Pinjas

23 de Tamuz de 5772 – 13 de Julio de 2012
Parasha Pinjas

Horario para el encendido de las Velas de Shabat:
Buenos Aires 17:40 – Rosario 17:53 – Tucumán 18:24 – Bahía Blanca 17:45 – Concordia 17:55 – Córdoba 18:10 – Salta 18:29 – S. Fe 17:56 – Bariloche 18:14 – Mendoza 18:25 – Asunción 17:00

EL BAGEL ASIMILADO
El grito resuena en todo el mundo: ¡continuidad! Y lo que el término continuidad implica, evidentemente, es una lucha por la supervivencia, porque sólo cuando se está a punto de desaparecer es necesario hablar de continuidad. Una nota de tapa del New York Times titulada: “The Assimilating Bagel” (algo así como el Bagel Asimilado), dijo esto: El bollo que solía ser duro, redondo con un agujero grande en el centro, el mundialmente renombrado bagel, era una especialidad judía, que cuando se come con queso crema y salmón ahumado permite olvidar momentáneamente los problemas mundanos. Sin embargo, el bagel está cambiando rápidamente. Su corteza es cada vez más suave, el agujero se hace más pequeño y poco a poco, el bagel, único en su tipo, se está convirtiendo en un bollo más… Si comparamos el “bagel” con “los judíos”, la metáfora es evidente. Los judíos se están asimi-lando con una rapidez aterradora. En el Beit Jabad en la Universidad de Stanford, me llaman padres angustiados por el matrimonio inminente de su hijo o hija. Siempre estoy de acuerdo en tener una charla con el estudiante, y en la mayoría de los casos, la historia es la misma: “Mamá y papá me enviaron a la escuela hebrea, y me hicieron un Bar o Bat Mitzvá. Sin embargo, enviaron mensajes contradictorios. Cuando me he olvidaba de mi educación laica, se enojaban, pero cuando me perdía clases de hebreo, no les importaba. Aprendí acer-ca de las leyes de la vida judía, pero no parecía que las observáramos, o si lo hacíamos, era de forma selectiva. Dijeron que el judaísmo les importaba, pero sus acciones demostraban que no importaba mucho. En mi bar / bat mitzvá, estaban más preocupados por el catering, que por si había entendido las palabras que recité en la sina-goga. Cuando crecí, estaban más interesados ??en la universidad y carrera que elegiría que en si me interesaba seguir el judaísmo. Ellos quieren que me case con un judío/a, pero no me dieron ninguna razón real de por qué”. LA NUEVA CUARTA GENERACIÓN Se dice que la riqueza heredada tiene una duración de tres generaciones. Lo mismo se aplica a la herencia judía. Los jóvenes de hoy son, en gran medida, la cuarta generación. En esta generación, la identidad judía se renueva o desaparece. El la Hagadá de Pesaj vemos a los famosos cuatro hijos en la mesa del Seder. Estos pueden representar a cuatro generaciones sucesivas. El hijo sabio es la generación de inmigrantes que recibió una buena educación judía y aún vive judaicamente. El hijo rebelde es la segunda gene-ración, que carece de una educación judía significativa, abandona la identidad judía para la integración social. El niño “simple” es la tercera generación, confundida por los mensajes contradictorios de los abuelos y los padres no religiosos. El niño que no puede ni siquiera hacer la pregunta es la cuarta generación, que ya no dispone de una memoria o el contexto de la vida judía. Los jóvenes de hoy no dan por sentado que van a casarse con otro judío o establecer un hogar judío, o van a criar a los hijos como judíos. Nada puede darse por sentado en la cuarta generación, especialmente en una sociedad abierta, con su enorme mercado de las ideologías en competencia. DE AMAR Y VIVIR PARA LA CONTINUIDAD La cuarta generación elige ser judío por una sola razón: conocer la historia sagrada de nuestro pueblo, sintiendo la riqueza de la vida judía, la comprensión de la profundidad del judaísmo, y el sentirse orgulloso de ser judío. Para guiar a sus hijos a la tierra prometida de la herencia judía, el padre tiene que estar ahí también. En el siglo XIII el Sefer HaJinuj ha expresado esta verdad: “El corazón va detrás de la acción” Somos lo que hacemos. Ser judío requiere un compromiso constante de estudios judaicos y acciones judías. Sin esto, la identidad se desvanece y muere. Necesitamos un Proyecto de educación, para que todos los niños judíos experimenten, aprendan y vivan su patrimonio y sepan: Ser Judío es ser un heredero moral y espiritual de los que estuvieron en el Monte Sinaí, un heredero de la fe más antigua, resistente e imponente del mundo. Esta forma de vida sólo puede ser sostenida a través de la familia judía, y de la elección cons-ciente de construir un hogar judío. Ningún niño que ha sido tocado por el espíritu de la eternidad del judaísmo, estaría dispuesto a romper el vínculo entre el pasado y el futuro. La renovación de la educación de la Torá es la única vía para la renovación del pueblo judío. Esto y sólo esto pondrá fin a la crisis de la continuidad judía.
Rabino Dov Greenberg

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