Remix = Teshuvá

Es impresionante la cantidad de nuevas palabras que vamos incorporando a nuestro léxico diario. Casi sin darnos cuenta, utilizamos términos que llegan a nosotros desde distintas latitudes, lenguas diferentes, pero que se terminan acomodando en nuestras mentes. Además, es fascinante descubrir el origen de estas expresiones novedosas o no tanto y tratar de aplicarlas en nuestro día a día.

Esta última semana la palabra remixar apareció varias veces ante mis ojos. Si bien tenía una vaga idea de lo que significaba, quería entender por qué ponía en funcionamiento mi radar judío. Intenté aplicar la máxima de Rabí Israel Baal Shem Tov: “De cada cosa que uno ve o escucha debe tomar una enseñanza para su servicio a Di-s”.
Si bien remix es utilizado con respecto a la música, y es una mezcla alternativa de unacanción en un estudio de sonido, para darle un nuevo aspecto sonoro o mejorar su calidad de sonido, es posible conectar esta acción con la vida del judío en estos días del mes de Elul, previos a Rosh Hashaná.
¿Para qué renovar una canción? ¿Qué sentido tiene, si ya la conocemos y reconocemos así? Para refrescarla, rejuvenecerla, darle una nueva vida.
Todos los años se nos pide que “hagamos Teshuvá”. Normalmente la gente relaciona esta palabra con “arrepentimiento”. Pero no, éste es sólo uno de los pasos.
Teshuvá es un proceso de regreso. Es volver a las fuentes, al punto de partida del alma, a las eternas tradiciones que nos enseña nuestra sagrada Torá, pero de manera renovada, fresca, joven.
Siempre fui de esta manera… ¡¿Qué casher, Shabat, Tefilín y toda la parafernalia que sigue!? ¿Por qué un cambio en mi vida ahora? Soy así. Como me conocen y reconocen todos. Además, no queda bien…
Y sí, pero estamos en Elul (el último mes del año judío). Un aire distinto. Llega el nuevo Luaj- Calendario Hebreo – y de pronto, un pinchacito en el corazón: Rosh Hashaná…
Los remix son usualmente intencionados para transformar en bailables canciones que no lo son. Es posible renovar una canción. Es totalmente factible refrescar la vida de un judío a través de la Teshuvá. Ahora, el “Remix” propiamente dicho es aquel que, debido a un proceso más arduo, logra cambiar totalmente el aspecto de la canción en cuestión.
Claro, no es fácil. No se sopla y se hace botella. Se requiere de energía y por sobre todo, atrevimiento para incorporar valores judíos a nuestra existencia. Uy! Dejalo así…
Pero: ¡Año nuevo, vida nueva! Ah! Si pudiera… Lo principal en remix es tener creatividad, ya que esto requiere mucho de ella. Para vivir como un iehudí pleno, se requiere de una enorme cuota de creatividad. Darle un sentido y sabor profundo a cada instante.
Además se necesita saber un poco de música porque para producir un remix es necesario saber sobre tiempos, acordes y melodías.
Para renovar y refrescar la vivencia en Elul, hay que estudiar un poco de judaísmo. Porque para producir la Teshuvá es ineludible saber sobre tiempos, acordes y melodías de la Torá.
Miriam Kapeluschnik

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