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Balak Behar Beshalaj Devarim Ekev Itró Jukat Ki tavo Ki Tetze? Koraj Masei Matot Mishpatim Nitzavim – Vaielej Noaj Parashá Bejukotai Pekudei Pinjas Ree Shoftim Tetzavé Truma Tzav Vaetjanan Vaiakel Vaikra

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Ajarei Kedoshim Balak Behalotjá Behar – Bejukotai Beshalaj Devarim Ekev El mayor milagro de todos Emor Iom Kipur y Sucot Itro Jaie Sará Jukat Ki Tavo Ki Tetzé La caída de un mito Lej Lejá Matot – Masei Miketz Mishpatim Nitzavím – Vaielej Noaj Parasha Koraj Pesaj 5773 Pinjas Ree Sangre, vida y muerte Shavuot Shelaj lejá Shemot Tazría – Metzorá Tetzavé Toldot Trumá Vaerá Vaerá Vaetjanan Vaiakel – Pekudei Vaiejí Vaierá Vaieshev Vaikra Vaishlaj Vaitzé

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Balak Behalotjá Behar-Bejukotai Bereshit Beshalaj Devarim Ekev Emor Itró Jaiei Sara Jukat Ki Tavó Ki Tetzé Ki tisá Koraj Las Diez Plagas Previas a La Libertad Lej Lejá Matot-Masei Miketz Mishpatim Nasó Nitzavim Noaj Pinjas Ree Shelaj Shemini Shemot Shemot Shemot Shoftim Tazría – Metzorá Tetzavé Tishrei 5773 Toldot Trumá Tzav Vaerá Vaerá – “Polémica en Egipto entre los bastones y las serpientes” Vaetjanan Vaiakel – Pekudei Vaierá Vaigash Vaikra Vaishlaj

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Bamidbar Behalotjá Behar Bejokotai Beshalaj Devarim Ekev Emor Itró Jaie Sara Jukat Kedoshim Ki Tavó Ki Tetze Ki Tisá Koraj Lej Lejá Masei Matot Metzora Miketz Mishpatim Noaj Parshat Nitzavim-Vaielej Pekudei Pesaj Pinjas Reé Shavuot Shelaj Sheminí Shoftim Tazría Tetzavé Toldot Truma Tzav Vaetjanan Vaiakel Vaiejí Vaierá Vaieshev Vaieshev Vaietzé Vaigash Vaikra

5770 (2010)
Ki Tetzé Ekev Iom Kipur – Sucot 5771 Jaie Sará Jukat Ki Tavó La Redención en marcha Lej-Lejá Miketz Nitzavim-Vaielej-Hazinu Noaj Reé Shemot Shoftim Toldot Vaerá Vaiejí Vaierá Vaieshev Vaietzé Vaigash Vaishlaj

Itró

10 Shevat 5774
11 de Enero de 2014

Resumen de la parashá

Mientras Moshé llevaba a cabo su
misión en Egipto, su familia regresó a
Midián. Su suegro reconoció totalmente el
poder de Di-s y le ofrendó sacrificios. Observando
que Moshé estaba sobrecargado
de tareas judiciales, Itró le aconsejó que
nombrara jueces para ayudarlo y que él se
concentrara sólo en los casos más difíciles.
Moshé actuó conforme a este sabio consejo
e Itró regresó a Midián.
El primer día de Siván, después de su
partida de Egipto, los bnei Israel llegaron
al desierto de Sinaí y acamparon frente a la
montaña.
El seis de Siván, se oyó el llamado de
la trompeta y Moshé llevó al pueblo hasta
el pie de la montaña. La voz del Señor fue
oída por todo hombre, mujer y niño, mientras
formulaba las bases de la conducta
moral y religiosa de todos los tiempos:
1- Yo soy el Señor, tu Di-s, que te
saqué de la tierra de Egipto…
2- No tendrás otros dioses delante de
Mí…
3- No pronuncies el nombre del Señor,
tu Di-s, en vano…
4- Acuérdate del Shabat para santificarlo…
5- Honra a tu padre y a tu madre…
6- No matarás.
7- No cometerás adulterio.
8- No robarás.
9- No levantarás falso testimonio contra
tu prójimo.
10- No codiciarás la casa de tu
prójimo…
Resumen de la
“Parashá”
Itró

Mientras Moshé llevaba a cabo sumisión en Egipto, su familia regresó a Midián. Su suegro reconoció totalmente el poder de Di-s y le ofrendó sacrificios. Observando que Moshé estaba sobre cargado de tareas judiciales, Itró le aconsejó que nombrara jueces para ayudarlo y que él se concentrara sólo en los casos más difíciles.Moshé actuó conforme a este sabio consejo e Itró regresó a Midián.El primer día de Siván, después de su partida de Egipto, los bnei Israel llegaron al desierto de Sinaí y acamparon frente a la montaña.El seis de Siván, se oyó el llamado dela trompeta y Moshé llevó al pueblo hastael pie de la montaña. La voz del Señor fue oída por todo hombre, mujer y niño, mientras formulaba las bases de la conducta moral y religiosa de todos los tiempos:

1- Yo soy el Señor, tu Di-s, que te saqué de la tierra de Egipto…

2- No tendrás otros dioses delante de Mí…

3- No pronuncies el nombre del Señor,tu Di-s, en vano…

4- Acuérdate del Shabat para santificarlo…

5- Honra a tu padre y a tu madre…

6- No matarás.7- No cometerás adulterio.8- No robarás.

9- No levantarás falso testimonio contra tu prójimo.

10- No codiciarás la casa de tu prójimo…


Horario para el encendido de las Velas de Shabat:
Buenos Aires 19:48 – Rosario 19:53 – Tucumán 19:59 – Bahía Blanca 20:14
Concordia 19:50 – Córdoba 20:05 – Salta 19:54 – S. Fe 19:52 -
Bariloche 20:57 – Mendoza 20:26

¿Qué Aprendemos esta Semana de la Parshá?

Palabras egipcias en los diez mandamientos

El evento frente al Monte Sinaí, cuando el Altísimo se reveló a los ojos de todo Israel y le entregó la Torá, se abrió con el primer mandamiento: “Yo Soy Hashem tu Di-s…” El Midrash dice al respecto: que el término Anojí, (utilizado aquí para decir) Yo Soy -está (dicho) en idioma egipcio.
Esto despierta gran asombro: Los diez Mandamientos son “abarcativos de toda la Torá”-concentran y sintetizan la totalidad de la Torá. Entre ellos mismos, los dos primeros Mandamientos son los más sagrados, ya que “‘Yo Soy’ y No poseas’ los hemos escuchado de boca de la Guevurá (el Poder Divino)” Entre ambos, el primer Mandamiento es el de un nivel superior, y la primera palabra- ‘Anojí’- Yo- se refiere a la misma Esencia de Di-s (la Guemará dice que la palabra Anojí’ es la sigla de las palabras Aná Nafshí Ctavit Iehavit -literalmente: Yo mismo la escribí, la entregué’- pero también significa a Mí mismo Me He escrito y entregado. ¡¿Cómo es posible que precisamente esta palabra esté en idioma egipcio?!

EL OBJETIVO OBLIGA
Para entender esto debemos primero profundizar en la esencia y el objetivo de la revelación Divina en el Monte Sinaí. La Torá no fue entregada sólo a fin de preservar la santidad de la Lengua Sacra (=el hebreo bíblico); para ello no era necesaria la extraordinaria fuerza del evento frente al Monte Sinai. El Altísimo descendió sobre el Monte Sinaí para posibilitar la santificación y elevación espiritual de los elementos más bajos y más caídos -el idioma egipcio.
También previo a la entrega de la Torá se estudió Torá; la santidad existía desde antes. Pero el objetivo de la entrega de la Torá radicaba en unir la santidad con la existencia material; santificar y elevar también a los elementos más lejanos del mundo de lo sacro y de la Torá. Siendo que ése es el fin y el objetivo, éste se refleja de inmediato en la primer palabra de los Diez Mandamientos. Con ello se dan las fuerzas para unir el idioma egipcio, símbolo del nivel más bajo, con el cenit de la santidad- con Di-s mismo.

EL CAMINO HACIA DI-S
El hecho que Di-s mismo se invistió en “el idioma egipcio”, enseña que el camino hacia El pasa específicamente por servirlo a través de las cosas inferiores y bajas. Independientemente de lo elevado que sea uno en su dedicación al estudio de la Torá y la Plegaria fervorosa (‘el lenguaje sacro’)- con ellos sólo logra alcanzar un nivel limitado de la santidad. Pero al Altísimo propiamente dicho, a Su Gloria y Esencia, se llega sólo a través del“habeís bajado a Egipto” a través de elevarse con la conducta indicada por la Torá, los elementos materiales y bajos a la dimensión de la santidad.
Cuando el judío sale ‘de los cuatro cúbitos’ del estudio de la Torá y la plegaria, y se ocupa de la vida cotidiana terrenal de acuerdo a como manda la Torá llega al mismo Altísimo concretando Su Voluntad y el objetivo principal de la Creación y de la entrega de la Torá.

ELEVAR LA MATERIA
Más aún: ni siquiera es suficiente el cumplimiento de los preceptos, que se lleva a cabo con cosas terrenales, es deber del hombre alcanzar el nivel del mandato de ‘Conócelo en todos tus caminos’6, es decir, santificarla vida cotidiana, que también en ella se revele santidad (‘Conócelo’- a Di-s).
Y debe saberse que este no es un detalle tangencial y secundario, sino que en él se expresa el objetivo de la Torá toda. Sólo así puede el hombre unirse con Di-s mismo- con el Anojí, ‘Soy el que Soy’7

(Likutei Sijot, tomo 3, Pág. 892)






LEYES Y
COSTUMBRES DE
TU BIISHVAT
Tu Bishvat no está prohibida la
realización de trabajos, y tampoco
existe en él la obligación de comer
una comida festiva. Además no
hay rezos especiales para esta
fecha. Sin embargo, por cuanto
que Tu Bishvat es llamado “Rosh
Hashaná”, está prohibido ayunar
y no se dice tajanunim (pedidos de
perdón) en los rezos de Shajarit y
Minjá. Se acostumbra comer frutos
de los árboles y especialmente
los que fueron recordados en la
Torá que alaba a la Tierra de Israel:
“Tierra de trigo y cebada, de
viñas, higueras y granadas, tierra
de olivos y de miel (de dátiles)”
(Devarim 8:8)

LEYES Y COSTUMBRES DE TU BISHVAT

Tu Bishvat no está prohibida la realización de trabajos, y tampoco existe en él la obligación de comer una comida festiva. Además nohay rezos especiales para estafecha. Sin embargo, por cuanto que Tu Bishvat es llamado “Rosh Hashaná”, está prohibido ayunar y no se dice tajanunim (pedidos deperdón) en los rezos de Shajarit y Minjá. Se acostumbra comer frutos de los árboles y especialmente los que fueron recordados en la Torá que alaba a la Tierra de Israel:“Tierra de trigo y cebada, de viñas, higueras y granadas, tierra de olivos y de miel (de dátiles)”(Devarim 8:8)



El hombre es un árbol del campo

El año nuevo de los árboles, 15 de Shvat, nos permite contemplar nuestra afinidad con nuestra analógica botánica y lo que podemos
aprender.
Los componentes principales del árbol son: las raíces, que lo anclan al suelo y le suministran agua y otros nutrientes; el tronco, las ramas
y las hojas que componen su cuerpo, y la fruta, que contiene las semillas a través de las que el árbol se reproduce.
La vida espiritual del hombre incluye también las raíces, cuerpo, y fruto. Las raíces representan la fe, nuestra fuente de disciplina y
perseverancia. El tronco, las ramas y las hojas son el cuerpo de nuestra vida espiritual – nuestros logros intelectuales, emocionales y prácticos.
El fruto es nuestro poder de procreación espiritual – el poder de influir en los demás, para sembrar una semilla en un ser humano y ver germinar, crecer y dar fruto.
<strong>
Raíces y cuerpo</strong>
La raíz es la menos glamorosa de las partes de los árboles y la más crucial. Enterrada, prácticamente invisible, no posee ni la majestad
del cuerpo del árbol, el colorido de sus hojas, ni el sabor de su fruto.
Pero sin raíces, un árbol no puede sobrevivir.
Por otra parte, las raíces deben seguir el ritmo del cuerpo: si el tronco y las hojas de un árbol crecen y se propagan sin un aumento proporcional
de sus raíces, el árbol se derrumbará por su propio peso. Por otro lado, una profusión de raíces hace un árbol sano, más fuerte, incluso si tiene un magro tronco y algunas ramas, hojas y frutos. Y si las raíces son sólidas, el árbol rejuvenecerá si se daña el cuerpo o su rama.
La fe es la menos glamorosa de nuestras facultades espirituales. Caracterizada por una simple convicción y compromiso con la de una
fuente, que carece de la sofisticación de la inteligencia, el color vivo de las emociones. Y la fe está enterrada, su verdadero punto está oculto.
Sin embargo, nuestra fe, el compromiso supra-racional con Di-s, es la base de todo nuestro árbol. De ella se deriva el tronco de nuestra comprensión, de la cual se ramifican nuestros sentimientos, motivaciones y acciones.
Y mientras que el cuerpo del árbol también proporciona algo de su alimento espiritual, la mayor parte de nuestro sustento espiritual deriva
de sus raíces, de nuestra fe y compromiso con nuestro Creador.
Un alma puede crecer con un tronco majestuoso, numerosas ramas, hojas hermosas y exuberantes frutas. Pero estos deben ser igualados,
de hecho, superados por sus raíces. Por encima de la superficie, puede haber mucha sabiduría, profundidad de sentimiento, abundante
experiencia, copiosos logros y muchos discípulos, pero si estos no están conectados a tierra y vivificados por una fe y un compromiso aún mayor, es un árbol sin fundamento, un árbol condenado a colapsar bajo su propio peso.
Por otro lado, una vida puede ser bendecida con conocimiento escaso, escaso sentimiento y experiencia, escaso logro y poco fruto. Pero si sus raíces son extensas y profundas, es un árbol sano:
un árbol con la capacidad para recuperarse de los reveses de la vida,
con el potencial de crecer con el tiempo y convertirse en uno, más
hermoso y fructífero.
<strong>Frutos y semillas</strong>
El árbol desea reproducirse, difundir sus semillas para que echen raíces en lugares diversos. Pero su alcance se limita a la medida de sus propias
ramas. Por eso, busca otros mensajeros más móviles para transportar sus semillas. Produce frutos, en los que sus semillas están envueltas
por sabrosas y coloridas fibras y jugos de dulce aroma. Las semillas no despiertan interés en los animales y hombres, pero con su atractivo embalaje, logran después de consumirse el fruto externo, que se depositen sus semillas en diversos lugares. Cuando nos comunicamos con los demás, contamos con muchos dispositivos para hacer nuestro mensaje atractivo. Pero debemos tener en cuenta que esto es sólo el envase.
La semilla en sí es esencialmente insípida – la única manera de impactar a otros es mediante la transmisión de nuestra propia fe en lo que estamos diciendo, y nuestro propio compromiso de lo que estamos exponiendo.
Si la semilla está ahí, nuestro mensaje va a echar raíces en sus mentes y corazones. Pero si no hay semilla, no habrá descendencia a nuestro
esfuerzo, por más sabrosa que sea nuestra fruta.
(Basado en las enseñanzas del Rebe de Lubavitch)

El año nuevo de los árboles, 15 de Shvat, nos permite contemplar nuestra afinidad con nuestra analógica botánica y lo que podemos aprender.Los componentes principales del árbol son: las raíces, que lo anclan al suelo y le suministran agua y otros nutrientes; el tronco, las ramasy las hojas que componen su cuerpo, y la fruta, que contiene las semillas a través de las que el árbol se reproduce.La vida espiritual del hombre incluye también las raíces, cuerpo, y fruto. Las raíces representan la fe, nuestra fuente de disciplina yperseverancia. El tronco, las ramas y las hojas son el cuerpo de nuestra vida espiritual – nuestros logros intelectuales, emocionales y prácticos.El fruto es nuestro poder de procreación espiritual – el poder de influir en los demás, para sembrar una semilla en un ser humano y ver germinar, crecer y dar fruto. <strong>Raíces y cuerpo</strong>La raíz es la menos glamorosa de las partes de los árboles y la más crucial. Enterrada, prácticamente invisible, no posee ni la majestaddel cuerpo del árbol, el colorido de sus hojas, ni el sabor de su fruto.Pero sin raíces, un árbol no puede sobrevivir.Por otra parte, las raíces deben seguir el ritmo del cuerpo: si el tronco y las hojas de un árbol crecen y se propagan sin un aumento proporcionalde sus raíces, el árbol se derrumbará por su propio peso. Por otro lado, una profusión de raíces hace un árbol sano, más fuerte, incluso si tiene un magro tronco y algunas ramas, hojas y frutos. Y si las raíces son sólidas, el árbol rejuvenecerá si se daña el cuerpo o su rama.La fe es la menos glamorosa de nuestras facultades espirituales. Caracterizada por una simple convicción y compromiso con la de unafuente, que carece de la sofisticación de la inteligencia, el color vivo de las emociones. Y la fe está enterrada, su verdadero punto está oculto.
Sin embargo, nuestra fe, el compromiso supra-racional con Di-s, es la base de todo nuestro árbol. De ella se deriva el tronco de nuestra comprensión, de la cual se ramifican nuestros sentimientos, motivaciones y acciones.Y mientras que el cuerpo del árbol también proporciona algo de su alimento espiritual, la mayor parte de nuestro sustento espiritual derivade sus raíces, de nuestra fe y compromiso con nuestro Creador.Un alma puede crecer con un tronco majestuoso, numerosas ramas, hojas hermosas y exuberantes frutas. Pero estos deben ser igualados,de hecho, superados por sus raíces. Por encima de la superficie, puede haber mucha sabiduría, profundidad de sentimiento, abundanteexperiencia, copiosos logros y muchos discípulos, pero si estos no están conectados a tierra y vivificados por una fe y un compromiso aún mayor, es un árbol sin fundamento, un árbol condenado a colapsar bajo su propio peso.
Por otro lado, una vida puede ser bendecida con conocimiento escaso, escaso sentimiento y experiencia, escaso logro y poco fruto. Pero si sus raíces son extensas y profundas, es un árbol sano:un árbol con la capacidad para recuperarse de los reveses de la vida,con el potencial de crecer con el tiempo y convertirse en uno, máshermoso y fructífero.
<strong>Frutos y semillas</strong>El árbol desea reproducirse, difundir sus semillas para que echen raíces en lugares diversos. Pero su alcance se limita a la medida de sus propiasramas. Por eso, busca otros mensajeros más móviles para transportar sus semillas. Produce frutos, en los que sus semillas están envueltaspor sabrosas y coloridas fibras y jugos de dulce aroma. Las semillas no despiertan interés en los animales y hombres, pero con su atractivo embalaje, logran después de consumirse el fruto externo, que se depositen sus semillas en diversos lugares. Cuando nos comunicamos con los demás, contamos con muchos dispositivos para hacer nuestro mensaje atractivo. Pero debemos tener en cuenta que esto es sólo el envase.La semilla en sí es esencialmente insípida – la única manera de impactar a otros es mediante la transmisión de nuestra propia fe en lo que estamos diciendo, y nuestro propio compromiso de lo que estamos exponiendo.Si la semilla está ahí, nuestro mensaje va a echar raíces en sus mentes y corazones. Pero si no hay semilla, no habrá descendencia a nuestroesfuerzo, por más sabrosa que sea nuestra fruta.

(Basado en las enseñanzas del Rebe de Lubavitch)





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