Última enseñanza: Vaigash
5777 (2017)
Vaigash

5776 (2016)
Balak Behalotja Bereshit Devarim Ekev Especial Iom Kipur y Sucot Jaie Sara Jukat Ki Tavo Ki Tetze Koraj Lej Leja Matot-Masei Miketz Nitzavim Noaj Ree Shelaj Leja? Shoftim Toldot Vaetjanan Vaierá Vaieshev Vaietze Vaishlaj

5774 (2014)
Balak Behar Beshalaj Devarim Ekev Itró Jukat Ki tavo Ki Tetze? Koraj Masei Matot Mishpatim Nitzavim – Vaielej Noaj Parashá Bejukotai Pekudei Pinjas Ree Shoftim Tetzavé Truma Tzav Vaetjanan Vaiakel Vaikra

5773 (2013)
Ajarei Kedoshim Balak Behalotjá Behar – Bejukotai Beshalaj Devarim Ekev El mayor milagro de todos Emor Iom Kipur y Sucot Itro Jaie Sará Jukat Ki Tavo Ki Tetzé La caída de un mito Lej Lejá Matot – Masei Miketz Mishpatim Nitzavím – Vaielej Noaj Parasha Koraj Pesaj 5773 Pinjas Ree Sangre, vida y muerte Shavuot Shelaj lejá Shemot Tazría – Metzorá Tetzavé Toldot Trumá Vaerá Vaerá Vaetjanan Vaiakel – Pekudei Vaiejí Vaierá Vaieshev Vaikra Vaishlaj Vaitzé

5772 (2012)
Balak Behalotjá Behar-Bejukotai Bereshit Beshalaj Devarim Ekev Emor Itró Jaiei Sara Jukat Ki Tavó Ki Tetzé Ki tisá Koraj Las Diez Plagas Previas a La Libertad Lej Lejá Matot-Masei Miketz Mishpatim Nasó Nitzavim Noaj Pinjas Ree Shelaj Shemini Shemot Shemot Shemot Shoftim Tazría – Metzorá Tetzavé Tishrei 5773 Toldot Trumá Tzav Vaerá Vaerá – “Polémica en Egipto entre los bastones y las serpientes” Vaetjanan Vaiakel – Pekudei Vaierá Vaigash Vaikra Vaishlaj

5771 (2011)
Bamidbar Behalotjá Behar Bejokotai Beshalaj Devarim Ekev Emor Itró Jaie Sara Jukat Kedoshim Ki Tavó Ki Tetze Ki Tisá Koraj Lej Lejá Masei Matot Metzora Miketz Mishpatim Noaj Parshat Nitzavim-Vaielej Pekudei Pesaj Pinjas Reé Shavuot Shelaj Sheminí Shoftim Tazría Tetzavé Toldot Truma Tzav Vaetjanan Vaiakel Vaiejí Vaierá Vaieshev Vaieshev Vaietzé Vaigash Vaikra

5770 (2010)
Ki Tetzé Ekev Iom Kipur – Sucot 5771 Jaie Sará Jukat Ki Tavó La Redención en marcha Lej-Lejá Miketz Nitzavim-Vaielej-Hazinu Noaj Reé Shemot Shoftim Toldot Vaerá Vaiejí Vaierá Vaieshev Vaietzé Vaigash Vaishlaj

Behalotjá

10 Siván 5773
19 de Mayo de 2013

Resumen de la parashá

Aharón le fue confiada la tarea de disponer las seis lámparas exteriores de la Menorá de modo que sus luces se proyectaran hacia el brazo central. Los Leviím se prepararon para el servicio en el Santuario Móvil. Una fecha especial, el catorce de Iyar, fue destinada a aquellos que estaban impuros o se encontraban a demasiada distancia en Pesaj como para llevar la ofrenda respectiva. Azuzados por las multitudes ajenas que los habían acompañado en su salida de Egipto, los judíos se quejaron nuevamente, esta vez por la falta de carne en el desierto. Sus murmuraciones llevaron a Moshé a sentir que la carga de dirigir al pueblo era demasiado grande como para soportarla solo. Di-s respondió a la queja por la falta de carne y el gusto aburrido del maná, Hashem hizo que un fuerte viento arrastrara una gran cantidad de codornices desde el mar.

Aharón le fue confiada la tarea de disponer las seis lámparas exteriores de la Menorá de modo que sus luces se proyectaran hacia el brazo central. Los Leviím se prepararon para el servicio en el Santuario Móvil. Una fecha especial, el catorce de Iyar, fue destinada a aquellos que estaban impuros o se encontraban a demasiada distancia en Pesaj como para llevar la ofrenda respectiva. Azuzados por las multitudes ajenas que los habían acompañado en su salida de Egipto, los judíos se quejaron nuevamente, esta vez por la falta de carne en el desierto. Sus murmuraciones llevaron a Moshé a sentir que la carga de dirigir al pueblo era demasiado grande como para soportarla solo. Di-s respondió a la queja por la falta de carne y el gusto aburrido del maná, Hashem hizo que un fuerte viento arrastrara una gran cantidad de codornices desde el mar.


Buenos Aires 17:33 -Rosario 17:46 – Tucumán 18:17 – Bahía Blanca 17:39 – Concordia 17:48 – Córdoba 18:03 – Salta 18:21 – S. Fe 17:49 – Bariloche 18:08- Mendoza 18:19

“UNA HISTORIA REAL UN PROTAGONISTA CONOCIDO”
Reb Yosef vivía en la ciudad de Nikopol, en el norte de Bulgaria. Aunque su principal interés y alegría en la vida era el estudio de la Torá, mantenía a su familia con el sudor de su trabajo.
Para ello, estableció un negocio con un conocido y abrió una tienda. Pero la división de la labor resultó ser problemática. La rutina de Reb Yosef era despertar temprano en la mañana para orar, dirigirse a la casa de estudio durante varias horas, y no llegar a su tienda antes del mediodía.
Su compañero, que ya había tratado con los clientes durante varias horas, con el tiempo comenzó a resentirse. Res-petaba la diligencia de su socio en el estudio de la Torá, pero al mismo tiempo necesitaba ayuda en el aspecto práctico de la gestión de la empresa.
Una mañana Reb Yosef estaba estudiando cuando alguien planteó una cuestión particularmente compleja en ley de la Torá. La acalorada discusión que siguió se prolongó durante horas, mientras todos los estudiosos del Bet HaMidrash intentaban responder.
Cuando Reb Yosef levantó la vista del volumen de Talmud ya era bien entrada la tarde. Al llegar finalmente a la tienda, entendió que su socio estaba furioso. “¡Eso es!” casi e-chaba humo. “Ya he tenido suficiente. Deseo romper la sociedad” Reb Yosef le pidió a su socio que esperara un día más antes de la disolución, pues deseaba consultar con su esposa.
Esa noche fue a su casa y le pidió su opinión. Su esposa, una mujer justa, le aconsejó seguir estudiando, y no reducir el número de horas dedicadas al estudio de la Torá. “Si tu socio desea cerrarte una puerta, tengo plena fe en que Di-s, que abre las puertas de la salvación, seguramente desbloqueará otros canales a través de los cuales enviará su bendición” Animado por las palabras de su cónyuge, el próximo día Reb Yosef regresó a la tienda y anunció que estaba dispuesto a poner fin a la compañía de forma amistosa. Reb Yosef recibió la mitad del valor de las participaciones de la tienda y quedó sin empleo. “No tiene sentido dejar el dinero durmiendo en casa”, su mujer le aconsejó a la mañana siguiente. “¿Por qué no vas al mercado y buscas otro negocio?” Reb Yosef pensó que era una buena idea.
Pero estaba tan involucrado en sus pensamientos de Torá que por la fuerza de la costumbre sus pies lo llevaron en dirección a la sala de estudio, donde permaneció hasta la noche.
Sólo cuando su esposa le preguntó esa noche se acordó de lo que había pro-puesto hacer. “No te preocupes”, le dijo, “Di-s seguramente enviará algo en mi camino mañana” Al día siguiente, apenas había entrado en el mercado, un hombre excepcionalmente alto se le acercó con un enorme mortero para la venta.
Reb Yosef le entregó todo su dinero y compró el mortero. “¿Qué vamos a hacer con este viejo mortero?” su esposa preguntó cuando volvió a casa.
Pero Reb Yosef no estaba preocupado y se fue a estudiar Torá. Dos días más tarde tuvo un sueño curioso en el que el hombre alto que le había vendido el mortero le dijo un secreto. “Debes saber”, reveló, “que la buena suerte durante mucho tiempo te ha estado esperando, porque no estaba destinada a ser compartida con tu ex socio. Pero ahora que estás solo, la hora ha llegado” “El mortero y la maja que te vendí”, continuó, “están hechas de oro puro.
Debes conocer su valor real, para recibir una compensación justa. Entonces, debes ir a la tierra de Israel, y vivir en la ciudad de Tzfat ” A la mañana siguiente Reb Yosef contó su sueño a su esposa, quien inmediatamente llamó a un orfebre para una evaluación.
El orfebre frotó el polvo y la suciedad acumulada y se sorprendió por lo que vio. “¡Este mortero es hecho de oro puro!” , les dijo, y determinó que valía una fortuna. El mortero se vendió rápidamente, y Reb Yosef y su esposa se mudaron a la tierra de Israel y se establecieron en Tzfat.
De hecho, el dinero que recibieron de la venta fue suficiente para mantenerse por el resto de sus vidas.
Pero lo que más contento puso a Reb Yosef fue que finalmente pudo publicar sus dos grandes obras, el Beit Yosef y el Shulján Aruj.
Ya que Reb Yosef no era otro que el gran Rabi Yosef Karo, el famoso codificador medieval de la ley judía.

¿Qué Aprendemos esta Semana de la Parshá?

“ENCONTRAR LA UNIDAD”
“Y en esto consiste la obra del candelabro: una pieza de oro cincelada” (Bamidbar 8:4)

“ENCONTRAR LA UNIDAD” “Y en esto consiste la obra del candelabro: una pieza de oro cincelada” (Bamidbar 8:4) Nuestra Parshá abre con el mandato de Hashem a Aharón, el sacerdote, de encender el candelabro en el Templo. A continuación dice: “Y en esto consiste la obra del candelabro, una pieza de oro cincelado, desde su base, hasta su flor, era toda cincelada”. Los comentaristas bíblicos preguntan: ¿Acaso no se entregaron las disposiciones para hacer el candelabro ya mucho tiempo atrás, en la Parshá Terumá, y lo que trata aquí el texto es sobre el mandato de encenderlo? Siendo así, ¿por qué vuelve a repetir aquí la Torá los detalles de su elaboración? Rashi no se ve obligado a responder esta pregunta de forma directa, puesto que de acuerdo a su línea de pensamiento, el texto de nuestra Parshá no nos habla de las leyes de las luminarias, sino de la Parshá del candelabro, y por ende lo que hace la Torá es remarcar que la esencia del candelabro radica en haber sido elaborado de una pieza de oro cincelado y de que sus luminarias deben bri-llar “hacia el frente- el centro- del candelabro”. A diferencia de ello, el Rambán interpreta esta reiteración de la Torá como una condición del encendido del candelabro. Es decir, ¿cuál es el encendido correcto? Aquel que se lleva a cabo en un candelabro elaborado “de una pieza de oro cincelado”.

LUMINARIAS Y ALMAS Es sabido que el alma es llamada una luminaria. Como está escrito: “La Luminaria de Hashem es el alma del hombre”. El pueblo judío todo es definido por el profeta como “un candelabro de oro”. Resulta entonces que el candelabro del Templo simboliza la esencia del pueblo de Israel. Los siete brazos del candelabro simbolizan siete diferentes niveles de servicio a Hashem que existen en el pueblo judío. Sin embargo, a pesar de estas dife-rencias de niveles, todos los tipos de judíos están unificados en una misma e-sencia y entidad. Esto se ve reflejado en el hecho de que todo el candelabro estaba elaborado de un solo trozo. Más aun: el encendido debía hacerse de manera tal que las luminarias brillen “hacia el frente- el centro- del candelabro” que la luz específica de cada uno de los niveles que componen al pueblo judío esté unido con la raíz, la fuente que los unifica a todos. EL CANDELABRO ÍNTEGRO En esto hay dos niveles de unificación, y a estos aluden en las palabras de Rashi y del Ramban: Rashi, el expo-sitor del significado simple y literal del texto, ve en el mandato del encendido del candelabro aquí mencionado, ‘la parshá del candelabro’. Es decir, se requiere sea íntegro, y que todas las siete luminarias estén unidas a su raíz única- ‘una sola pieza cincelada’. El significado espiritual de esto es que el judío siempre debe aspirar a su raíz y fuente, al punto esencial unificado de donde fueron esculpidas todas las almas, donde no hay diferencia entre un alma y la otra. Es su deber revelar la raíz común de su alma que está unida a su compañero con un vínculo inseparable. ILUMINAR AL MUNDO Mientras que el Ramban, quien en su comentario revela el significado interior, subyacente del texto, ve en nuestra Parshá las ‘leyes de las luminarias’. El verdadero objetivo no finaliza con revelar la unidad de esencia de todas las almas judías, sino en que todas iluminen y cumplan con su función de ‘lumina-rias’. El objetivo de la creación es, revelar en el mundo la unión de esencia de las almas de Israel, y a través de ello revelar en el mismo la unidad de Hashem que incluye a toda la existencia. Lo principal es brillar hacia fuera, iluminar con Divinidad al mundo entero. Ese es el significado interno del candelabro- iluminar al mundo todo con la luz Divina de la unidad absoluta reflejada en el candelabro del pueblo de Israel. (Likutei Sijot Tomo 28, Pág. 60)




Los judíos creen firmemente que el Mashíaj vendrá. Creemos que el hombre no se autodestruirá.
El hombre es básicamente bueno, y se establecerá el Reino de Di-s. Sin embargo, no es suficiente creer en Di-s.
La fe por sí sola no es suficiente; Di-s exige obras y acciones. La revelación de Di-s en el monte Sinaí exige obediencia a los 613 mandamientos enunciados en la Torá escrita y oral.
Di-s quiere disciplina, lealtad, y práctica, no declaraciones piadosas y fórmulas mágicas. Los Judíos esperan a que el día en que (Zacarías 14,9) “Di-s será Rey sobre toda la tierra, y ese día será Uno y Su nombre Uno”.
(De The Real Messiah de Rabbi Aryeh Kaplan) “Este es el momento en que debemos encender las velas (del alma) de los judíos.
Se nos concede el legado cumulativo de toda la actividad positiva de las generaciones anteriores y el requisito es encender la llama, asegurándose que “se eleve por Motus propio”.
Aunque nuestra generación está en un nivel más bajo que la anterior, es la nuestra la que tiene el potencial para elevar el servicio de todas las generaciones anteriores. Seremos la última generación del Galut- destierro, y la primera de la Redención, y de esta manera, traeremos la redención a todos los judíos de las generaciones previas”.  (El Lubavitcher Rebe, 19 Sivan, 5751-1991)

Sobre el Mashiaj Los judíos creen firmemente que el Mashíaj vendrá. Creemos que el hombre no se autodestruirá. El hombre es básicamente bueno, y se establecerá el Reino de Di-s. Sin embargo, no es suficiente creer en Di-s. La fe por sí sola no es suficiente; Di-s exige obras y acciones. La revelación de Di-s en el monte Sinaí exige obediencia a los 613 mandamientos enunciados en la Torá escrita y oral.Di-s quiere disciplina, lealtad, y práctica, no declaraciones piadosas y fórmulas mágicas. Los Judíos esperan a que el día en que (Zacarías 14,9) “Di-s será Rey sobre toda la tierra, y ese día será Uno y Su nombre Uno”. (De The Real Messiah de Rabbi Aryeh Kaplan) “Este es el momento en que debemos encender las velas (del alma) de los judíos. Se nos concede el legado cumulativo de toda la actividad positiva de las generaciones anteriores y el requisito es encender la llama, asegurándose que “se eleve por Motus propio”. Aunque nuestra generación está en un nivel más bajo que la anterior, es la nuestra la que tiene el potencial para elevar el servicio de todas las generaciones anteriores. Seremos la última generación del Galut- destierro, y la primera de la Redención, y de esta manera, traeremos la redención a todos los judíos de las generaciones previas”. (El Lubavitcher Rebe, 19 Sivan, 5751-1991)



TZITZIT
¿Por qué la Torá llama a los tzitzit, ‘guedilim’ (borlas, flecos)? El motivo es, que la palabra ‘guedilim’ (Devarim 22:12) se puede traducir también como ‘guedalim’ que quiere decir “creciendo”.
Aludiendo a la mitzvá de tztzit que empezamos a usar desde los tres años y crecen con nosotros.   ¿Por qué motivo los tztzit son blancos? Nuestros Sabios nos dicen (tratado de Rosh Hashaná 17:b) que Hashem se presentó a Moshé Rabenu envuelto en un Talit como un Jazán, mostrando el orden de la Tefilá.
El profeta Daniel vio a Hashem y lo describió en (Daniel 7:9) “y su vestimenta es blanca como la nieve”. Vemos que Hashem utilizó una prenda blanca.  ¿Por qué motivo acostumbramos a hacer 39 vueltas separadas con cinco nudos? Las palabras en hebreo Hashem Ejad, tienen el valor numérico 39 (Hashem = 26 y ejad = 13). Los cinco nudos representan los cinco libros de la Torá.
Otro motivo por el cual hacemos los cinco nudos es que el valor numérico de la palabra Tztzit es 600 más los 8 hilos y los 5 nudos, suman 613 que es el número de las mitzvot. La Torá dice (Bamidbar 15:39) “y será que cuando los veas recordarás todos los preceptos…”   ¿Por qué colocamos primero los tztzit y luego los tefilin? Debido que los tztzit los colocamos todos los días incluso Shabat y Iom Tov, pero los Tefilin sin embargo los colocamos sólo los días de semana.
Entonces, en este caso, la ley establece que un precepto frecuente tiene preferencia frente a otro que no es tan frecuente.

TZITZIT ¿Por qué la Torá llama a los tzitzit, ‘guedilim’ (borlas, flecos)? El motivo es, que la palabra ‘guedilim’ (Devarim 22:12) se puede traducir también como ‘guedalim’ que quiere decir “creciendo”.Aludiendo a la mitzvá de tztzit que empezamos a usar desde los tres años y crecen con nosotros.   ¿Por qué motivo los tztzit son blancos? Nuestros Sabios nos dicen (tratado de Rosh Hashaná 17:b) que Hashem se presentó a Moshé Rabenu envuelto en un Talit como un Jazán, mostrando el orden de la Tefilá. El profeta Daniel vio a Hashem y lo describió en (Daniel 7:9) “y su vestimenta es blanca como la nieve”. Vemos que Hashem utilizó una prenda blanca.  ¿Por qué motivo acostumbramos a hacer 39 vueltas separadas con cinco nudos? Las palabras en hebreo Hashem Ejad, tienen el valor numérico 39 (Hashem = 26 y ejad = 13). Los cinco nudos representan los cinco libros de la Torá.Otro motivo por el cual hacemos los cinco nudos es que el valor numérico de la palabra Tztzit es 600 más los 8 hilos y los 5 nudos, suman 613 que es el número de las mitzvot. La Torá dice (Bamidbar 15:39) “y será que cuando los veas recordarás todos los preceptos…” ¿Por qué colocamos primero los tztzit y luego los tefilin? Debido que los tztzit los colocamos todos los días incluso Shabat y Iom Tov, pero los Tefilin sin embargo los colocamos sólo los días de semana. Entonces, en este caso, la ley establece que un precepto frecuente tiene preferencia frente a otro que no es tan frecuente.



“HUMILDAD”
Hay una paradoja: ser humilde requiere de ego. Me explico. Todos estamos familiarizados con la frase: “Los ’sumisos’ heredarán la tierra” (Salmos 37:11). Pero “sumiso” es una mala traducción. Sumiso significa sometimiento, fácil imponérsele.
La palabra hebrea es “ANAV” – humilde. ¿Cómo debemos entender esta palabra? Se la utiliza para describir a Moshé – el redentor, el legislador, el mayor de los profetas. Moshé es descrito como el más humilde – anav – de todos.
Sin embargo, si tenemos en cuenta cómo Moshé se plantó delante del Faraón, la forma en que llevó al pueblo y a atendió sus quejas, como rompió las Tablas, etc, difícilmente podríamos describirlo como “sumiso”.
Y otro punto: Moshé tenía que saber quién era. No podía mentirse a sí mismo y decir que no era un profeta, que no habló con Di-s directamente, etc Entonces, ¿cómo funciona todo esto? El Talmud ofrece una visión: para ser un anav, ser humilde, primero tienes que ser honesto. Honesto contigo mismo.
Tienes que evaluar tus fortalezas y debilidades, reconocer tus logros, así como tus fracasos.
En otras palabras, tienes que tener un ego – un sentido de tí mismo. Tienes que saber quién eres.
Pero tiene que venir el reconocimiento: si a otro se le habrían dado las oportunidades y el talento que tengo, ¿no habría logrado más? No se trata de una falsa humildad, un juego del ego.
Si el auto-examen es honesto, entonces también lo es el reconocimiento: cada uno de nosotros tiene una misión divina, una tarea única. Cada uno de nosotros tiene un segmento del mundo para transformar, a través de actos de bondad y amabilidad. Cuando hacemos la diferencia, cuando transformamos la vida de alguien para mejor, aunque sea un poco, espiritual o materialmente, es natural que nos sintamos bien con nosotros mismos.
Y ahí es cuando tenemos que ser humildes, convertirnos en un anav. En realidad, sólo hemos hecho nuestro trabajo, sólo completamos una pequeña parte de la tarea que se nos confía.
Y hay mucho más que podríamos haber hecho, y mucho más que hacer. Y si vas a transformar tu parte del mundo, no puedes ser sumiso. De hecho, hay otra declaración del Talmud: “Yehuda ben Teima dijo: debes estar confiado como un leopardo, liviano como un águila, rápido como un ciervo, y fuerte como un león para hacer la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos.” (Ética 05:20) ¿Cómo funciona esto? ¿Cómo se puede ser “valiente como un leopardo… fuerte como un león” si también se supone que se es humilde? La respuesta está en el resto de la frase: hacer la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos.
El hacer tiene que ser con audacia, fuerza y energía. Y el hacer tiene que ser con una entrega total a la voluntad de tu Padre en el Cielo – un enfoque unilateral, una concentración total.
El ego, el sentido de ti mismo, la auto-evaluación – que sucede después. Y es entonces que la humildad se convierte en parte de la descripción del trabajo.
* David Kaufmann

“HUMILDAD” Hay una paradoja: ser humilde requiere de ego. Me explico. Todos estamos familiarizados con la frase: “Los ’sumisos’ heredarán la tierra” (Salmos 37:11). Pero “sumiso” es una mala traducción. Sumiso significa sometimiento, fácil imponérsele. La palabra hebrea es “ANAV” – humilde. ¿Cómo debemos entender esta palabra? Se la utiliza para describir a Moshé – el redentor, el legislador, el mayor de los profetas. Moshé es descrito como el más humilde – anav – de todos. Sin embargo, si tenemos en cuenta cómo Moshé se plantó delante del Faraón, la forma en que llevó al pueblo y a atendió sus quejas, como rompió las Tablas, etc, difícilmente podríamos describirlo como “sumiso”. Y otro punto: Moshé tenía que saber quién era. No podía mentirse a sí mismo y decir que no era un profeta, que no habló con Di-s directamente, etc Entonces, ¿cómo funciona todo esto? El Talmud ofrece una visión: para ser un anav, ser humilde, primero tienes que ser honesto. Honesto contigo mismo.Tienes que evaluar tus fortalezas y debilidades, reconocer tus logros, así como tus fracasos. En otras palabras, tienes que tener un ego – un sentido de tí mismo. Tienes que saber quién eres. Pero tiene que venir el reconocimiento: si a otro se le habrían dado las oportunidades y el talento que tengo, ¿no habría logrado más? No se trata de una falsa humildad, un juego del ego. Si el auto-examen es honesto, entonces también lo es el reconocimiento: cada uno de nosotros tiene una misión divina, una tarea única. Cada uno de nosotros tiene un segmento del mundo para transformar, a través de actos de bondad y amabilidad. Cuando hacemos la diferencia, cuando transformamos la vida de alguien para mejor, aunque sea un poco, espiritual o materialmente, es natural que nos sintamos bien con nosotros mismos. Y ahí es cuando tenemos que ser humildes, convertirnos en un anav. En realidad, sólo hemos hecho nuestro trabajo, sólo completamos una pequeña parte de la tarea que se nos confía. Y hay mucho más que podríamos haber hecho, y mucho más que hacer. Y si vas a transformar tu parte del mundo, no puedes ser sumiso. De hecho, hay otra declaración del Talmud: “Yehuda ben Teima dijo: debes estar confiado como un leopardo, liviano como un águila, rápido como un ciervo, y fuerte como un león para hacer la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos.” (Ética 05:20) ¿Cómo funciona esto? ¿Cómo se puede ser “valiente como un leopardo… fuerte como un león” si también se supone que se es humilde? La respuesta está en el resto de la frase: hacer la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos. El hacer tiene que ser con audacia, fuerza y energía. Y el hacer tiene que ser con una entrega total a la voluntad de tu Padre en el Cielo – un enfoque unilateral, una concentración total.El ego, el sentido de ti mismo, la auto-evaluación – que sucede después. Y es entonces que la humildad se convierte en parte de la descripción del trabajo. * David Kaufmann



Nunca se debe cometer el error de pensar que está permitido ajustar la Torá al nivel de los que pueden ser hostiles o alejados del judaísmo, en un intento de acercarlos a la observancia de la Torá y las mitzvot.
Está prohibido alterar o desviarse de cualquier parte de la Torá. El Judaísmo debe permanecer completo. Nuestros esfuerzos deben estar en atraer judíos alejados a la auténtica Torá. (El Rebe de Lubavitch)

Nunca se debe cometer el error de pensar que está permitido ajustar la Torá al nivel de los que pueden ser hostiles o alejados del judaísmo, en un intento de acercarlos a la observancia de la Torá y las mitzvot. Está prohibido alterar o desviarse de cualquier parte de la Torá. El Judaísmo debe permanecer completo. Nuestros esfuerzos deben estar en atraer judíos alejados a la auténtica Torá. (El Rebe de Lubavitch)



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