Una semana curiosa
Vered Jaia Ginerman
Mi nombre es Vered Jaia, soy uruguaya, y tuve el mérito de hacer aliá a Eretz Israel en agosto del 2008. Desde ese momento vivo en el corazón de Ierushalaim. Soy estudiante de artes plásticas, educación y jasidut.
Vivir en Jerusalem
Esta semana de Sucot en Ierushalaim me tocó ver tantas cosas que decidí hacer una lista para poder recordarlas.
Les transcribo mi lista:
-Multitudes de personas amontonadas en todos lados.
-Omnibus repletos de gente, que viajan lentamente alimentando embotellamientos.
-Montones de gente que va y que viene, apurados o tranquilos, muchas veces con las cuatro especies en la mano.
-Todo tipo de sucot en todo tipo de lugares (azoteas, balcones amplios o diminutos, patios, estacionamientos, veredas, restaurantes, panaderías, heladerías, bares, hospitales).
-Alegre música que suena cada tanto de diferentes puntos no muy precisables.
-Personas que recorren las calles con las cuatro especies ofreciendo a otros judíos cumplir con el importante precepto.
-El Kotel permantentemente lleno de gente.
-Un día de mañana fue “birkat cohanim” en el Kotel, y realmente no había espacio para caminar. En la Ciudad Vieja, la gente corría a toda velocidad por las callejuelas para llegar a tiempo de escuchar la bendición.
-La feria árabe que lleva al Kotel, llena de gente caminando en ambas direcciones, y jóvenes soldados haciendo guardia en las intersecciones con otras calles.
-Masas que arremeten a treparse al primer ómnibus que abra sus puertas cerca de ellos, a la salida de la Ciudad Vieja a la tardecita.
-Por las calles se escuchan todo tipo de idiomas, mucho más de lo normal.
-Espectáculos de música, que te atropellan en los lugares más inesperados.
-Grandes cantidades de gente comiendo en las sucot de los restaurantes.
-Fiestas con música y gente bailando en las calles cada noche en diferentes lugares.
-Puestos de venta de las cuatro especies esparcidos por Mea Shearim. Y especialemente interesante, en un mismo cruce había puestos en tres de las cuatro esquinas.
-Antes del primer día de Sucot, se armó una feria increíble de las cuatro especias y otros menesteres sucóticos en la zona de Bujarim, pegado a Mea Shearim. Era de entrada exclusiva para hombres, así que no pude verlo. Pero ante mi pregunta de si era al aire libre, recibí la respuesta -¿Al aire libre? Eso no puede llamarse al aire libre. Si algo no había es aire. Si llegaba a mirar para arriba a ver si había techo, me aplastaban ahí mismo.-
-Muchachos recorriendo las calles de la Ciudad Vieja unos días antes de Sucot, repartiendo pesadas hojas de palmera y ayudando cuando hacía falta a colocarlas sobre las sucot.
-Una sucá pública enorme en la intendencia.
-Niños con felicidad de vacaciones que poblaban las calles y las plazas infantiles.
Creo que todavía me quedo corta. Es que si sigo escribiendo va a quedar larguísimo.
Vivir Sucot en Jerusalem fue realmente maravilloso. Fueron la unión del pueblo de Israel y la alegría general que se sentía, los principales ingredientes para una semana de juntar fuerzas, para empezar con todo este nuevo año. ¡Shaná Tová!





















4 comentarios
me gusto muchisimo el relato, sin lugar a dudas que te has quedado corta, no se puede expresar la felicidad de nuestro pueblo, en palabras.
shalom yahudit
Shalom Vered Jodesh Tov, muy hermosa tu carta, por favor podrías enviarme algunas fotos de ese ambiente tan hermoso que describes???
gracias.
Kol tuv
atte. Josué Dreyfus
Muchas gracias por compartir todo esto, al leer pensaba como si yo fuer caminado por Jerusalem, que emocion. Bendiciones.
B’H
Esto es Israel! Quisiera D-s que cada judío observara cada mitzvot con la misma alegría.
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