Rosh Hashana; compromiso y autoestima

Betty Katz

Beatriz (Betty) Literat Katz es médica cirujana, ginecóloga y sexóloga clínica.  Es miembro de la International Society for Sexual Medicine y docente de la UBA. También es judía observante, madre y abuela. Sus inquietudes la han llevado a unir la ciencia médica con el conocimiento judaico en la teoría y en la práctica: “la gente no necesita tener conflictos pensando qué es lo válido, si ciencia ó religión; se puede, se debería vivir con ambas”, dice. Para ello ha pasado los últimos 20 años estudiando Torá y las fuentes judías del jasidismo y dando conferencias en las cuales expone temas médicos de su especialidad, a la luz de los conceptos judaicos. Gran admiradora de Maimónides (1135-1204), reconoce que “fue un formidable sexólogo y defensor a ultranza de los derechos de la mujer”. “En esta época de tanta confusión, todos deberíamos tener en nuestra mesa de luz algún buen libro sobre judaísmo” dice, “dormiríamos mejor a la noche y nos despertaríamos más contentos cada mañana.

Doctora: su diagnóstico por favor

“¿Así que pronto es el Año Nuevo judío? ¿Adonde lo festejas esta vez?” me preguntó una colega, agregando, “ya me imagino la cantidad de cosas ricas que vas a preparar y a comer, chau dieta por unos días, ¿no?”
Las preguntas continuaron por el lado de la reunión familiar, los nombres de los platos tradicionales y el ruego “por favor, guardame un poco de croquetas de pescado, me encantan.” Y luego la pregunta: “espero que no te ofendas pero quiero preguntarte algo, ¿por qué pasan tantas horas en el templo, en un día alegre como Año Nuevo?”
Mi cabeza empezó a trabajar rápido buscando una respuesta sencilla, “para agradecer a Di-s por darnos la vida y un mundo donde vivir, también para comprometernos  a seguir cuidándolo y, sobre todo, para mejorar cada uno y hacer nuestra parte para que el planeta pueda ser un mejor lugar. Le pedimos a Di-s que El también renueve su compromiso con nosotros y haga Su parte”.
“Bien pensado”, dijo mi colega, “algo tenemos que hacer cada uno porque si no, el planeta se está agotando”, “¿te das cuenta que cada vez hay menos agua potable en el mundo y menos recursos energéticos?” “Si no cuidamos la Tierra vamos a terminar como se ve en las películas de ficción futurista, tapados de tecnología pero sin agua ni comida; además, si la población china sigue creciendo….”
Mientras ella hacía un recuento deductivo del riesgo ecológico yo pensaba qué otros compromisos asumimos  los judíos en Rosh Hashaná, para sentir que podemos hacer algo para mejorar la vida en el mundo y me surgieron enseguida los valores morales que son el fundamento de nuestra Torá.
Nuestras Fuentes nos insisten en que hagamos nuestra parte y Hashem hará la suya. Cuidar los recursos del planeta es algo razonable y necesario, pero al mismo tiempo y de suma importancia es mantener los principios éticos del comportamiento social.
El buen trato, los buenos modales y el respeto por nuestro prójimo, sobre todo por nuestros mayores.
La libertad para vivir y expresarnos aceptando el derecho de los demás a opinar distinto.
La comprensión y la sensibilidad por los sentimientos ajenos.
La privacidad, la discreción y la dignidad en el hablar y en el actuar.
Brindar toda la ayuda y colaboración posible en nuestro entorno.
Comprender que somos parte de una Unidad y que, por lo tanto, el destino del otro me importa y mis decisiones influyen en los demás.
“¿Qué estás pensando?”, dijo mi colega, interrumpiendo mis reflexiones.
“En que tal vez el respeto y el buen gusto se están terminando antes que el agua potable”, le dije.
“Es verdad”, reflexionó ella, “no hay más que mirar los programas de chismes por TV”  y continuó “¿sabés algo? está bueno esto de pasar unas cuantas horas en el templo pidiendo y comprometiéndose; creo que te aumenta la autoestima pensar que en gran parte, el futuro depende de uno mismo, no solamente del comportamiento ajeno y eso de sentirse todos socios en la empresa es gratificante”.
“Y especialmente comprometiéndonos con el Socio Principal, para que vea que cuidamos Su propiedad y nos siga queriendo como miembros de Su Compañía”, le dije riendo.
“Rezá mucho”, me dijo despidiéndose. Yo le contesté “Shaná Tová uMetuká, un Año Bueno y Dulce”.
Betty Literat Katz

1 comentario

¡Sea usted el primero!

Complete el formulario siguiente para comentar.

Deje un comentario