban lo que no de- seaban oír, y todo ello se debe a la oposición del Alma Divina de ver o es- cuchar lo que no es acorde a ella”.

* Sefer Hamaamarim, 5654, Pág. 25

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