Matot-Masei

ROSH JODESH
1 de Av de 5772 – 20 de Julio de 2012
PARSHAT Matot – Masei

Horario para el encendido de las Velas de Shabat:
Buenos Aires 17:44 – Rosario 17:57 – Tucumán 18:27 – Bahía Blanca 17:50 – Concordia 17:59 – Córdoba 18:14 – Salta 18:32 -
S. Fe 18:00 – Bariloche 18:20 – Mendoza 18:30 – Asunción 17:03

LO QUE NOS FALTA
¿Quién escribió lo siguiente? Mashíaj [el Mesías] restaurará el reino de David a su gloria de antaño, a su soberanía original. Él edificará el Templo Sagrado y reunirá a los dispersos de Israel. En su tiempo, todas las leyes [de la Torá] se restablecerán como antes, los sacrificios se ofrendarán, y el año sabático y el año jubilar se instituirán como se indica en la Torá. Quien no cree en él o no anticipa su venida, niega no sólo a los otros profetas, sino también a la Torá y Moisés… ¿Quién dijo esto? ¿Un sacerdote exiliado que sobrevivió a la destrucción del Templo? ¿Un místico de Safed del siglo XVI?¿ El Rebe de Luba-vitch? Recuerdo una discusión que tuve una vez sobre la cuestión de un futuro Templo. La persona que me estaba debatiendo afirmó que había diferentes opi-niones sobre esto en el judaísmo clásico. Los “Rabinos derechistas” dicen que sí. Pero ¿qué pasa con el filósofo ilustrado como Maimónides? ¿No dijo que mientras que el templo pudo haber sido un componente necesario de la vida religiosa en el clima cultural de aquellos tiempos, es un anacronismo en el mundo de hoy? (Mi amigo se refería a un pasaje en la Guía de Maimónides para los perplejos que podría ser entendido de esta manera.) En respuesta, tomé el libro número 14 de Mishné Torá de la estantería y le mostré el párrafo antes citado, escrito por el mismo Maimónides más de ocho siglos atrás, donde establece inequívocamente que la reconstrucción del Templo Sagrado es una parte integral de la futura redención, el cual el Judío ora y anticipa todos los días de su vida. El Diez de Tevet es el aniversario del asedio de Jerusalén, lo que llevó a la destrucción del Templo Sagrado 30 meses más tarde. En este día, Judíos en todo el mundo ayunan y llorar por la destrucción del Templo, y rezan por su reconstrucción. Así que este es un buen momento como cualquier otro para preguntar: ¿Por qué necesitamos un Templo? ¿Qué es exactamente lo que nos falta? La raza humana ha aprendido mucho durante los últimos 6000 años. Filosofábamos nuestro camino a la ciencia, y luego la ciencia nos condujo hacia el misticismo. En el camino, hemos inventado la literatura, el arte, el amor romántico, la economía, la democracia y la psicología. Pero todavía no sabemos cómo vivir nuestras vidas. Ponga a veinte personas en una habitación. Es probable que usted llegue a un acuerdo unánime a-cerca de la santidad de la vida, los derechos humanos, la igualdad, la libre elección, la paz mundial, etc. Sin embargo, déjelos fuera de la habitación para que sigan su vida cotidiana, y usted tendrá veinte opiniones diferentes sobre lo que significan estas cosas y cómo deben aplicarse. Ideas y principios no es suficiente. Ellos definen la situación en general, pero son pocos los conflictos en lo general. La mayoría de nuestros conflictos y dilemas son acerca del cómo, cuándo y dónde. No es suficiente saber lo que está bien, debemos tener conocimiento profundo sobre lo correcto, para así entender sus gustos, paralelismos, etc. Es como la diferencia entre que nos muestren una foto de una persona y estar casada con esa persona por veinte años. En el primer caso, solo conozco su cara y nombre, pero si me lo encuentro en la calle puede ser que ni siquiera me de cuenta que es el. Pero ¿acaso sé cómo le gusta su café? ¿Sé que talla de calzado usa y cuántas horas necesita dormir? ¿Sé cómo sonríe cuando lo halagan y cómo reacciona cuando lo insultan? No es suficiente saber que “A” es bueno y “B” malo, que “X” es correcto e “Y” incorrecto. Debemos ver lo bueno de cerca, lo suficiente como para poder discernir los detalles. Debemos vivir con justicia y sentirlo dentro de nosotros. Necesitamos una relación íntima con Di-s. En cierta medida, es posible llegar a esta íntima relación en el mundo de hoy en día. Tenemos la Torá, en donde Di-s puso Su alma y personalidad, Sus aspiraciones e idiosincrasias. La Torá nos da una guía de nuestra vida, tanto espiritual como práctica, respondiendo nuestro anhelo por la intimidad con lo Divino mientras gobernamos nuestra conducta en el mundo físico. Pero el problema es que la Torá es un documento escrito. Entonces, ¿qué le dirías a una persona que dice: “Yo también tengo una “Torá”, y mi tradición tiene una interpretación diferente acerca del bien y el mal”? ¿Y cómo podemos estar seguros de que todos nuestros matices son correctos y que el texto escrito es óptimamente aplicable a nuestras vidas? ¡Si sólo hubiera un lugar en donde la bondad y la justicia vivieran!. Un lugar con dirección y número de teléfono, dónde pudiéramos físicamente ir y llevar a nuestros primos y vecinos. “¡Mira!”, diríamos, “aquí esta la verdad, eso es bondad, y esto justicia, ¿Ves?”, y ellos verían. Había tal lugar: El Sagrado Templo de Jerusalém, el hogar de Di-s en este mundo físico. Eso es lo que nos falta.

* Por: Yanki Tauber

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario