Iom Kipur y Sucot

La plegaria robada

Relato del Midrash:
Cuando Moisés subió a la morada celestial, escuchó a los ángeles cantando las palabras “Baruj Shem kevod maljuto leolam vaed” (“Bendito sea el nombre de la gloria de Su reino por siempre jamás”), y en su descenso se lo enseñó al pueblo de Israel. ¿Por qué Israel no proclama estas palabras abiertamente, (sino que las susurran en voz baja durante el servicio diario del Shema)? Rab Asi dice: “Esto es comparable a un hombre que robó una joya del palacio real y se lo da a su mujer. “Te imploro” le dice a ella, “nunca uses esta joya en público, sólo en la intimidad de tu hogar ” Sin embargo, en Iom Kipur, cuando son puros como ángeles, proclaman estas palabras en voz alta”.

A simple vista, este Midrash genera más preguntas que su respuesta. Si la plegaria le pertenece a los ángeles, ¿por qué Moisés se las robó? Si anunciamos el robo en Iom Kipur, ¿cuál es el propósito de una mayor cautela después de Iom Kipur? ¿Cómo Iom Kipur mejora nuestra pureza?

El Judío y Di-s
Inmediatamente después de este relato, el Midrash continúa explicando que hay cinco niveles del alma, y el más elevado es la Iejidá (de la palabra Iajid que significa “único”). El Midrash nos cuenta de la conexión que hay entre Di-s y el alma, especialmente en el quinto nivel. “Así como Di-s es único…así también el alma”

El Sumo Sacerdote y los Ángeles
Una vez al año, en Iom Kipur, el sumo sacerdote solía entrar al Santuario interior del Templo, conocido como el Santo de los Santos. El Talmud Ierushalmi (Ioma 1:5) nos enseña que cuando el sumo sacerdote entraba allí en día de Iom Kipur, estaba solo con Di-s, incluso los ángeles no tenían permitido entrar. Esto quiere decir que la conexión entre Di-s y el alma humana en ese momento era tan intensa que estaba más allá de la capacidad espiritual de los ángeles.

La Conexión en la Vida Moderna
No tenemos nuestros Servicios del Templo Sagrado hoy en día, pero en su lugar tenemos las plegarias. Oramos tres veces al día. En Shabat y Festividades agregamos una cuarta plegaria, Musaf, que significa “adición”. Iom Kipur es el único día del año en el que agregamos “Neilá”, una quinta plegaria, cuando el sol se está poniendo debajo del horizonte y el día está llegando a su fin.

Los Jasidim explican que las plegarias están conectadas a los cinco niveles del alma. Por lo que la quinta plegaria que decimos en Iom Kipur, representa la Iejidá. Durante todo el año, este nivel se encuentra oculto en nosotros, ya que es muy sagrado para el mundo físico. Pero en Iom Kipur, la Iejidá se revela. Este es el nivel que era revelado por el Sumo Sacerdote en el Santo de los Santos. En nivel que, como el Talmud nos enseña, está más allá de los ángeles y el Midrash dice que es uno con Di-s.

El Ladrón Honesto
Ahora entendemos el secreto detrás del llamado “ladrón” de la plegaria de “Baruj Shem”. Esta sagrada plegaria debe ser recitada solamente por el ser más espiritual. Los ángeles tienen derecho a cantarlo. Y en el nivel más elevado, Iejidá, cada una de nuestras almas es más sagrada que los ángeles, y es por esto que lo cantamos durante el año.

Pero como este nivel no es evidente en nosotros durante el año, lo cantamos en voz baja. Decirlo en voz alta sería una forma de “robo”. Somos santos, pero nuestra santidad está oculta, y es por esto que recitamos esta plegara, pero la ocultamos diciéndola en voz baja.

En Iom Kipur, cuando este nivel del alma está completamente revelado en nosotros, proclamamos esta plegaria en voz alta.

Por: Lazer Gurkow

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