Una luz para las naciones

Rabino Shlomo Tawil

Mi nombre es Shlomó Tawil, nacido en Buenos Aires, de las familias pioneras de Jabad en Argentina, emisario del Rebe de Lubavitch en la ciudad de Rosario desde Febrero de 1987, casado con Chaya Sarah Dahan de París Francia, 8 hijos, 2 nietos por ahora bli ain hará.

La voz del interior

De las tantas campañas que el Rebe inició fue nuestro deber como judíos ser luz para las naciones y en ese marco enseñar a todos los seres humanos sus obligaciones de cumplir con los siete preceptos universales llamados los siete preceptos de Noaj.

Los emisarios del Rebe en todo el mundo, de alguna manera, se dedican a esta campaña, cada uno en su estilo, pero en reglas generales, se busca entrar en contacto con personalidades que tengan influencia masiva, como intendentes, gobernadores hasta presidentes y reyes. Podemos destacar en lo mas visible los actos públicos de Janucá, que por su mensaje universal, son invitados a participar autoridades municipales, provinciales y nacionales. En Rosario en los últimos 24 años participaron intendentes y gobernadores entre otras autoridades, tema que genera repercusión mediática. Así también se utiliza los medios de comunicación masiva para llegar a toda la ciudadanía con el único objetivo de fomentar el cumplimiento de estos preceptos que hace a convertir ese lugar en un espacio mas habitable y de mejor convivencia sabiendo que hay un regente en el universo lo que lleva también el nombre de “TikunOlam”.

Muchas veces ocurre que uno no sabe hasta que punto se genera el bien y la fe en Di-s y lo atestigua el siguiente hecho que me pasó. Una de las tantas cosas que hay que organizar previo a Janucá es contratar un flete con peones para trasladar el candelabro de 5 metros que colocamos en el monumento a la bandera y en otros lados. En este último Janucá, en la noche previa al traslado, estaba lloviendo, llamo al Sr. Francisco y le digo que si sigue el clima así no llevaremos el candelabro a las 6 hs. de la mañana como estaba programado. Para mi sorpresa el hombre me contestó “Rabino, ¿cómo dice eso? ¡Usted me enseñó que hay que confiar en Di-s! No va a llover mañana, como no llovió los años anteriores.  Y tuvo razón…no llovió.

Aún no hay comentarios

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario